martes, 26 de agosto de 2008

HAY INFANCIAS

Qué contarte de entonces,
cuando las cerraduras
inmisericordes
cantaban de madrugada
arias de pánico.
Qué decirte del miedo
y la rabia impotente
de inerme testigo,
amordazado
de confusiones.
Cómo explicarte el odio,
el anhelo de orfandad,
de lo normal,
lo no anómalo
como sueño.
Mejor no hablar
del gris,
el gris perpetuo,
impregnado
e indeleble,
de sabor acre
regurgitado a veces
por la memoria.
Quizá por eso
veas en mí
lo pardo,
 a veces.
Quizá quede la mancha,
o el hedor rancio
de vuelos frustrados.
No sepas tú
de esos dolores
y ríe,
que tengo azules
para que heredes,
y festivales de rosas,
y cantos
tras mi ceño
en falla tectónica
de mil terremotos.

miércoles, 13 de agosto de 2008

CANTA

Muéstrame la ausencia

de tus dientes de leche,

perecederos,

caídos y atesorados

como medallas

al mérito del crecer.

Sonríe en la mella

abriéndome las ternuras

que suelo encerrar

en bolsillos interiores.

Colúmpiate

en mis pesares,

mécete

en mis enojos

nunca eternos

y canta.

Tararea la canción

inaudita,

inédita

e indómita

y duerme tu voz

en mis brazos.

Alboréame

en la tarde

espantando mis espectros,

los que vuelven,

los que están,

disuélvelos

amaneciéndolos,

matándolos de Alba.

lunes, 11 de agosto de 2008

ONCE DE AGOSTO

Un año más,
otro grado en la escala.
Otro tomo biográfico
en la estantería,
haciendo colección
junto a lomos sobados,
las baldas yá combadas.
Volúmenes de anuario
que consultar
si procede hurgar,
evocar,
añorar
o tachar.
Cuarenta y tres agostos,
color de pergamino,
a las cervicales
y a las pupilas,
y al acerbo,
al tesoro
de lo vivido,
de lo sabido,
de lo ignorado,
de lo errado
y lo atinado.
Lo gozado,
lo sufrido,
al fin y al cabo
lo transitado.
Hay agasajo ritual,
y material,
y beso y roce,
y niña en mejilla
temblorosa
de superviviente
vocacional.
 
 
 

martes, 29 de julio de 2008

ASÍ FUNCIONA

Los fajos,
otrora lingotes
usurados
en los tronos;
las fajas y fajines,
sable y alfanje,
bandas
y banderines;
y los capelos
de latinajos a capela
en reverberación de capilla,
siguen aliados
desde la caverna
descuartizando
tus bisontes.
Los de siempre
que pudieron,
pudiendo
sin pudor,
pudientes,
ahora enmascarados,
diluidos en la técnica,
teórica, 
práctica,
del gráfico en proyección,
siguen axfisiando
al hombre cándido.
Líderes de corbata
o descorbatados
acobardan,
sobrados de sobre
bajo manga ancha,
en la arenga
forzando la barricada,
distracción maniobrada,
donde se apila lo robado.
No hay salida
para honesto,
pobre títere
encadenado
a eslabones de seda,
representando la farsa,
creyéndose libre,
 decisivo para nada,
cautivo del guiñol.

lunes, 21 de julio de 2008

COTIDIANO

Leve caricia,
apenas roce
susurrado,
que expande la piel
y el pulmón.
Ventanas de par en par
en las sienes,
dando paso,
en la mente,
a un aire anaranjado,
de mañana recién hecha,
que orea el tendedero
de las ideas recién lavadas.
Celebra el rito
de la normalidad,
del cotidiano instante
donde la palabra no raspa,
balsámica de beso,
pomada de labio,
curando eritemas
de caídas recientes.
Ten calma y sestea,
recreado en el sueño,
y quizá los días,
los iguales,
no pesen como las horas
cuando se enturbian
en esferas oscuras
de líquido cuarzo
y tenso muelle.

lunes, 14 de julio de 2008

STAND BY

Otra vez la agonía.
Saberse al borde,
pendiente
de la pendiente
y de la avalancha.
Desnudo de dignidades,
a cuerpo
vivo y muerto,
no hay sol que queme
mi piel sucia,
contaminada
en la ruindad.
Qué hacer al aire,
a la brisa insolente
que me increpa,
sin hallar refugio.
Qué salto
acabaré dando,
qué caída
tendré.
 

miércoles, 9 de julio de 2008

PERSEGUIDO

Lo noto,
una sombra
pisa mis talones,
camuflándose,
tomando forma
que recuerda a mí.
Me invade,
a veces,
nublándome el ser,
y otras
me rebasa,
dejándome impregnado
de negrura.
Ignoro intenciones
de este apéndice,
plano y lánguido,
que arrastro por pavimentos,
maleable,
clonado a cuatro
cuando el cénit,
que muere al ocaso
o se esconde
en la penumbra.
Me consuela,
de este padecer mío,
que es epidemia
mas yo lo sufro,
los demás consienten.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...