sábado, 12 de septiembre de 2015
DEJADME.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
TRADICIÓN.
Apocalipsis improvisado.
Nos matará la nieve
a quemarropa,
con rabia de avispas,
y velará nuestros cadáveres
una guardia de gaviotas mudas.
No habrá piedad
para los perdidos
entre orillas,
el fuego será viento
de todas las arboledas
y la luz cautiva
dará fe de la avalancha.
Los ángeles sucios,
drogados de cristales rotos,
empuñarán espadas descreídas
contra legiones de apestados.
Veremos todos los infiernos,
en visita guiada
por perros de presa
y las glorias cerrarán por quiebra,
liquidando absoluciones
entre los mendigos de perdones.
Está escrito en piedra de sal
por profetas paranoicos,
lo que no será,
probablemente.
sábado, 5 de septiembre de 2015
Vente.
Vente a mi huerto
de palomas ciegas,
donde florece el aleteo,
y a la sombra de un árbol
de pañuelos de satén
te entregaré lo tibio.
Vente a vestirte
de aliento herido
y cazaré para ti
luciérnagas perpetuas
que te iluminen la entraña.
Ven a rompernos
las cinturas desbocadas,
cabalgando noches
y madrugadas rojas
de brasa lenta.
Vente,
o no vengas,
no estés siquiera.
jueves, 3 de septiembre de 2015
La insolencia de la espuma.
Qué insolencia la de la espuma
que nos vomita cadáveres
de infantes atónitos.
Quién mandaría a las mareas
regalarnos la crueldad
de lo que obviamos,
en consejos de administración
o en bursátiles zocos
de la ignominia.
Qué necesidad había
de esa bofetada justiciera
de realidad en crudo
sobre la mesa del salón.
Qué falta de tacto,
la del que a nuestra puerta llama,
cadáver o moribundo
de nuestras guerras en diferido.
Carne de niño
a la sal marina,
cordero pascual
de nuestros festines.
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Feliz día.
Éstas no son mañanitas, que ni sé cantar madrugado
ni soy un rey hebreo.
Una felicitación torpe,
el día que cumples vida,
de un torpe hijo
que te la debe,
vivida y por vivir.
De ti tengo lo bueno,
que lo malo es cosa mía.
Te llevo en la encarnadura,
en la mueca de la sonrisa
y el ligero verdor
de los ojos por momentos.
Siente mi beso lejano,
madre raíz
de este árbol tortuoso,
tierra de los jardines
y los frutos soleados.
Leona de San Roque,
reina madre
de príncipes desterrados.
Que la vida te lleve en andas
tapizadas de terciopelo,
y te diluvien pétalos
de las rosas más intensas.
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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El fruto del sudor honrado se evapora, asciende en nube negra a las torres donde se atesoran los sueños. La corbata de seda crece imp...
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Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
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Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
