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Mostrando entradas de mayo, 2007

BROTE

Qué mas quisiera yo que protegerte. Inmunizarte de los daños presentes y futuros. Acorazarte del abandono, paraguas en los aguaceros de desesperanzas y desengaños que empaparán tu ropa. La vida que te dimos nunca fue nuestra, siempre fue tuya y tú la escribes aún desviando la línea y tornándola garabato. Quién pudiera enseñarte de los errores que sigo cometiendo repitiendo curso cada jornada. Mi liviano testamento, más voluntad que contenido, tiene firma de irrevocable. Pequeño gajo fresco de mi ajada encarnadura, camina firme. A tu lado estaré cuando tropieces, sin poder evitar la erosión de tus rodillas. Lameré tus heridas de cachorro aprendiz pero el sendero es tuyo tú lo dibujas, lo esculpes a cada pisada.

FINANZA

Tengo una fortuna de arena que rebosa de mis bolsillos. Tengo bolsas de humo, depósitos a plazo fijo. Tengo aire a espuertas invertido en suspiros. Por donde paso tengo una finca, latifundio de acera bajo mis zapatos. Tengo silbos de viento, gotas de lluvia ingresadas, atesoro miradas cotizadas, acciones de apretón de manos y bonos de besos leves, livianos y fluctuantes. Tengo a veces buenos gestos sin retenciones. Nunca suspendo pagos de posibilidades. Soy rico en ansias, millonario de soledades. De la multinacional de lo vano presido el Consejo. Sin decimales, redondeo al alza los valores, los pecados veniales y las mortales virtudes. No vendo nada, avariento de carencias anoto en un libro de esparto el haber y el debe, me sale el puede como exacto resultado.

TRISTE CANCIÓN DOMÉSTICA

Tras la puerta, sólida y opaca, habita el miedo. La cerradura herida se queja impotente por el último giro de llave falsa. Las paredes sudan frías humedades de lágrima atrasada, y el tabique, abombado por el eco de tanto drama cotidiano, quisiera ser cortina. Los espectros creados, hijos de las memorias, tapan sus oídos lacerados, refugiados bajo los muebles. Teléfono inválido por el resignado olvido, queriendo saltar y ejercer funciones, propias o ajenas. Quisieran respirar las ventanas casi soldadas, abrirse de par en par tragando luz nueva que ahuyente al monstruo. Será tarde la hora, tardarán los ángeles a la no llamada, y el forense, maestro de última ceremonia, cerrará el acto, notario de horrores a destiempo.

MI VOTO

Voto por tus labios, de entre todas las flores imposibles. Voto a tus ojos, entre todos los reflejos del diamante. Elijo tu cuerpo, de entre todos los planetas y cometas, no hay galaxia que pueda sostenerte. Y voto tu entraña de colmenas vivas, la miel prohibida del néctar de todas las diosas. Gobierna mi ser y mi sustancia, sometido a tus decretos, tu absoluta mayoría de caricia me hará libre, preso siempre en tu cámara.

IBERIA

Tapiz gastado, urdimbre recia de ajados bordados, tirantez de costuras de blasones y estandartes de sangre. Entramados de pueblo, hilados en rueca vieja apatronados a cuchillo para envolver fusiles o improvisar mortaja. Colores inciertos, degradados e irisados, sin conocerse, unidos y contrapuestos. Filigrana fratricida de acechante Caín empuñando quijadas. Quijadas de Quijano, desafiando al cielo, estoqueando maléficos odres mientras atónitos escuderos lloran el desperdicio, demente sacrilegio del rojo néctar derramado. Cuero viejo de toro herido. Lomo de mil tomos abarrotando estantes. Península inquieta, tozuda cabeza que empuja, remolcando, un lastrado Continente.

ESAS NOCHES

Como me conocen,
los adoquines gastados.
La delatora luna
señalando mi torpe paso,
de fracasado lobo.
Desconocidas y hospitalarias,
barras lúgubres acomodando
mis gastados codos,
el fondo de los vasos
contestando pacientes
tantas preguntas.
Como me acogían
resignados ceniceros,
almacenando castigadas colillas,
apuradas sin apetencia.
Estériles búsquedas de nada,
calles de Bilbao,
de esquinas traicioneras.
Correderas y cuestas de Madrid,
de reyes, jaques y bellacos.
Camino de Mieres,
de carbón de bar,
también conoces
mis suelas malgastadas,
arrastrando polvo rojo
de más alla del Puerto.
Qué noches,
de sábanas de lija.

EL PORQUÉ DE QUÉ

No se hicieron las guitarras
para romper silencios,
sino para engalanarlos,
de oro puro y bramante.
No quiso la voz el grito,
que siempre buscó el canto,
o el susurro cadencioso.
No se amasó el papel
para los contratos,
sino para el verso torpe,
dudado y elegido,
para el personaje
y sus antagonistas,
sus tribulaciones imposibles.
No se hizo la mente para el lucro,
sino para la idea,
una o múltiple,
de todos o de nadie.

BUENAS NOCHES

Va siendo hora,
cerrar la extraña carpeta
de ausentes papeles
emborronados con binarios datos.
Volver a mí,
a mi yo cansado y somnoliento,
desactivar fluorescentes,
horizontalizar los huesos
y buscarme tras los párpados,
para no se sabe qué encontrar.
Es lo razonable,
lo apropiado y responsable.
Pues así procede,
así lo hago.

REFLEXIÓN

Reflexiona,
recolecta las frases oídas,
lemas cortos de anuncio,
las iteradas mentiras,
las grandilocuencias
de lo prometido.
Rebobina imágenes,
gestos,
miradas que no miran,
lectoras de pantalla en rodillo.
Pisa los pavimentos recientes,
flamantes parques,
anegados túneles
socavados por nuevos ilotas.
Recuerda muertos reales
paseados sin vergüenza
y etiquetados,
impostados.
Legales e ilegales,
cómplices,
inexistentes conversaciones
grabadas,
publicadas,
negadas o enaltecidas.
No olvides desastres,
violencias y amenazas,
lo robado y por robar,
reflexiona,
piensa serenamente,
ten tu tiempo,
decide y elige.
No queda más que hacerlo,
aún dudando,
opta,
opina,
aún en blanco,
vota.
Lo que tenemos,
lo que nos queda
a los que vivimos
siempre en sala de espera,
lo que nos dejan.

COPLAS FALSAS

Qué mirada la del tuerto, qué iluminado aquel ciego, qué agilidad la del cojo, y vigor el de aquel muerto. Como convence ese mudo, qué elegante aquel desnudo. Cuanto dormido despierto, tanto enfermo saludable, tanta bella abominable, cuanto hay de timo en lo cierto. Tanto se amaron odiando, cuanto quemaron con hielo, cuantos peces por el cielo, cuanta liebre navegando. Una mentira piadosa o la mas cruel certeza, pesa más que una losa y retumba en la cabeza, hasta amargan las cerezas, y hace fétidas las rosas. Y es que creen en lo que dicen, aún a sabiendas que mienten, pues al ser uso corriente, ya es verdad si se repite. Y es que a fuerza de costumbre, se nos viene anestesiando, la sesera cría herrumbre, y el pensar acomodando. Nos robaron el criterio, los cuartos aminorando, parcela en el cementerio la tendrás hipotecando.

OPTIMISMO

Hoy es buen día, eres el más grande, a tu paso, por la calle acostumbrada te rinden honores las farolas, reverenciando los largos cuellos. La lluvia, tenue y cariñosa, baña tu cara, tu ropa, bendiciéndote, bautizándote, refrescándote del frío. La gente te mira, respetuosa, y aparta la cara deslumbrada, murmurando elogios discretos. Los semáforos, tímidos, se ruborizan cuando pisas la alfombra rayada en tu honor extendida, mientras un toque de cornetas solemnes proviene de las bocinas alegres de los vehículos detenidos y sus ocupantes, asomando los cuellos con fervor, cantan himnos en tu honor, y glorias a tus progenitores.  Hoy no eres ese imbécil, hoy puedes con todo.

NO SER

Llegado el día, no sin esfuerzo, saqué el título, Licenciado en Divinidad, Doctor en Creadurías. Comencé creando un hombre, imágen y semejanza mía, pero perfecto. Al principio perfecto, cúmulo de mis virtudes potenciadas al límite, libre de mis faltas, impecable, impecador pero libre. Me respetó, pecó y, arrepentido y reprendido, me oró, fé me tuvo y tuvo razón. Razón tuvo y razonando, el pensamiento traidor, la ingrata mente, haciéndose preguntas, soberbia en la respuesta, me fue difuminando, transparentando en el olvido, dudando del porqué, prescindiéndome hasta la negación. No me necesita, luego no existo.

PREGÚNTALE

Pregúntale a la niña. Ella lo sabe. Ella tiene la verdad, en la palabra reciente, tiene lo cierto aún cuando miente. Pregúntale y créela antes de que aprenda las dobleces de los temores, de las edades. Su verdad está en el gesto, en la risa sin falsete, en el calculado llanto de rabieta necesaria. Una palabra nueva, mal calzada en la frase inadecuada, toma nuevo cuerpo, entidad propia volviéndose sentencia. Pregúntale, será verdad hasta el silencio.

SI LEES ÉSTO

Si lees ésto,
es que buscas palabras,
frases extraviadas,
enredadas en la maraña global,
una estrofa a medida.
Da igual si te decepcionan,
sin ser tuyas por ser mías,
puedes tomarlas,
encontrarles mil sentidos,
cualquier cosa.
Y son mías sin haberlas,
y son mi exorcismo,
mi pérdida de tiempo,
desvaríos de un teclado maltratado,
onanismo mental de adolescente tardío
de verbo cansado,
un necesario vómito,
solo eso.
Coge lo que gustes,
firma al pié
y quema el resto.

OJOS

Ojos de profunda luz oscura,
acorralados por tejidos carceleros
se muestran atrevidos
como única desnudez tolerada
Rebelde,
la mirada sin rostro,
lastrada por un gran libro cerrado,
busca el aire clandestino
tras el amo que le precede.
Ojos de mujer borrada,
de imposible lágrima
seca de viento
de un desierto añorado.

PARTE

La borrasca, otra vez. Otra vez temporales densos de rabia retornable. Otra vez se anegaron los valles con excedentes de sépticos recuerdos. Otra vez el etílico vapor impregnó la llovizna tornándola pegajosa, viciando el aire escondido y las palabras, ralentizadas, rebobinadas, regrabadas a fuego lento, comban ya el alero castigado de teja de arenisca. La indolencia de mi paraguas, ocioso por despechado, contagia otoños anacrónicos acorralando abriles.

EVASIÓN

Colgados del viento vienen oscuros cantos de  ballenas varadas, despedidas asumidas de un oceano sordo, inmune a los aullidos. La arena no tiene retorno mudada en ergonómico tálamo, cuna última reteniendo espuma. Hastío de mareas y rutinarias lunas que se devoran y crecen. Pegadizo estribillo de lo ineludible, inútil frase fustigada, descolgando motivos para la huída. Es el aria del cetáceo cumplido, cansado de la condición y la tarea, publicitando el hartazgo, la inapetencia del placton dragado, tedio de la pirueta y el bronco chapoteo. El último arco de ola, acota la alambrada de espinos de concha de caracola desafinada, tras el muro de sal libertad de arena y aire, olor a mimosa nueva, tierra mojada de arroyo dulce, corteza de pino y hongos soñados que se quedan en anhelos, más rumbo que destino.

PRUEBAS

Allí estaba yo, solo, con las ilusiones zurzidas y un papel de estraza, ajado y grasiento de bocadillo de patio, patio duro hambriento de piel de rodilla, con mi currículum vitae manuscrito a renglón torcido sellado con afanes. Allí estaba, queriendo irme al llegar, mochila de resignaciones al hombro, un flequillo rebelde de peines de carey, sin tener nada, nada más que lo que se podía ver, nada y todo, todo lo posible, lo que luego fue y lo que no pudo ser, ni ya será.

LIBERTAD A PISTÓN

Mi montura de acero, pesada y mecánica cabalgadura, devora asfalto agradecida, bramando en el galope, meciendo mi cuerpo en cada curva. Sujeto en el viento, bajo yelmo ligero recorro sin destino caminos, acorazado en cuero herido de algún mal lance con carruajes, mas formales y fieros, o de algún malentendido entre artefacto y carretera. Humildes aventuras para tiempos poco honrosos, libertad de cuatro cilindros, buscando rutas, nunca metas. A Susana, tras su pequeño percance.

EXPERIENCIA Y GRADO

Recorrí calles tortuosas, hechas de adoquines de miseria, paredes sucias de desesperanza y farolas opacas de débil luz de emboscada. Carne ajada en oferta de portal, hambre de jeringa y venas acorchadas eran bodegón grisáceo de cualquier umbral. Ví las cloacas donde tú desaguas desde tu pulcro retrete de bien pensante. Sumergido en lodo, jugándome todo, frené el avance de las bestias, para que no las vieras, encerradas bajo siete candados, lejos de tu salón biblioteca. No juzgues lo que no ves, ni quieres siquiera oler, no defeques moral, ni principios absolutos desde el metraquilato, baja al fango y entonces, empapado de lo real, podrás teorizar la idea.

CAMPAÑA

Venden palabras, venden lo vano, ofertas, liquidación y saldo. Tú compras, sin querer adquieres pamemas y exabruptos, consumados hechos e ilusiones de hojalata. Te regalan arena envuelta en himnos, cartel y verbena. Un mismo presente camuflado con futuro es el reclamo. En día de tómbola, rifa y papeleta, solo cumples tú, la eterna víctima del eterno timo. Siempre toca, a otro.

VERSOS DE UN PASADO IMAGINADO.- VENGANZA

De la furia soy testigo, y la ira es mi aliada, intención envenenada, la rabia viene conmigo. Mi sangre emponzoñada, hierve solo en la esperanza, de encontrar una venganza una mala madrugada. Y no os lo toméis a chanza, que hablo en serio esta vez pues soy tan parte como juez y no me pierde la holganza. Que  de plomo también sé, mas la nuca descuidad, que no tengo la ruindad de por la espalda ejercer. Que a mi me podréis mirar cuando os parta el entrecejo, pues tengo un código viejo, que no pienso abandonar.

BARRA ILUSTRADA

Amigo en lo diario, en lo duro un hermano, compañero de miedos, jácaras y duelos. Apura tu árido vaso que viene otro aguacero. Reparte tus pesadumbres, y canta el canto de la justa hora. Esta noche se estira, aprovecha y diluvia tus desconciertos, que ya será mi turno, que se estira la noche, no hay prisa por la sábana, el mundo es nuestro y en esta barra nudosa está la solución, el remedio del mal que aqueja al Universo.

SOCIOPATÍA

Debo recorrer el día
con paso lento y firme,
encontrar miradas no buscadas,
adivinar recelos
y recelar.
Vadear la ciénaga
sin que se note la nausea.
Hoy me cansa la gente
aun no vista,
el ridículo protocolo
de media sonrisa,
saludo ritual y frases opacas,
palabras catalogadas
cubriendo el expediente.
Hoy salgo a escena
esperando el mutis.

MADRE

Factoría de la vida,
carne original,
desgarro de la entraña,
dolores recorriendo edades.
Distancia de lágrimas,
pedazos diseminados
e ingratos siempre.
Amor único,
incombustible,
eterna cicatriz
en el seno
de todas las estrellas.

TIERRA

En el monte del aullido,
de la bestia pura,
hay un arroyo fresco
de sangre recién latida,
hostiles arbustos
que buscan ansiosos
piel de pierna descuidada.
No amanece entre las ramas,
ronca la hojarasca
y murmura el musgo.
No existe la manada,
solo la criatura,
única y desnuda,
consigo y su fatiga de lo escarpado.
Nube de aliento
empapada de luz de luna,
dibujando confusos pensamientos,
jadeando temores aprendidos,
buscando al hombre,
al animal disfrazado
de culturas, ritos
y soberbia en el tuétano.
Despojado de hormigones,
aceros y neumáticos,
en la cuna de todo lo que nace.
La tierra, tierra,
del hombre, hombre.

UN LUGAR

Se que tienes un lugar,
uno solo,
en la memoria o el sueño
donde el árbol trina
y el columpio baila al son,
donde el sol chapotea
cuando duerme la nube,
y el gorrión,
discreto,
susurra relatos viejos.
Hay un lugar,
un mundo,
una hora de años,
a donde vas de puntillas,
esquivando los guijarros de lo cierto,
donde tú eres
y nadie puede ser.

PEREZA RIMADA

Debéis apurar el día, sin deteneos en la espera de que aparezca en la acera, la paz o la porfía. Y si más apeteciera un buen rato sestear, os podría aconsejar lo hagáis bajo la higuera. Y es que place descansar de los frutos a la sombra, disfrutando del aroma, que os endulza el dormitar. El sueño desescombra de los malos pensamientos, recarga conocimiento y facilita maniobras, cuando llegado el momento de tomar la iniciativa, andará más efectiva si el cuerpo vive contento. El buen hombre no se priva de su dósis de pereza, ésta le da la grandeza de una mente no cautiva. Tambien obtiene la fuerza para atacar los molinos y desandar los caminos inciertos de la cabeza.

CORRIENTES

Pobre de aquél que precisa constelarse para ser uno en el sistema, buscar órbitas ajenas para tener camino propio. Pobre del que busca cofradía que le dé el hábito uniforme y así procesionar, mismo color, mismo palio, mismo paso. Pobre del que vive para unirse a una de las filas definidas y esperar turno si le dan  vez. Pobre del obligado a amoldar su mente reduciéndola a un decálogo, para sentirse parte, nada, en el rebaño. Pobre del que no se desvía de la corriente más próxima por no hacer ruído, espantar la pesca,  o salpicar. Pobre del que comulga, aún a riesgo de atragantarse, cualquier hostia de granito por no caer en anatema. Bienaventurado el libre, el que cambia los senderos por el monte bajo, sin marcada hoja de ruta, sin cruz de guía, sin líder.