viernes, 28 de abril de 2017

NOCTURNO.

Oviedo nocturno
en la ventana insomne
del degollado no muerto.

La ciudad parece maqueta
en vitrina expositora
y el degollado se asume expuesto
a las miradas furtivas,
a la atracción del mal ajeno,
atracción en la parada
de los monstruos.

Oviedo nocturno
invade la estancia
del silencio y observa,
inquisidor y vetusto,
el sueño volátil
del degollado no muerto,
cual si fuera reliquia
o sábana tiznada. 

miércoles, 26 de abril de 2017

TAREAS, DEBERES Y OTROS EJERCICIOS.

A medida que mejoro,
la agenda se empacha
de tareas posibles,
más que convenientes.

Primero,
las preventivas
del retorno del mal
que al degüello me trajo.
Parece que partículas,
con precisión bombardeadas
contra el maltrecho cuello,
barreràn las sombras
de una cruel reconquista.

Restablecer en precario
la palabra hablada
con técnica y voluntad,
por saludaros,
mayormente,
que soy de oratoria escrita.

Seguir aprendiendo
de lo que sé,
lo que nunca supe
y lo que menester fuera.

Compensar,
en la medida de lo imposible,
los afectos recibidos
desde los míos,
cercanos y lejanos,
propios y prójimos.

Recuperar en lo que pueda
la labor de guía
de quien encarné
y criar no pude,
la genética que al planeta lego.

Amar más a quien me amó,
insiste y persiste
y me hace casi prioritario.

Vivir, camaradas,
al cabo,
pues al cabo estamos
en cada amanecida.

martes, 25 de abril de 2017

RAPSODIA EN GRIS.

Escucho música en riada
mientras deshilacho tramas escritas.

Aislado de los visitantes ajenos
por dos auriculares
que forjan campana aislante
de los que saben de todo,
sin demostrarlo
y sin tú pedirlo.

El pasillo se atosiga
de rostros angustiados,
rostros congelados
por dramas de diverso peso.

Hoy retornó,
ahí fuera,
el gris autóctono que,
aunque no lo crean,
filtra serenidad hacia dentro,
espesando los colores
y endulzando los gestos.

Mejor para el degollado
que ese Sol soberbio
que se mofa de los cautiverios.


domingo, 23 de abril de 2017

SINOPSIS.

Tras padecer infancia 
donde el miedo sonaba 
a cerradura intempestiva, 
refugiándome en islas 
de tesoros inciertos 
a letra impresa, 
mis labios torpes 
supieron del beso. 

La voluta de algún humo prohibido
rizó mi ánimo en los años tempranos. 

A fuerza de luces, 
me desnudé de mitos y pánicos sagrados 
y nadé en arroyos de piel prójima, 
buscando almas,  
hastá que desvelé la estafa 
de la pasión primate. 

Sé a qué huele 
el aliento de la muerte, 
que no es más 
que el deshilachado cabo 
del cordón trenzado. 

Casi nunca gana el bueno 
y el placer no es culpable. 

No hay justicia 
que por poética se defina 
y quien bien te quiere 
rara vez te hará llorar.

viernes, 21 de abril de 2017

TENGO DÍAS.

También se me derriten las horas,
también me disuelvo en los espejos
y los sonidos se tornan adhesivos.

Sí tengo días viscosos,
de corto recorrido,
y me estorba lo amable.

Motivos tendría,
quizá,
para pequeñas retiradas,
breves rendiciones estratégicas,
en tanto lo orgánico
no deserte tanto de mis filas.

Sí,
tengo días
de gelatina insípida,
de herido de amor huído,
de versos más tristes esta noche,
de olmo viejo hendido por el rayo.

Sí,
tengo días que también suman. 

LUZ ABARATADA.

La luz de la ventana 
se abarata al uso 
y pinta colores apagados 
sobre la ciudad gastada. 

Dentro nada cambia. 

Se vive, 
se duele, 
se cura, 
se muere 
y los días pasan 
en gotero lento. 

Las fechas se diluyen 
en almanaques variables. 

Los libros se agotan 
de aportar argumentos 
y los auriculares se funden 
en listas de reproducción 
demenciales. 

Siempre hay 
una putada terapéutica 
que te duela por curarte. 

Descolgar luego la sonrisa 
qué evacúe los fantasmas 
pues el lamento envenena. 

jueves, 20 de abril de 2017

ALBORADA.

Saludemos la mañana
en este giro de la esfera
y la luz que nos depara
esa estrella magna y fiera.

Que otro día se decanta
por las laderas y cimas,
de alguna cama se levanta
una belleza  y su herida.

Y es que lo bello hiere
y mientras hiere hay vida,
pues la caricia duele
porque se da por perdida.



SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...