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Mostrando entradas de abril, 2009

MONÓLOGO DEL AHORCADO FALLIDO

Mira tú qué interéstiene vivir por respirar,por estar,aun al revés,por ser,por vegetar.De la existenciaesclavos,agarrados con insistenciaal ardiente clavoque se clavaen la concienciaque no la lava el jabón,ni la ensucia el vil pecadodictado en el catecismopor maestros del cinismo,pederastas enlutados.Y nos labramos cadenascon alambradas de espinoy hacemos nuestro destinode dolor, mentira y pena.Que es nuestro gusto cargarcon todo tipo de cruces,adictos a rechazarla razón que dan las luces.Y por qué no abdicar,dimitir de lo heredadocuando estás acorralado,cerrando su puerta el mar.En la lágrima está el recreo,el regocijo del sufrir,amar,odiar,un cameo,pésames a repartir,y entran ganas de huir,de moriry de olvidar.En el olvido está el fin,pues te sana las heridas,mas que las falsas lamidasde quien por tí dice vivir.Y es el amor un castigo,un penar,un padecer,pues el odio va consigo,despechar,oscurecertoda luz que se te asome,toda agua que tu  bebas,e…

TIENE MI NIÑA UN VESTIDO

Tiene mi niña un vestido
de rayos de luz de luna,
con hilos de nube cosidos,
luciendo como ninguna
cuando sonríe en marfiles
siempre ávidos de aceituna,
envidia de los delfines.
Peinada a concha de ola,
calzada en pétalos de jazmín,
pendientes de caracola
con brillo de luz de abril.
Porque siempre es primavera
en este humilde jardín,
si está mi niña a mi vera
mi rosal no tiene fin
y trepa hasta los luceros,
como no, hasta el del Alba,
que da nombre a quién yo quiero,
el Alba que a mí me salva.


CANSANCIO

No cubre el párpado
luces ciegas
y afiladas,
que es el párpado
leve velo,
permeable
a la imagen diluviada
que impregna mente
ya agotada,
mohosa de chubasco.
Nadie acalla el zumbido,
el enjambre
anidado en la cabeza,
reseca de néctares
sobreexplotados,
produciendo miel
amarga.
No hay lugar
donde esconder escombro
de ruina,
de reforma,
de ruina,
restaurada,
demolida,
erosionada
a viento negro
de arenas viejas.
Como se encona
el absurdo
que busca la tragedia
como salario.
La tinta se diluye
en las páginas primeras,
nada es legible
salvo el número
al pie
y el libro,
libro no es
que es cuaderno,
álbum
de borrones,
confusa colección
de despropósitos
lacerantes.

AHÍ ESTÁS

Ahí estás,
sin estar,
estando
al otro lado,
el frecuente,
el doliente,
el amargo.
Sin ser tú,
otra vez
la doblez,
el reflejo cóncavo
que me desvela
y me empuja
a la entrada,
a la salida,
o a la espera
a que se produzca
la llegada
conocida,
sin retorno
y que reluzca,
renovada
y convencida
de que no resurja
la herida.

MALES

Aquel hombre,
de cuya boca manaban
rosas en racimo,
regadas de arias
y atadas con trazos
de pincel diestro,
murió un día,
enfermo terminal,
invadido de tumores
de belleza extrema.

CAFÉ

Café recién hecho,
tú,
mi amigo matinal
que me animas al inicio.
Sólo tú sabes,
aroma denso,
de mis cuitas y miedos,
y me endulzas amargores,
asistido por azúcar.
Levemente aligerado
del negro,
por leche en nube,
acaricias los adentros
para que no se note afuera
el sueño malgastado.
Empapado en tí,
salgo,
apartando las escarchas tardías,
presto a la batalla
que se libra en la rutina.

GALAXIAS

Y es que uno puede
rozar los planetas,
empaparse de auroras,
intercambiar órbitas
ingrávidas,
creyendo en lo posible,
lo ansiable,
mas despertar,
de repente,
caer al abismo,
volver a la sima,
a la espiral asumida
del agujero negro,
cotidiano,
caótico a la usanza,
y descreer
en conjunción de astros,
imposible ya
la asunción de la lógica,
la normal trayectoria,
el rumbo asumible
de una nave
de casco agrietado.

LA PRIMAVERA QUE NO ES

Primavera non nata,
gestando aún
en la entraña agotada
de la húmeda tierra,
saturada de escarcha anacrónica.
Primavera
de golondrinas extraviadas
entre la niebla que encortina
tu balcón.
Seguro será el aborto,
pariendo corto verano,
cruel de sol rabioso,
recién fugado
de la prisión de un clima
carcelero,
gris,
torturador de brotes,
de pétalos efímeros.
Primavera de enero viejo
matando los abriles
cual Herodes lluvioso.

ESPERAR

Esperar,sentado en la cornisade un paciente roblea que llegue el díade retomar laboresde savia fresca.Silbar sonatasdesafinadas de brisapara acallar los trinos,y el graznido deformede esa ave negraque a veces visitamis momentos,pretendiendo anidar,usurpadora,en la copa que habitanlos estorninos.Cuan fácil esengañarse en esperanzas,en lo preceptivo,lo común,lo que debía serno solo a ratos,mas parece que es neciala voluntad de la nube,insistiendoen la anegadaque pudre la raiz,forzando el colapsodel tronco descortezado.

FLOR, CAMINO Y MANO.

Parece probableseguir viajeen camino nuevo,pavimentado en piedra lavadasobre el senderoviejo,hundido de pisadassin rumbo,de tropiezo cotidiano,de rodadas de carrodestartalado de aguaceros.Camino aquel,minadode espinade zarza lacerante.Camino aquel,borrado,confundido de cuneta,impracticable.Recomendable esla obra,pública y privada,y caminar desnudosobre senda nueva.Mismo equipaje,misma compañía,mismo destino.Sin atajosni desvíosa los pedregales,o a jardines de fugade fugaz aroma.Ir despacio,recto,de la mano siempre,la vista al sol,desempolvando horizontesrecién desenterrados.Reconstruir los vallesy las lomasy los frescos arroyos,donde soltar los peces,donde lavar el rostro,la tez de pétalode la flor única,esa que plantamosy que nos mira, interrogando,siempre expectanteal destello de la alegría.

INCERTIDUMBRES

Emerge la incertidumbre
en un mundo errático,
huérfano de humanidad,
desinflada la bolsa
de los metales de aire.
Ansiosos de enemigos
apuntamos,
mientras nos apuntan,
a la deriva,
sin ver el hueco
en la despensa,
sin crédito
para la esperanza.
Mientras,
en latitudes cercanas,
no hay nada incierto,
es tangible el hueco
en el estómago agonizante.
Las ballenas varadas
no hacen preguntas
tras el suicidio.
Mueren,
sin cuestionarse esencias,
causa o azar.
Canta blues
por las plazas de Europa
un Mesías negro,
líder de las expectativas,
y recluta apóstoles,
mediocres discípulos,
que babean ante el halago.
Iscariote espera
sus treinta monedas.

SANTA SEMANA

No vi ramos de olivo
ni palmas trenzadasque estuve en casa,recogido.No olí cera fundida,ni oí redoblesni cornetas,ni quejidos de balconessaeteando contra tronoscimentados en clavel.No sentí hoymiradas en ojalbajo capucha penitente.No, hoy no que estoy en verde,de hierba húmeda,entre caminos en cuesta,y ya hace tiempoque no creoni idolatro.Mas no niego lo mío,la raíz antiguaque procesiona,pecadora y festiva,mas que mortificada,oliendo a azaharesdel sur morisco,de arco de herradura

ASTENIA

Suenan secas
las campanas,
no doblan,
crujen de herrumbre,
gimen,
dolor de tañido.
La pirotecnia,
antes festiva,
hoy ruge,
ronca,
no hay estallido,
que es suspiro vano,
bufido en desgana.
Dió parte de baja
el sol de abril,
asténico de primavera,
dopado de nube,
decretando absentismo
con voluntad
de jubilado.
Pudre la flor
no brotada,
ahíta de la llovizna
que abolió estaciones.
No escribo versos,
los segrego,
caen lánguidos,
vertidos,
sobre un teclado
ajado de yema encayada.
Hace frío,
frío adhesivo,
cual vestimenta
sin renuevo,
haciendo hábito
para un monje enfermo.