Anunciada era la muerte
en las crónicas sin alma,
pero Macondo llora,
huérfano de las cartas
que el coronel espera
y que ahora, en certeza,
no tiene quien le escriba.
jueves, 17 de abril de 2014
Gabo
martes, 15 de abril de 2014
En el tornado
En la espiral feroz
de las incertidumbres,
tengo billete de ida.
El tornado es mi medio,
con parada breve
a silbato de acontecimiento.
Más allá del arco iris
no hay más magia
que voluntades.
La nube,
siempre la nube
en remolino,
peregrina y compañera.
Palos de ciego
Palos de ciego
son mejor
que regalar mejillas
a la bofetada injusta.
Morir matando
es la opción
a otorgar el cuello
en el patíbulo.
Vencido en las batallas
antes que cautivo
del azar y el tiempo.
Algo habrá que hacer,
aún despeñado,
pues la inacción
es asma terca,
ojeador ahorcado.
No se deshila la madeja
por gravedad
o anhelo,
corte reclama
a riesgo de amputarse.
domingo, 13 de abril de 2014
Saeta
Por ahí pasa la sangre
ensalzando el sacrificio,
sumiso pueblo costalero,
sobre la espalda los oros,
el rito primitivo
para asumir miseria.
Y tu pecado es la pobreza,
la ignorancia sometida
por las mantillas y los ternos
con bastón de azote de plata.
Levanta el miedo
a fuerza bruta,
con la testuz doblada,
que tu humildad esclava
la tapan los terciopelos.
El incienso oculta
tu sudor añejo,
y desde un balcón lloras
tus arcanas penas
sobre un cordero mártir
que glorias te promete.
Cuenta tus faltas
e implora perdones
a quien te enajena.
Obleas falsas
tendrás en recompensa.
sábado, 12 de abril de 2014
Previsión
Se apilan las isobaras
en el mapa anímico
y los frentes son aspas
de ciclogénesis de entretiempo.
Astenia más que fundada,
ineludible ansia en meteoro,
diluvio de hiel,
secano de cardo.
jueves, 3 de abril de 2014
Verbo y carne
tornando el acero en aguas
de lágrimas sitiadas,
cuando el pánico te aborda
portando posibilidades negras
que nublan lo más tuyo,
lo forjado no hace mucho,
tu leve reflejo,
tantas veces acunado
bajo desafinada nana.
Y el dolor probable
se te entrega duplicado,
no bastando las atmósferas
para aliviar tu ahogo.
Ansia seca,
pena pura,
a granel cada mañana,
cada noche.
Y te desnudas de la idea,
de los contextos
y los textos,
pues nada vale,
nada ayuda,
cuando la pregunta,
acorralada entre interrogantes,
porta parte de tu nombre,
es tu verbo,
verbo y carne.
martes, 1 de abril de 2014
Tras la rabia...
He visto las dunas
por sábanas fieras,
navegué las pieles,
bebí las fronteras
y el néctar de la redención,
mas tu sabes que yo
colgaré mis zapatos
en hilos de lluvia,
soliviantaré charcos
que duermen a oscuras
y quizá, a lo mejor,
tras la pena, la flor.
Haré casa en tu valle
sembrando ventanas,
cortinas de niebla
huídas de mañana,
mi locura en porción,
tras la rabia el amor.
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
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El fruto del sudor honrado se evapora, asciende en nube negra a las torres donde se atesoran los sueños. La corbata de seda crece imp...
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Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...