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Mostrando entradas de noviembre, 2008

NO SE HIZO EL LABIO

No se hizo el labio
para el golpe,
que el beso
es su don.
Ni la piel
para el negral,
sino para erizarse
bajo caricia.
La mano del hombre
nunca debe ser garra
que debe ser brisa,
calor
y almohada.
¿Entiendes,
bestia inmunda,
que no es la mujer ajuar?
No es dote,
ni saldo,
es vida,
la vida en puro
y a granel.
Vuelve la hoja homicida
y búscate la entraña hueca
si es que es sangre
lo que ansías.
Desahoga la rabia
en tus miserias
y no la toques,
no aparezcas,
no aceches,
no mancilles el nombre
de ser hombre,
más de lo que yá está.

LOS OTROS

No sabes,
aun sabiéndolo,
cuanto duele
cuando apareces,
sin ser tú,
siéndolo
sin serlo.
Cuando emerge la otra,
sin ser tú,
siéndolo
sin serlo,
tóxica,
con las razones espesas,
recalentadas
de plato único.
Cuando está ella,
sin ser tú,
siéndolo
sin serlo,
gesto hundido en melaza,
mirada de espejo roto,
piel de lija
y verbo de estopa.
No sabes,
aun sabiéndolo,
que no hay camino con ella,
siendo tú,
sin serlo,
pues demasiada maleza
impide la pisada recta
de tres
cuando son cuatro
y uno empuja.
Mátala,
siendo tú,
sin serlo,
que yo asesino al otro,
que no es mejor,
siendo yo,
sin serlo.

FINANCIACIÓN

Ando algo
renegociado,
subrogado,
a plazo fijo
de bajo interés.
Deficitario en ternuras,
suspendida mi cotización,
daré quiebra
cualquier día.
No hay saldo
en los fondos
que amorticen
créditos de existencia.
Soy,
mas no hay mercado,
devalúo
y me sé perecedero.




DE MIS PASOS EN LA TIERRA

No respondo,
me inhibo
lavando mis manos
en aguas turbias
de sal de conciencia.
Visitados los altares,
ofrendando intenciones
y obteniendo silencio,
o penitencia,
rescindo contratos
con el gris cotidiano
y me desencadeno.
Me despeño
en vuelo erróneo
pero propio,
desnudo
de prendas prestadas.
Inimputable,
insolvente en culpa,
absuelto a priori
del crimen de vida.

PUDIERA SER

Pudiera ser
que la vida,
pequeño soplo,
siempre insuficiente,
se colara a hurtadillas
por los resquicios
de las ventanas
nunca bien cerradas.
Pudiera ser
que mañana
sea una idea,
una imagen
sin pregrabar,
nunca emitida.
Pudiera ser
que esta hora
perdiera los minutos,
amputada,
podada,
y el reloj incompetente
dimitiera ipso facto.

SIN NOMBRE

Mi nombre,
huidizo,
se evade de mí,
me desnomina
condenándome
al anónimo,
a la firma en aspa.
Si me nombran
nunca estoy,
pues no soy
el titular de la palabra.
No hay labio
que me articule,
condenado
al desafecto,
purgo culpas
sin saber la causa
del abandono
de mi nombre despechado.

DÍA DE CIUDAD

Una estampida de peces secos de monte y escamados de amianto me impide cruzar la calle. Se esconde el semáforo bajo un toldo de bar repleto de turistas harapientos. Llego tarde a la cita con aquella mujer de esparto, trenzada en hebras de vida. Salta el móvil vibrando al acecho de cobertura huída. En una isla de acera espero desenlaces y el cemento, aluminoso, agrieta mis suelas dejando paso a la humedad segregada al paso de babosas peregrinas. Mil reproches en mi agenda, vociferando consignas contra mis temores. Burlona, la acristalada esquina, la de enfrente, sonríe mi impotencia sabiéndome no llegado a tiempo a sus escaparates altivos. No es día de ciudad por lo que veo, es día de arena y sal o de turbulencia entre nieblas a media altura. Siempre queda el café catatónico y sumiso, para borrar proyectos con temple de espuma.

DEN USTEDES SILLA AL NIÑO

Pregunten a los niños, niños huecos de hambre innata, pregúntenles por los mercados, los tipos, las balanzas. A esos de ojos fijos, que ahorran pestañeos, viéndose morir como algo escrito. Dénles escaño en sus mesas tascendentes, oígan el llanto de estribillo viejo, y decidan, reflejen en acta sus infamias y dénsela, como sentencia. No llega la migaja, ni la láctea gota, para quién se sacia a raíz, a fétido regato, ahítos de miseria. Ellos son ricos de muerte a machete, o a estómago ventilado, disfrutando cruceros en ferrys de cayuco. Son ustedes el Mundo, ellos cifras solapables, fáciles de velar sin velatorio.

INFORMACIÓN

Cuánto llega a gritar el párrafo implorando la lectura. Lo ignoro, consciente de la mentira a parpadeos. Se apersianan mis gafas, alérgicas al versículo, a la espera de palabras tintadas en lo cierto. Hambriento de letras me asilo en etiquetas, en rótulos inocuos o, como mucho, me apoyo en la columna de opinión sin dogma, extraña, difícil de hallar entre la chirriante negrita del titular teletipado. Por mucho que escape del papel sucio, el monitor no ayuda, se torna ciénaga acristalada.

SUEÑO Y VIGILIA

Se estira la escalera en acordeón desafinado, tornando el descansillo en cumbre, alejando el lecho y negándote almohadón recién planchado. Es noche de butaca resentida, severa y rencorosa con la torpeza de tu anatomía confusa. Es noche domiciliada, periódica, matasellada y lacrada a la esperanza. El picaporte, paralizado, soldado a meses, negado a la apertura, te niega la fuga. Asomado al ventanal, ves pasar nubes dotadas de equipaje, buscando andén frente al portal. Los árboles, propensos al bostezo, reparten folletos amarillos entre los tordos. Los gatos bailan, los perros duermen y la niña, absorta en la pared, la más clara, saca del bolsillo canciones en madeja. Cae tu nombre, cual carámbano, del techo, afilado, cortándote la frente a tajo seco. Manan preguntas de la tibia brecha, manchando tus manos incrédulas e impávidas. Hoy, no tienes cura, que no es noche de esparadrapo. Al despertar, de hacerlo, todo será distinto, de otra manera, igual o al revés, con mas peso, liso o fruncido.

PARECE SER

Parece ser que se obstina lo adverso recreándose en mi angustia, sin afán de cambio, necedad en la caída. Parece ser que no es posible, conflicto es norma,  colmándome las rabias, las iras y la consecuente desidia resignada. A la espera de un pétalo, mas sabiendo la espina cierta. Solo una voz, leve, de sutil temblor, seda mi locura, reclamándome imposibles. Noviembre frío colma mi garganta, y toso vacíos, agujeros negros de un ánimo constelado. No abriga el cobertor, aplasta, prensa, extrae sustancia dejándome así, como orujo seco. Agotado de desenfocar ojos para no ver, cerrar compuertas a los sentidos volviéndome tallo, junco al viento.

MARCHANDO

Tiempo hace que la frase tengo lista, al punto. Debidamente tasada la ración, emplatada sin adorno. La frase, de artículos salteados, preposiciones y sustantivos justos y sustantes, sin adjetivos especiados, y el verbo crudo, duro pero fresco; la oración, adobada de sentido e intenciones frías, está. Mas no encuentro el instante, rebuscado en bolsillos, dobladillos, delantales forros, cajones y despensas. No aparece el minuto, quizá escondido, a la espera ingénua y temerosa del no acontecer, del ansiado fin del festín amargo, de la cancelación de la próxima reserva.

KILOMETRAJE

El túnel se contrae, insistente en la negrura, infartándose de coágulos de hastío. No hay viaje posible sin franquear la peña, inamovible y terca, obstinada en roca de intenciones obviadas. Espesado el clima, empecinado en niebla y chubasco de anegar rutas, colapsando itinerarios con voz yá oída, a gesto visto, acumulador de la descarga que barra los asfaltos de hieles y pieles a lija. La voluntad derrapa, trampeando el bache, mientras el arcén, ahíto de goma negra, se retira cobarde cediendo al precipicio. Mejor seguir andando, a sendero limpio, la cara fresca y abierta a la hoja de castaño. La pequeña mano, menos frecuente pero cristalina, envuelta en dedos de papel sobreescrito.

CERTEZAS, VERDADES Y QUIMERAS

Siempre con las dudas engarzadas en lo cierto, en lo asumido, como ajuar, alhajas heredadas de un testador indigente. ¿Es la verdad tangible, inmutable, tasable, o es etérea, volátil, imágen caleidoscópica a medida? Sujeto o idea, la verdad, venida de autorizados labios, me espanta y, a la que puedo, le soy infiel con la quimera, la que sé imposible mas prefiero pecar de adulterio contra el dogma.

SIENDO MENOS

Y siendo menos
que ínfimas motas de polvo,
viajando sobre una inestable esfera,
girando a tiovivo
en miniatura,
alardeamos de grandeza.
Partículas en choque,
sin acelerar,
incapaces de abarcar
la minima parcela.
Mas soñamos,
creemos sueños
y tambaleamos la fugacidad.