El lángido gemido
del huérfano cello
al cielo clama
recibiendo eco.
Eco de la caricia
de un arco viejo,
del viejo Este.
Orfandad de la música,
notas enlutadas
recibiéndo pésames tardíos.
domingo, 29 de abril de 2007
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SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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El fruto del sudor honrado se evapora, asciende en nube negra a las torres donde se atesoran los sueños. La corbata de seda crece imp...
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Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
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Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
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