martes, 30 de abril de 2013

Temblor de aullido

Las noches rasgan
los sueños tibios.
El lobo manda.
Gruñen las lunas
advirtiendo los eclipses.
Olor de hojarasca
que canta los pasos leves
hacia la peña del aullido.
Las alas del miedo
agitan las copas
y el matorral se estremece.
Días de garra.
Noches de colmillo.
Luz blanca en ojo de sangre.
Duerme el hombre
y los corderos callan.
Manda el lobo,
el bosque asiente.

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