No digas no a los años
pues sin tus años
no soy minuto.
Que soy hoja otoñada
de tu dorada copa
de árbol frutal eterno.
Gajo de la naranja
azucarada
que espantó toda amargura.
Cumple, madre,
años míos
y celebra vida
que es lo que queda.
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SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
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Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
Los sentimientos de padres, madres, hijos o hijas... siempre, siempre, son magníficos.
ResponderEliminarUn abrazo.