Del aire llegan palabras sucias,
impregnadas de la hiel de lo cainita.
Replicantes de evangelios
sermonean odios desde montañas huecas.
El progreso no viste túnica apostólica
ni boina guerrillera,
que es la ciencia y la razón
quien nos redimirá de las matanzas.
No hay idea válida en el versículo
y poco resuelve el manifiesto.
Tenemos más luz en un terminal móvil
que en vuestras bibliotecas coloreadas
de dialécticas vencidas.
Abandonad las trincheras
y trabajad por el bien de la gente
en este tiempo y hora,
pues no ha lugar ni contexto
para unicornios azules.