martes, 30 de diciembre de 2014

Será la Luna.

Será esta luna envejecida,
frígida y ajena al aullido,
la que siembra los hielos
que nos abducen,
haciéndonos partícipes
de su indolencia.
Será este sol tibio,
de flácidos rayos,
el que no nos alivia
de la escarcha crónica
que los ánimos atenaza.
Habrá que armarse de ansias
para cazar deseos furtivos
y repoblar las mieles
de los muslos trepidados,
escalar las cumbres
de los lechos calmos
y atormentarlos con tornado
de embestida urgente.
Habrá que consumar
con sumo agrado,
y morir en vientre
y renacer dormido,
cargar la carne
con munición de plasma
para afrontar batallas
que nos rediman. 

lunes, 22 de diciembre de 2014

Lotería.

Ilusos como infantes,
sumidos en la vorágine
de colegiales cantando
los azares que nos rediman.
Fecha de improbable cambio,
átomos de madera grabada,
numeradas partículas
tratando órbitas caóticas,
en continua colisión,
alrededor de las miserias.
Cabalístico y supersticioso,
el día de los metálicos universos que, en paralelo,
combinarán fortuna
con el anhelo.
Tras el estallido,
imágenes icónicas
de agraciados simios,
celebrando capitales
que les alivie las usuras.
No seré yo.
Bien podría.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Revoltijo's blues.

Por no ver
la quijada de Caín en pantalla,
el eructo de un mundo canalla,
las sotanas volar y caer,
es mejor
asaltar los nidos de gaviotas,
liberar los cautivos idiotas
que confunden ansia con amor.
Patrullar
entresijos en los callejones
donde atracan furtivos galeones,
a falta de las olas del mar.

Puedes soldar la vida,
bien con estaño o con aspirina,
pero la grieta se vuelve abisal.
Si no tienes cabida
en este antro de parricidas
vuelve a tu catre y ponte a meditar.

No extraviar
la cabeza ni su sustancia,
porque no nadas en abundancia
de buenas causas que remediar.
Elegir
el camino más equivocado,
ejercer siempre como acusado,
cumplir la pena sin remitir.
Contrariar
todo cuento que te han contado,
ya las hadas se han suicidado
y el conejo empieza a desvariar.

No esperes al destino,
el vaticinio no lo trae el mal vino
ni las alondras de fonda y portal.
Perdió la fuerza el sino,
las amapolas no tienen padrino,
sólo florecen por necesidad. 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Al gusto.

De nada vale el paraguas más irreductible
cuando el aguacero va dentro,
que son nubes de plomo
las que se apilan en los tuétanos,
que lo que llueve se adhiere
a la central de alarmas
y adormece los fusibles.
No hay razón para la cordura,
que más vale el vuelo
a lomos de una oca psicótica
que cabalgar montes de espino,
sísmicos y predecibles.
No busquéis dobleces en las palabras
cuando el hablar es todo ovillo,
tomad mi verso crudo
y cocinadlo al gusto,
o al regusto,
que la nostalgia es ángel
siempre caído.
Podría seguir mareas de equilibrio
o anclar aquí,
en puerto dado al maremoto.
Qué más dará,
si el final es lo que es,
final sin seguido,
sin siquiera aparte,
y bien puedes ahorrarte
dejar legado.


Villancico de guardia.

Mucho no soy de guirnaldas
ni estridentes campanillas,
por eso no me hacen falta
esas cuatrocientas sillas.
La edad me hizo puñetero,
un huraño descreído,
si eres un campanillero
vete por donde has venido.
Ardor me dan villancicos,
zambombas y panderetas,
sabiendo que hay niños chicos
creciendo entre metralletas.
Otros muchos cada día
desahuciados del pesebre,
y no tienen medicina
para aliviarles la fiebre.
Que el oro nos lo mangaron,
nos dejaron el incienso,
con él nos aborregaron,
sólo somos puro censo.
Ve a cantar a los palacios
y las puertas del Congreso,
a Pablo, el del pelo lacio
que nos promete progreso.
Esta canción navideña
nació ya sin estribillo,
que se lo ponga la peña
que yo no paso cepillo.

lunes, 15 de diciembre de 2014

Pánico.

Tanto llevar la frente marchita
por madrileñas parroquias
de la Magdalena virtuosa,
tanto arrastrar esqueleto
por pasillos de un tren
de madrugada,
con parada en ciudades
de peces perdidos,
a lomos de yeguas sombrías
con raído traje gris,
bombín de bufón amargo,
parche en el ojo
de viejo truhán,
como no iba el miedo
a tocarte la osamenta
en una noche de rosas con espinas.
Te robaron el mes de abril
o lo empeñaste,
canalla del verso
tan joven,
tan viejo.
Como no perdonarte,
si nos llevaste en volandas
por el callejón de los sueños rotos.
Si somos juez y parte,
todos, de tus mudanzas.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Combinatoria.

Son los actos
y las palabras,
sumandos y coccientes 
que conforman la ecuación
que no acaba de despejar
las incógnitas,
forjando la curva vital
que escapa a percepciones.
Experiencia y error,
azar y emociones,
chubascos en aceras
que no te guían.
El yo suele ser leve
y la combinatoria compleja.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

DE NUEVO.

Hay querencia al desvarío
y a veces retorno al cieno,
pues mal tendré recogida,
o acogimiento,
que soy yo el problema
y con él acarrearé como procede.
Estacionar en nubes estables,
amables cumulonimbos,
poco sirvió para el desastre.
Aquí estoy de nuevo,
hatillo en mano,
o sin hatillo siquiera,
buscando recomenzar andanza.
Mejor así,
nuevo camino incierto,
sin arrastrar satélites
en mis cósmicas caídas. 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Blancanieves

Érase una vez
un espejo lacayo
que, de sinceridad,
sufrió ataque
y desató las iras
más parricidas,
de envidias
y codicia suprema.
Y la belleza pura
halló refugio
en lo grotesco y marginal,
donde lo hermoso
encuentra acomodo
sobre jergones diminutos.
Mas el odio es necio
y la inocencia luminosa,
demasiado visible
aun en la espesura.
Y la manzana mítica,
madre de los pecados,
apagó el albor
en sobredosis.
Hubo que esperar héroe,
terapia de pasiones,
para conjurar la muerte
y su injusticia.
O quizá no,
quizá así no fuera,
pero nos mienten tanto.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Santa Bárbara.

En el tiempo en que la tierra
la entraña negra entregaba,
hubo hombres, niña,
que su vida sepultaban.
Sin más sol que una lámpara,
respirando polvo fiero,
por las arterias, niña,
de la tierra se inyectaban,
para robar la sangre negra
que tu casa calentaba.
Hubo momentos, niña,
en que la tierra enamorada,
esponjada de orificios
a esos hombres abrazaba.
Negro carbón y negro luto,
negra rabia cultivada,
que contra la usura, niña,
las calles abarrotaba.
Pero la mina se muere
por desidias concertadas,
por traiciones y avaricias
que apañaron esta nada,
este desierto, niña,
que el futuro hipotecaba,
Santa Bárbara bendita,
patrona de casi nada.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Rumores

Llegan a mis oídos rumores
que no entiendo qué proclaman,
como murmullo marino
que ilustra el duermevela
sobre una playa nocturna.
Me dicen cosas, a veces,
que son llovizna sonora,
que incomoda en el tiempo
sin llegar a calar.
Cosas graves, quizá,
que a mi entendimiento levitan,
fingiéndose entregada
mi atención dispersa.
Me llegan noticias,
siempre breves,
de sucesos consumados
que no consumen reflexión
en el tiempo muerto
que me roba el anunciante.
Indolencia sería,
si de doler no supiera,
mas lo será,
o serán los años
y lo que atesoran.

Son los tiempos.

Su vida dio un giro
de ciento ochenta gramos
de coca mal cortada.
Son los tiempos.
De diosa de las noches
a odiosa de las madrugadas
pasó sin pena ni euforia,
cumpliendo años
a horcajadas
sobre regazos blandos,
no siempre reconocibles.
Son los tiempos.
Risa luminosa,
ahora chasquido
de metales rojos
de prisa oscura
por hallar la puerta.
Son los tiempos.
Los ritmos,
los compases
que círculos trazan
cojeando sobre una aguja.

martes, 2 de diciembre de 2014

CORRECCIONES.

En días como éstos,
de pasquín urgente,
la inocencia no es más
que presunta
y el delito supuesto,
aun consumado.
Dependiendo del actor,
la imputación es duda
o firme sentencia.
Fundamental derecho
y democracia,
será lo ilegal,
si se le antoja,
rebozando en banderas
su desatino.
La corrección es residuo,
patrimonio único de la política
y el falaz lenguaje
que la sustenta.
El villano es héroe
cuando la partida pierde,
a pesar de apostar
vida propia y ajena.
El héroe real,
tras sacrificio,
riesgo corre de etiqueta
de negligente.
Ni el común sentido,
ni la verdad más cierta,
tiene acomodo
si se roza lo inconveniente.

LAS PALABRAS QUE NO EMIGRAN.

En la rendija está la huída y en la bisagra lo posible mientras el viento amarillo barre las aceras negras. En tu mirada de almíbar ...