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Mostrando entradas de octubre, 2009

MAL DÍA PARA LÍRICAS

Qué cantar
con la voz rota
por palabras a destiempo,
siempre desafinado
el canto pretendido
se torna gruñido
desvariado
y la melodía,
atropellada sucesión
de notas impostadas,
lacera pieles
en vez de regar los ramos.
Qué declamar
con el jadeo
que da la asfixia,
la vital,
cotidiana,
que no rima
ninguna expiración
en fatiga vieja,
medida
a métrica de salto.
Y el lienzo,
borroso en blanco añil,
rechaza óleos
y acuarelas ralas,
sin pared
donde ahorcar la obra.
Mal día
para artes,
malas artes,
tretas fallidas
para la venta del ser,
el errático producto
que esculpió
las experiencias.
Las musas,
enlutadas plañideras,
avaras usureras,
deniegan el crédito
de inspiración a plazo.

CAMISA

Me descuelgo
del perchero
y salgo,
al aire,
que ya está bien
de estar guardado.
No soy prenda
propicia
a la polilla,
que me muevo
y,
aun sin planchar,
arrugado,
desastroso,
paseo mi marca anónima.
Que no soy
a medida,
que abrigo
mas no luzco,
no soy dominical.
Soy de a diario,
a días impares
y me axfisia
cualquier ropero.
Bien sé
que no es seda
mi entramado,
que es arpillera ruda
y remendada
y no,
no sirvo
para la prueba,
ni para la ocasión.
No siempre
estaré en la percha,
en un baúl
menos.

CEGUERA

Hay ciegos
de invidencia voluntaria.
Niegan las rejas
contra las que topetan
necios,
y ponen candados
a las palomas.
El ave no entiende
de amos
y tiende a la huída
pues el ala grita,
canta vientos
y no hay mano,
ni por fuerte,
ni por conocida,
que axfisie
el despegue.
Abre los ojos,
mira,
ve
y asume el ser
de lo que crees tu estar,
que siempre,
el agua clara,
se desliza entre los dedos.

NO SE ALARMEN

No broncean
las farolas,
de bajo consumo,
apropiadas,
el pergamino
que me envuelve,
ya un tanto
apelmazado.
Mas no se alarme
el mundo,
mis órbitas,
que llevo ruta,
en borrador aún,
para el raíl
prudente,
el aceptable.
Volveré al sol,
a las corrientes,
y a las hojas de castaño
sedentarias.
Estoy tendiendo
mi envoltura,
a orear
en corredor
de nostalgias.
Y enjugados
los añoros,
los poderes
y los quereres,
plancho mi rostro
sobre la mesa,
llanura expédita
de migajas
de desconsuelo.
Que tendré
los marfiles
vírgenes,
la risa indómita
y el canto
desgajado
de la cantera
de mi carne.
Y al ser vida,
vida mía,
vida dará
a mis pequeñas muertes,
las absurdas caídas
a abismos necios
de hombre inerme.

NACIDO PARA DOLER

Mato si hablo y cuando callomueren y ya no sé si sentir, por si alguien enferma, pues parecemi existirla condena ajena.Y es que doler no quiero, como no quiero que me duela, este estar para no ser, este dentro desde fuera. Mientras me soporto,me toleroa duras penas,con este miraren corto,este sueño,esta cadena, y las horasque rezumanlas paredesde mi cueva.

DERRUMBE

Este otoño
ruinoso
se desploma
sobre mi osamenta.
Ahora espero
el desescombro,
paciente
y confiado
en los azares
al rescate.
Rebozado
en arenas
y hojas de castaño,
canto lánguidas
baladas de estación.
Me alimento
de larvas de gangrena
y sacio la sed
con lloviznas.
Damnificado
del dorado
de las lomas,
del rocío áspero,
del acorde de un cello.
No recuerdo
si hay póliza
para tal siniestro
que nadie asegura
otoños sin derrumbe.

NOCIVO

Será por nacer nocivo,prematuro en males,de un mal encuentroproducto,que nocivo ando,contaminando anexos.Y es mi caminopandemia,mal de males,adicción perversa.Mas hay curay deshabitúanlos adictosa mis desmanesy así quedo,nocivo,encofradoy oculto.Que ya tengoseñales,advertenciasy avisos,homologados al usopara el incauto.

NO ES EL GRIS

No es el gris el que me ahoga, que es el marrón más terco el que me aparta del rosáceo que añoro y duele. También me quita el pardo los azules, los violáceos de pasiones densas y,sin esperanzas, extravío los verdes.Es el marrónde arcilla arcana,de cieno empastado,el dominanteen la paletade este cuadro,esta obra tardíasobre lienzo ajado.

APNEA

Ahondandoen la torpeza,sin brújulanaufrago,buceo en autocompasionessin batiscafo,en apnea lenta.Y es este estar,por estar sin ser,demasiado largoy no emerjo.De hormigónlos pies,las manos buscanbrazadas rectas.Me lanzan cabosque no alcanzomas aun ardela bengala,balizando posición.La escafandra,forjada a estupidez,deja pasar las sales.

COMODIDAD

Desde el salón calefactado,en mesa de centro,se pueden tener floresde las que,a ratos,aspirar aromas clandestinos.En sábanas planchadasse puede soñarcon tormentas,oleadas de mar embravecido.Pero yo quiero caminos,no escondrijos,que el monte se empinapara el natural del llano.Cansado andodel furtiveo,que tengo licenciade caza menor.Sigue en la cúpulaacristalada,impoluta,y no te arriesgues,no busques filosde navaja.Sé feliz,paciente,estable,que no merecesturbulencias.Mas no exijasla luzsi andas a oscuras.Buscando andomi sendero,sin atajos,sin túneles oscuros,y ahí sigo,caminando a tientas.Quizá,un día, haya cruce,y descanso,y asentamiento.Quizá.

CALLEJEROS

Por dónde se iráa la ciudad de las respuestas,peregrino de la duda.Dónde un pasosin tropiezo,sin resbalón en lágrima.Dónde la plazade las verdades netas,puras,sin arista en baldosa.Dónde el hospital,que sane de los actosy de las omisiones,a los damnificadospor tu catástrofe vital.No hay planoni callejeroque te orienteen los laberintosque desmadejas.Sólo balcones,voladizosy tendederos,de sábanasen bandera,parecen marcartu ruta,errática siempre,hacia ningún lado.

MAL MOMENTO

Lastrado por las noches
que acumulo en los bolsillos,
cual mísera calderilla,
las mañanas son densas
de edredón ermitaño
y calles de plomo.
Las tardes
suspensivas
y el reloj amortajado
son la ración diaria,
mi emolumento.
Y así arrastro
mi osamenta apaleada
por los avatares,
cansado,
henchido de humo
de tabaco necio.
Me acorralan
los reproches
en batida,
justos
pero inclementes,
propios y ajenos,
y elaboro una defensa
a silencios huecos
que no me absuelve.