domingo, 9 de abril de 2017

DESDE EL CERRO.

Desde el cerro os veo,
mínimos y errantes.

Desde mi silencio os oigo,
estridentes y ofensivos.

Desde mi conciencia os sé,
presentes y en tránsito.

Aquí me tengo,
menoscabado,
cruentamente herido,
cabalgando la vida
hacia vuestras praderas.

jueves, 6 de abril de 2017

EN LA MAÑANA AFRUTADA.

En la mañana afrutada
de un jueves gastado
tengo palabras regadas,
palabras en brote
con raíz poco afianzada.

Esta mañana casi ya vivida,
desmadejo las rutinas
e invento viajes
y territorios amables
de insolentes colores
sobre músicas de algodón.

Este jueves madrugado
brindaré gustoso
con paracetamol del año
a la salud de los pacientes,
bienaventurados ellos,
que heredarán momentos. 

miércoles, 5 de abril de 2017

TODO ES ESPECTÁCULO.

Son recias las nubes hoy,
como de hormigón,
en vuelo bajo
lavando tejados negros.

La ciudad se condensa,
se contrae temerosa
infartando calles.

Hay gente,
gente paseando perros,
perros primogénitos
que heredarán la tierra.

Desde aquí,
donde el tiempo es gelatina,
todo es espectáculo.

martes, 4 de abril de 2017

EDIFICIO GRIS MARENGO.

Con los bolsillos llenos
de hojas secas de aquel otoño,
entré en el patio de luces
del edificio gris marengo.

Me recibió un anciano
de edad desdibujada y,
amable,
me requirió la orden
de ingreso en lo incierto.

Me condujo a una alcoba
con lecho nevado,
abrió el armario.
espantando a la lechuza
que lo habitaba,
y metí mi hatillo
de palabras hurtadas.

En una nota,
los horarios de lamento
y los de carcajada en falsete.

NO HACÍA FALTA.

No era necesario,
de verdad,
pasar por esto
para dar intensidad
a mi biografía.

No precisaba
sentencia
y provisional indulto
para saberme perecedero.

No hacía falta
llegar a estos extremos,
que uno consciente es
de lo breve,
de la pérdida,
los silencios forzados
y los temores fríos.

Ya que fue,
que el cáliz me fue dado,
seguiremos relato ameno
de tribulación y avatar,
que prueba será
de vida.

lunes, 3 de abril de 2017

TARAREANDO.

Vociferaba y desafinaba
canciones de amor robado, 
ahora despierto 
y tarareo en mi mente 
lo que no proyecta la ausencia. 

Decía verdades 
a voz seca, 
cuál cornetín de sentencia. 
Ahora escribo dudas, 
en fuente mediana 
sin estridencias.

Y aquí instalado parezco,
en la galería de los degollados,
a la espera de cicatrices
que perezosas se muestran.

Mas vivo soy
y coleando,
y canto en silencio
himnos ateos
a la ciencia del bisturí
y las partículas radiadas. 

sábado, 1 de abril de 2017

MI MES DE ABRIL.

Abril irrumpe
en este encierro,
quizá burlón,
quizá al rescate.

Podrá Abril, quizá,
con su ímpetu floral
cerrar la encarnadura
que me retiene.

Será Abril,
hasta hace poco incierto,
quien de fe
de una nueva primavera
recién planchada.

Abril me besa
con ternura de abeja
y en una lágrima me entrega
la miel del mundo.

Mi mes de Abril
no fue robado,
casi se extravia
pero retornó de pleno.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...