No soy el que pintas,
no es mi silueta
tu dibujo.
Mi boceto es otro,
difuso y mutante,
impregnado
de aguafuertes
que yo difumino
cuando puedo.
No soy tu canción,
no encajo
en el estribillo
de tus hambres
de melodía.
Soy acorde
en desacuerdo,
desafinado,
obertura lánguida
o andante forte,
marcha fúnebre
o marcial,
o adagio de lágrima
de pétalo marchito.
No soy novela,
no la historia que pretendes,
ni poema acaso,
quizá cuento,
fábula,
verso perdido
en manuscrito de incendio.
No soy tu idea,
la que de mí tienes,
que soy la mía
o la de nadie,
un espectro.
martes, 20 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
-
Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
-
El fruto del sudor honrado se evapora, asciende en nube negra a las torres donde se atesoran los sueños. La corbata de seda crece imp...
-
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comente si quiere que se publicará si me place.