No des por sentado
todo lo aprendido
en la torpe ruta
de lo vivido,
lo transitado,
pues todo muta.
Todo computa
en esta libreta
tan apaisada,
lejos la meta
tras la disputa
con la manada.
No queda nada
tras esa muerte
que se adivina,
última suerte
asegurada,
definitiva.
sábado, 10 de enero de 2015
Definitiva.
viernes, 9 de enero de 2015
Niebla despejada.
lamía el Sena,
París lloraba.
Los profetas segaron
la espiga de la sonrisa,
sangre libre para los altares.
Una saeta azul,
a bala justa,
restablece libertad
y luces de ciudad.
Sigue, París, danzando,
melodía de Europa,
alas abiertas brillan
en la torre férrea
más ilustrada.
jueves, 8 de enero de 2015
Procedente blasfemia.
lunes, 5 de enero de 2015
Este hambre.
domingo, 4 de enero de 2015
El último tren.
El último tren,
fuera de horario,
te llevó sin más billete
que los males
de la enferma sociedad
a la que servías.
Sin vuelta es el viaje,
a veces,
para quien se entrega
al bien común.
Para quien callejea
paliativo,
por proteger prójimos,
ajenos a tus desvelos.
El último tren
no gusta de estos viajes
pero queda tu ejemplo
por los andenes.
Mi dorada placa
viste crespón
con tinte de orgullo.
sábado, 3 de enero de 2015
Docena.
Hoy es día de docena,
que años son para una pena,
pues pena me ofreces
y penarte es mi condena.
Creces como progresa
el ángulo necio
de la divergencia
que errónea trazas,
despreciando las manos
que te anidaron.
Mas culpable soy,
bien cierto es
que mía fue la fuga
del penal de los ruidos,
en el que cómoda pareces,
asumiendo el caos
y negándome en tu esencia.
Espectador seré,
si así lo quieres,
de tu medrar desde aquí al lado.
Cada tres de enero
te cantaré la nana,
desentonada y ronca,
que te arrastraba al sueño
entre mis dedos,
para que duermas, niña,
ajena a la presencia,
hasta que veas, niña,
que tengo manos tuyas.
Felicidades, niña,
felicidades.
viernes, 2 de enero de 2015
TEJEDORA
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
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El fruto del sudor honrado se evapora, asciende en nube negra a las torres donde se atesoran los sueños. La corbata de seda crece imp...
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Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...

