lunes, 29 de febrero de 2016

Álbum final.

Tu cazaste la luz de Extremadura,
los rictus de los rostros de Portugal,
lejos del postureo y la impostura,
de tu ojo la huella en tierras de Irán.
Mas la vida no premia ni castiga,
se lleva a deshora lo que más falta,
nos deja memoria y la perspectiva, 
la sonrisa leve de tu frente alta.
Nómada sereno y acompañado
por la dulce Ana en las geografías,
tan bien querido, tan bien amado,
que se queda corta tu biografía
para soñar las fotos que no has tomado.

viernes, 26 de febrero de 2016

PROPÓSITO DE ACTITUD.

Hoy no es día para que la camisa duela,
ni para alarmarse por lo que se escucha,
esas frases indigentes,
desalojadas de mente en derribo,
orgullosas de los huecos y la carencia.
No es día para volver al molinillo
de lo que se reitera.
Mejor no,
mejor deambular con el rostro en astillero,
cara a bayoneta calada,
fría de acero templado.
Polonesas de Chopin
en lista de reproducción,
que el piano masajea la nuca
cuando la cervical se resiente
de ser sostén de problemas por atajar.
Viernes,
cerveza fría y charla vacua
de latiguillos en serie
sobre los pactos y el latrocinio
y tolerar los estribillos del dogma
de club de fútbol.
Frugalidad alimenticia,
sesteo,
y más cerveza entre el ruído de la grey. 

jueves, 25 de febrero de 2016

Vertical.

Cuando el centro se hiergue,
bélico,
invasivo,
y las grutas destilan los deshielos
en reguero meloso
de termales espumas,
es cuando la piel incendia
los rastrojos de la desesperanza.
No articulan las bocas
mas que jadeo rimado,
buscándose voraces
en intersección de lengua.
La inexorable batalla
de latidos a contrapelo,
cruenta en llama,
se desangra en las colinas
y en los valles hierve.
El Universo se retrae,
en pliegues de tiempo y forma,
preparando el estallido
para constelar de nuevo
la única certeza.

miércoles, 24 de febrero de 2016

SAETA POLITIZADA.

Hagamos, pues, bienaventuranzas
de los clásicos pecados,
mientras el poder miente,
consciente de absolución.
Nos robarán porque lo merecemos,
pecadores ruínes,
que bien pudiéramos hacer lo mismo.
Y en esas estamos,
costaleros de sus penitencias,
porque nos inculcaron doblar la nuca
y recoger monedas en tabernas
entre saetas alcohólicas
de rabia moderada.
Y así,
los que se dicen rebeldes,
proceden,
actos de contricción,
propósito de enmienda,
y el paso del Crucificado sale,
entre gritos de fervor pagano.

domingo, 21 de febrero de 2016

Lo inexorable.

Lo inexorable llega,
ni justo ni injusto,
que no hay justicia natural,
pero el zarpazo rasga
hiriendo en la memoria.
Porque memoria es lo que queda
de nuestro incierto ser,
las palabras dadas,
los perdidos pasos
y los abrazos otorgados.
Las ausencias bruscas,
de quién formo parte
de hitos en nuestra biografía,
nos sacuden más allá
y desordenan los capítulos
de este libro sin encuadernar.
Paz para los tuyos
y alivio,
siempre leve,
en el vacío siempre descomunal.

sábado, 20 de febrero de 2016

Febril.

Pasan las noches febriles
por encima de tu osamenta
y las voces huecas
descargan letanías vanas
que en el cráneo percuten,
como redoble de patíbulo.
En el duermevela una frase,
de trasnochada película
en el televisor de guardia,
te recuerda que el relato continúa.
Todo pesa demasiado,
la estupidez ajena es mercurio
y la propia plomo fundido.

sábado, 13 de febrero de 2016

Sed de sal.

La sed de la sal 
de los labios cercanos 
ahoga la conciencia 
en vaso de licores turbios. 
No es lo que está, 
que todo es sueño 
y cautiverio siempre eterno, 
cuando la sed de sal 
de labio gravitado, 
rompe las esferas 
de las peceras mejor forjadas.

martes, 2 de febrero de 2016

A ESTAS ALTURAS.

A uno,
a estas alturas del relato,
como que,
a veces,
le da igual.
Y se viste de a cuerpo
y se desangra en palabras
y se expone.
Y se expone a lo grato,
a lo ingrato
y al riesgo de la nube más eléctrica.
Que un rayo me parta
si preciso fuera,
mas que rabien,
los que,
con motivo o no,
inquina me guardan.
A uno,
a estas alturas tan medianas,
tan mediocres, quizá,
casi que no le importa nada,
o casi nada,
y quien bien me quiere
me hará gozar. 

ME VIERON.

Me vieron en el funeral de un punto muerto y yo disimulando. Soplé velas numeradas, sin presión desde una boca inhábil, celebrando u...