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Mostrando entradas de julio, 2012

A la mierda

Se descorcha la verdad
y es vinagre de hongo viejo.
Se ha podrido el vino añejo
agriando la libertad.
Prometían bienestar
y diluvia la miseria.
A la mierda.
Pobre es la alternativa
al modelo de la usura,
pintando con floritura
no se engorda la barriga.
Y quien manda no está arriba
ni en el centro ni debajo.
Al carajo.
Y tenemos pataletas
y nos damos bofetadas.
A quien come la tostada
se la suda nuestra jeta.
Puedes pedir metralleta
y guardártela en un zulo
O en el culo.

El muro

No se sostiene
el andamio
atornillado en latrocinio.
Podéis cargar en la osamenta
del humilde vuestras torres
pero el cimiento estalla
cuando el pilar indigna.
No valen ya recetas
de patraña
en este absurdo.
Topamos contra el muro.
El muro gris frontera,
límite de la ignominia.
Y la gente empuja
con la fuerza de lo cierto
que ya agrieta vuestra tapia
de ternos marengo
y corbata indigna
que torna su nudo en horca.
Idos malnacidos.
Exigimos la orfandad
de mezquinos padres
para fundar familia
sólo de hermanos.

A PROPÓSITO DEL BOSÓN

Ahora sé de la partícula
que nos forja en masa necia,  el principio de la esencia  del guión de la película.  Pero seguimos aquí,  conectados y enemigos,  seguros de ser ombligo,  del Universo el confín.  Somos sólo mezcla pura  de metales y elementos. La quijada del jumento  de Caín y su locura  es de la misma pasta  que la mano más amiga,  lo que atesora la hormiga,  lo que la cigarra gasta.  Hay quién dice que eso es Dios,  el bosón acelerado,  por mantener el negociado  de gestores de temor.  Surgimos del estallido  y a cada poco estallamos,  las miserias salpicamos  y nos engulle el olvido. 




Cruje la rabia
ante la rabia
y la inquina
ante el desprecio
y la grieta se encona
siendo mucho el ruído.
El ruído de las vísceras
que no lo solapan
las voluntades.
No hay remedio
para el absurdo
que se teje en la entraña.
Por qué esta urdimbre
de mala yerba
se impone en vestidura.
Qué será de lo normal
que desterré cuando mi parto.

Noche ajena.

No entiende la noche
las palabras imsomnes,
ni la nublada idea
de la vigilia.
La noche es de luna,
no de tierra de hombres
que siembran palabras quebradas
de voz amarilla.
La noche es negra
o luz blanca,
no matiza morales.