pesa menos la conciencia,
se toman ciertas licencias,
se asume que no hay destino.
La leve fuerza del sino
no es más que mito y leyenda.
Vivir no es una prebenda
pero tampoco castigo.
El frío requiere abrigo,
la herida te pide venda.
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...