viernes, 4 de julio de 2008

BETANCOURT

Ingrid sonríe,
aún teñida de selva,
de horror de palma,
luciendo a chorro
en los aeropuertos.
Seis años
entre paréntesis de absurdo
y punto y aparte.
No se percibe
la mengüa
pues la medra
el orgullo.
El trofeo de la mezquina hueste
de traficantes sicarios,
cercanos amigos
de los míseros de esta orilla,
es libre en un país de plomo.
País de ballenato
bailado a bala,
a ráfaga militar,
paramilitar,
revolucionaria
y narcótraficada.
Convencida de muerte,
salpicando vida,
Ingrid sonríe
y brilla,
aún velada de sombras,
arrancada a fusil
del averno verde.
 

VERANO SUTIL

Hambriento de mañanas,
despierto dando bocados
al aire húmedo
y tibio de sol cobarde.
Busco las horas recias,
las templadas a fogón,
tras tragarme las auroras.
El café pariente,
consanguíneo,
no sacia el apetito
del ansioso de luces nuevas.
Es viernes,
por casualidad,
por capricho azaroso
del un almanaque travieso.
Regar los tiestos,
cerámicos y henchidos
de raíz confusa,
y esperar,
sentado en el minuto,
a la danza del pétalo.
Tímido Julio norteño,
con vocación de Abril,
de poco grado
y mucha gota
levitando ante los ojos,
respirada sin filtro
más que bebida.
Esponjados,
los pulmones claman
por la calima,
por una pizca
de centígrada cuarentena.
 

lunes, 23 de junio de 2008

CONTRASTES

Sin hiel
no hay miel,
pues lo manda
el equilibrio.
Así somos,
sin mal no hay gozo,
como no hay pozo
sin sed.
Ni ser
sin ausencia.
 

martes, 3 de junio de 2008

COMUNICACIÓN

Sigue ahorcado el teléfono,
inerte,
infartado el cable
de anhelo de pulso.
No emerge esa llamada
en el móvil inundado
de vacíos,
de sobres de nada,
ahogada y sumergida
en citas de compromiso.
Vomita el buzón,
del portátil estático,
postales animadas
de gusto dudoso,
indigerible,
 mas
sigue hambriento
de palabra.
Hay ruído,
politonal estruendo
de silencios.

lunes, 2 de junio de 2008

ABUELO

El niño mira al viejo
incrustando sus párpados
en los surcos arados a golpe de año.
Pregunta por qué del tiempo
y las edades y los cuandos.
El viejo mira al niño
y los ojos nublados
resbalan en la tersura
de la piel de albaricoque.
Y también pregunta,
hacia dentro,
buscándose en el fondo
de la mirada de manantial
de lo que fue un día.
¿Quién lo sabe?,
responde.
El niño ríe,
ríe y trota
colgado como péndulo
de la mano heredada.

miércoles, 21 de mayo de 2008

VISTA

Veo,
ya con cristal
pero veo.
Ligero aumento
que despeja la niebla
de años rápidos
de ver deprisa.
El libro,
antes cercano,
de repente,
en un fronterizo segundo,
debía alejarlo
para digerir el mensaje.
Ahora,
hoy,
soporto peso de montura
sobre la nariz vírgen.
Tras la lente
la letra clara,
borroso
el contenido
pues es déficit,
no de pupila
sino de alma.
De alma cansada,
no de vieja,
sino de ajada.

lunes, 5 de mayo de 2008

Y MIRA TÚ

Y mira que vi cruces,
encrucijadas,
disyuntivas.
Y mira que opté
por lo llano
o lo escarpado,
dependiendo de la luz
que ofrecía el horizonte.
Siempre tropecé,
topando abismos
o lagos insalvables,
en los que nadar
desnudo al frío,
emergiendo a escarcha
de la otra orilla.
Y mira que erré,
errante y erróneo,
en convoy incierto,
con la muerte al arcén
o en la posada,
sabiéndola al acecho.
Y mira tú,
que ahora,
tras lo recorrido,
vuelvo a calzarme
en suela dura,
con alforja raída,
peregrino de mis fallos
y mis aciertos
menores,
mínimos,
inapreciables.
 

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...