lunes, 11 de enero de 2010

AFÁN MALENTENDIDO

Aunque la paz sea mi afán
y olvidar viejas querellas,
ya no me despojo de ellas
pues conmigo siempre van.
Que son mi ajuar sin estrella
y en atillo cargo a la espalda,
agua hirviendo no me escalda
ni me parte rayo o centella.
Y sea, pues, éste mi sino,
el de arrastrar los lastres,
que también yo desatino.
Tengo tendencia al desastre,
tropiezo en todo camino
y me hiero en el encastre.
De vida serán secuela,
me incomoda el admitirlo,
será mejor asumirlo
como un buen dolor de muelas.
Pero tengo que escribirlo,
es derecho al pataleo,
que me suaviza el cabreo
y es mejor que no decirlo.
Y salida yá no veo
a esta inquina enquistada
que me provoca mareo
por ser yá tan dilatada,
 es que aburre y está feo.

domingo, 10 de enero de 2010

RIMAS DEL DEPRIMIDO


Hay quién me ve de suicida 
por mi actitud pesimista, 
mas sólo es pose de artista, 
que me sobra afán de vida. 
Afán de vida y pecado, 
le pese a quién le joda, 
que condenar es la moda
para el pecador frustrado. 
Y el que uno desvaríe 
con músicas e imágenes 
no se sale de los márgenes
de la razón, no desconfíen. 
Que vivir quiero a espuertas, 
a veces a bocajarro, 
aunque cueste algún desgarro 
y alguna mirada tuerta 
de afines al mal de ojo, 
que tiña la envidia es 
y no hallan mayor placer 
que verte hecho un despojo. 
Bien asumo que parará
mi reloj un cualquier día, 
mas no a voluntad mía, 
que éste guerra aún dará.
Y si tengo depresiones, 
terapias tengo al efecto, 
tratamiento sin prospecto, 
mucha cara y dos cojones.


Publicado en el grupo "NO SE DEPRIMA, DEBÁTALO EN RIMA", de Facebook.

NO SE ALARME NADIE

No se alarmen
mis amigos
ni gocen enemigos,
que no,
que no me escapo
y sigo,
y vivo,
y eso quiero,
vida a su pesar,
espinosa y fría,
pero latido
al que me agarro
y nunca suelto.
No va por ahí
mi gesto adusto,
ni mis versos tristes
ni las músicas
electas
para mi terapia
en desvarío.
No avisen al forense
que el cadáver está vivo
y coleando espera
seguir camino,
a tropiezo
o en atajo,
a rodeos
o al asalto.
Disculpen el gesto
de compartir sentires
que aparentan drama,
que no era eso,
canción era
de esperanza,
de futuro,
del vivir
de la vida
más mía.
Disculpen
torpezas equívocas,
no hagan caso
a mi ego
regado por
mil páginas.
Culpa mía es
compartir aliento.
Gracias mil
por preocuparse
por este suicida
imposible,
que nunca tuvo
prisa alguna
por despedirse.

BLANCO CAUTIVERIO

En blanco cautiverio,
conectado por redes,
mallas etéreas
a voz y a letra.
Soportándome
a duras penas,
cruzándome conmigo
a cada paso,
tropezando
con el extraño
y despeinado
habitante
de esta celda
de hogar.
Sueño
a deshora
para quemar tiempo
de vacío.
Cansada almohada,
hastiada
de cabeza
hirviente.

sábado, 9 de enero de 2010

INVERNAL

Llega la nieve,
me estanca,
me hiela,
me aisla
de qué,
de nada,
de mí,
y resbalo,
caigo torpe
en el blanco puro,
habituado al gris,
pero el tiempo,
es tiempo,
meteoro
y fecha,
y el invierno
es invierno,
frío sin ambages,
y el norte es norte,
y mi camino
es mío,
torpe,
resbalando
en copos ajenos.

jueves, 7 de enero de 2010

BLANCURA DE JUEVES

Jueves blanco,
polar,
con vocación de lunes
barriendo guirnaldas
y embalajes.
Año nuevo
para lucir
en el estante
y almacenar pasados.
Copo fino
muriendo en pavimento
sobre ciudad gris,
a salvo en la pradera.
Inclemente,
crueldad preceptiva
de invierno terco.
Y yo,
aquí,
habitando
la existencia,
expectador indigente
de expectativas,
a la deriva
en travesía incierta.
Y la gente,
murmurando
ruinas ajenas,
ignorando propias
y anexas,
transita aterida
las calles
de la vida inocua.
Mujeres,
amantes o desamadas,
sollozo o risa,
pacientes
al semáforo,
en espera de avance,
cruzan mis avenidas
en vendaval,
a paso lento
o a cuchillo de hiel
en verso errático
de afición robada.
Y yo miro el aire,
compartido,
intercambiado,
desde mi atalaya
estupefacta,
oyendo gritos despechados
de un reloj deshauciado.

lunes, 4 de enero de 2010

HECHO PARA EL INFIERNO

Hecho estoy
para el infierno
pues me visto de llamas
cortadas a patrón amplio.
Que va conmigo
el incendio,
el desastre
 y los siniestros
florecen
a mi paso torpe.
Es purgar
mi sino,
pecar en hueso.
Que no puedo
amar en paz,
que me suicido
a diario
a cuerda de piel
ácida,
candorosa,
mas sulfúrica siempre.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...