Las hojas rojas
que crepitan en mi pecho
dejan polvo helado
por mis inmediaciones.
Mis páginas más blancas
son hormigón dolido.
Grave peso
tu leve paso
hacia mis huellas perdidas.
Van muriendo los cantos,
desafinadas nanas
de apagado eco.
Será hora de verdades,
la excepción es mi condena.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
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