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Mostrando entradas de mayo, 2010

EL EMIGRANTE (VERSIÓN LIBRE)

Voy a vender calendarios
a ver si puedo vivir,
porque es que soy funcionario
y mucha pasta perdí.

Y es que me hago corsario
o estoy pobre de pedir,
o salgo de este calvario,
al que le dicen país.

Adios mi España quería,
me lío la manta
y me busco la vía.

Y ahora me hago emigrante,
porque es la salía
que dan los mangantes.

Que se queden los banqueros,
y los especuladores,
los que mangaron dineros,
políticos medradores.

Que yo pillo la patera,
para fugarme de Europa,
que aquí mangan la cartera
a jubilados y tropa.

Adiós mi España quería,
que tanto intrigante
te dejó vendía.

Y ahora me vuelvo emigrante
y jamás en la vía
tendré más talante.

NUBES TIBIAS

Encontré las nubes tibias
en los quicios de un verano,
deficitario en los soles
que se adhieren a las manos,
cuando se encuentran vacías,
cuando no hay lo necesario,
con que paliar las fatigas
con que se llena un diario,
la obra definitiva
que guardo en armario.
Y escalé toda escalera,
la que me lleva a tu planta,
donde instalas tus ardores,
donde el aire no se espanta
y prendí todas mis velas
calculándote ecuaciones,
desgasté noches enteras
en cuajarte de emociones.
Pero aún no hallé los rumbos
que me marcas en tus mapas,
que persisto en dar tumbos
bajo las lluvias, sin capa,
que no hay reino en este mundo,
que todo se escapa.

MI GUÍA

Tú podrías
ser la guía
de este ciego
de ceguera
de la vida.
De cojera
de paso negro,
de embestida,
de arrebato.
El hombro grato
en qué apoyar
la duda,
la espesura
del no estar,
estando,
pesando,
poco,
levitando,
loco,
cuerdo,
caminando
en paso ronco,
en estruendo.
Tú podrías,
si quisieras,
ser la esfera
de la órbita,
la mía,
única e insólita.
Indómita hembra
que atiende
a mi llamada
y suspende
la jornada
y me siembra,
me riega
y me sustenta
y no niega,
la música más lenta,
violenta,
que mece mi colchón,
desguaza mi edredón
e intenta,
se inventa,
y nubla mi razón.

OCUPACIÓN

Quién adivina las corrientes
de sus arroyos de plata,
de remolinos urgentes
donde mis sedes se matan.
Quién rige toda su brisa,
la miel de eternos rocíos,
las lunas de su sonrisa,
su fiel y libre albedrío.

Y es todo mío
por real decreto,
firmado en secreto
con agua de río.
Y es mi ganancia,
mi beneficio,
y no es sacrificio
robar su fragancia.

Ahora salto las fronteras
de sus regiones de piel,
expoliando las canteras
de minerales de miel.
Yo le ocupo el territorio
y sus límites yo cerco,
ubicando el consistorio
en la plaza más al centro.

CANCIÓN GUARDADA

Ahora sé bien que estoy afuera,
débil, desnudo y lívido de frío,
que todo error es mío,
que no hacen falta pruebas.
Porque la luz se niega en positivo
a bañar las entrañas de mi cuarto
y cuando me levanto
de sombras soy cautivo.
Y es que la ciudad está flotando
como aquel cadáver del suicida,
que empaquetó su vida
en dos cuartillas,
para volar, desde un puente, saltando.
Y no hay astillas para chimeneas,
que todo se gastó en carpintería,
para una estantería,
y mal arden las fotos en la hoguera.
Que poco bailan hoy esas cortinas
cuando el sol se cuela al dormitorio,
y espanta los demonios
que minaron mi almohada con espinas.
Y es malo diplomarse en matrimonio
para sacar licencia de ser padre,
pues los tiempos expanden
lágrimas que vertiste en paritorio.
Y pasan meses cómo pasa el tren
que soberbio ignora al apeadero,
bajo aguacero,
y te sueldas al banco del andén.
Y nunca encontrarás el costurero
para intentar sutura de la entraña,
por qué te engañas,
si…

RIOTURBIO

Van desfilando las flores, con sus penachos de abejas, los sótanos de tus balcones, honores para tu alteza. Tu alteza de pueblo llano, de barrio de verde y negro, de tejas de pelo cano y aceras de gris de cielo. Del cielo de tu sonrisa, tu afán de alegría en verso, la paz que se te desliza por piel reclamando beso. Un beso de mil acentos, casi todos emigrados, acento prejubiladode mina, tabaco y viento.Viento dulce entre la mata,mata, colcha de escombrera,de tonada triste y fiera, voz en crudo, atea y santa.

INDOLENTE PEREGRINO

Yo no nací del verbo,
que nací del adjetivo,
tal vez de algún posesivo
mas poseo poco acerbo.
No me crié en la cuna
sino en cesta vadea ríos,
un lecho húmedo y frío
arropado por la espuma.
Poco tengo más que el aire,
que las palabras más torpes,
que se me vierten de golpe
como un rezo en aquelarre.
Y siembro desmán en grano
y recojo fruto seco,
una sombra, un reflejo,
y lo que quepa en mi mano.
Y así recorro veredas,
indolente peregrino,
y no tengo por destino
más que el polvo de las ruedas.

VANO DOLOR

No se sabe a cuento de qué viene este resquemor de alma, este parir aliento a carne viva. Sangrar el aire que se respira, dar pasos torpes sobre muñón tullido. Sin motivo, aparente, claro, este vivir al corte, a la brasa lenta como baño diario. Llorar, lágrimas de mercurio fundido al rojo y para qué este regodeo en la penuria, este no estar en lo que se celebra y vivir bautizo como extremaunción. Mas no se busca compasión en estas horas plañideras. No se busca nada, se huye de lo hallado,  cerrando urna de cristal grasiento y en un rincón, frío de metal estridente, dormil fetal y desnudo.

DIPLOMADO EN TEMBLORES

Diplomado en tus temblores,
la canela de tu piel me asigna
título sellado en tus colores,
trofeo de tu cuerpo en la vitrina.

De tu vientre yo oigo los rumores,
los que me dan  noticia de la vida.
En tu pecho disperso los temores,
con los que carga mi mente suicida.

Y sabes que eres más que lo encontrado,
que eres la luz fresca destilada,
que nunca fue adquirida ni robada,
pues eres más que un sol bien tamizado.

Porque tú eres el bus de mi parada,
y soy yo pasajero en tu viaje,
porque eres tú mi ajuar y mi equipaje,
la única misión de mi embajada.

CAPITAL

Pánico en sistema
con dineros a la fuga,
dineros sin nombre,
sin nombre los parados,
número en cola
y sed de prestación.
Se inyectan los fondos
en el fondo de la herida,
gangrena vieja
de miseria acostumbrada.
Tú tienes la culpa,
asalariado,
jubilado ingrato
o funcionario congelado.
Tú pagarás el pozo
que otros desecaron
para regar sus prados,
sus carreras
de pelotas blancas,
apaleadas como a tí,
a madera o hierro.
Que ellos se enriquecen
por tu bien,
por tu bienestar
y tu libertad,
pues eres libre
como objeto
del atraco regulado.
Y los líderes bracean,
niegan la hecatombe
a que te arrastran
sus desmanes
refundadores del desastre.

VENTANA CERRADA

Mi único legado,
un corazón roto,
pequeño corazón
con abertura en medianía,
recauchutado en quirófanos
a edad temprana,
inundando mi pecho
de pánicos en carne,
carne mía.
Hoy viaja a las ágoras,
a los foros centrales
donde Cibeles reina,
a revisar el parche
y la costura.
Mas yo no estoy,
estando dentro,
y tiemblo con el temblor
anual y periódico
de la espera
a los veredictos,
al beneplácito
de los que saben
de pequeños corazones
y sus fallas,
sus erratas heredadas,
pues nadie firma
lo que trae del óvulo,
del primer planeta
que habita en la galaxia.
Y bien sé que será,
que será mi Alba,
mi aurora vitalicia,
quién me verá apagarme,
sonriente y necio,
satisfecho de la soldadura
que carga en pecho.

ILEGAL VOY

Recóndito,  entre las páginas sobadas de un diario ajado, están las emborronadas vivencias que me cimentan y colapsan entre grietas. No asumo pérdidas en este balance absurdo, deficitario de afectos. Suspendo pagos,  huérfano de ingreso,  acechado de acreedores de deuda de amor demorada. Demorando desenlaces, decisiones de urgente ejecución, me desnudo al monte en el que grito, aúllo como lobo desolado, hastiado de depredar siendo presa de la batida, sin protección de luna, avergonzada y oculta entre nubes densas.  Eso soy yo, al menos de momento, fiera indocumentada sin censar, pendiente de expulsión de la nación del olvido.