sábado, 10 de enero de 2015

Definitiva.

No des por sentado
todo lo aprendido
en la torpe ruta
de lo vivido,
lo transitado,
pues todo muta.
Todo computa
en esta libreta
tan apaisada,
lejos la meta
tras la disputa
con la manada.
No queda nada
tras esa muerte
que se adivina,
última suerte
asegurada,
definitiva.

viernes, 9 de enero de 2015

Niebla despejada.

La niebla lánguida
lamía el Sena,
París lloraba.
Los profetas segaron
la espiga de la sonrisa,
sangre libre para los altares.
Una saeta azul,
a bala justa,
restablece libertad
y luces de ciudad.
Sigue, París, danzando,
melodía de Europa,
alas abiertas brillan
en la torre férrea
más ilustrada. 

jueves, 8 de enero de 2015

Procedente blasfemia.


No da el plomo 
más peso a tus leyendas 
ni la sangre hereje 
fertilizará tus paraísos. 
Hoy blasfemo en tu honor, 
descerebrado que oras 
en el odio arrodillado, 
y en tu dios esputo 
la razón. 
En tu profeta defeco, 
porque hoy me place, 
porque derecho tengo 
y libertad ejerzo de ofenderte, 
mal que le pese a tus fusiles. 
Que la media luna 
más afilada  
sodomice tu vacío, 
porque eres nada. 
No porto cruces falsas 
de otra versión de tu fábula antigua, 
voy con palabra, 
idea y pensamiento 
contra la superstición 
que te hace esclavo. 

lunes, 5 de enero de 2015

Este hambre.


Este hambre de racimos de lunas, 
esta sed de sal de mar, 
este ansiar que no remite 
este querer sin notarial poder, 
esta vida yerta, 
esta muerte tan vital, 
este día opaco, 
esta noche lúcida, 
este todo que es nada, 
esta nada que todo colma, 
todo es, 
mas nada existe. 
Prefabricado el verso 
que vomito, 
sin digerir la esencia, 
tú que lo lees y te disturbas, 
quizá me acuses de la estafa. 
Quizá sea timo todo el verbo, 
y la carne sea madera vieja. 
Foresta seca quizá seamos, 
cuando la idea llegó a la savia, 
larvas soñadas 
en febriles noches. 
Pobre de tí, 
pobre de mí, 
tan solos entre galaxias. 


domingo, 4 de enero de 2015

El último tren.

El último tren,
fuera de horario,
te llevó sin más billete
que los males 
de la enferma sociedad
a la que servías.
Sin vuelta es el viaje,
a veces,
para quien se entrega
al bien común.
Para quien callejea
paliativo,
por proteger prójimos,
ajenos a tus desvelos.
El último tren
no gusta de estos viajes
pero queda tu ejemplo
por los andenes.
Mi dorada placa
viste crespón
con tinte de orgullo.

sábado, 3 de enero de 2015

Docena.

Hoy es día de docena,
que años son para una pena,
pues pena me ofreces
y penarte es mi condena.
Creces como progresa
el ángulo necio
de la divergencia
que errónea trazas,
despreciando las manos
que te anidaron.
Mas culpable soy,
bien cierto es
que mía fue la fuga
del penal de los ruidos,
en el que cómoda pareces,
asumiendo el caos
y negándome en tu esencia.
Espectador seré,
si así lo quieres,
de tu medrar desde aquí al lado.
Cada tres de enero
te cantaré la nana,
desentonada y ronca,
que te arrastraba al sueño
entre mis dedos,
para que duermas, niña,
ajena a la presencia,
hasta que veas, niña,
que tengo manos tuyas.
Felicidades, niña,
felicidades.

viernes, 2 de enero de 2015

TEJEDORA



Sigue la araña cantando
viejos salmos madrugados,
desde su tela viscosa
con que enmaraña sueños.
Sigue el zumbido terco,
la antropofagia voraz
de las mentes blancas
con que alimenta sus rabias,
su despecho arcano
bañado en néctares agrios
que liba de las flores albas,
inmunes ya al veneno
que sintetizan como propio.
En el centro de la malla,
borrando rostros de libélula,
tornando la inocencia en hiel
ácida al sol,
corrosiva a la noche. 
El crustáceo no cesa 
en el tejer vileza. 

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...