jueves, 22 de febrero de 2018

PARA QUÉ PREOCUPARSE.

Entended que no somos
en proporción a lo que existe,
a lo que sabemos que es
y que vivir es pestañeo
de un Dios imaginado.
Para qué preocuparse. 

AJENO A LOS PARNASOS.

Cuánta estupidez alberga la razón
cuando,
a sabiendas de la esencia,
rememora miedos en efemérides.

Pude morir, un año hará,
y me asumí breve,
leve,
mero soplo que no tenía.

En el sofá inmerso,
rendido a la evidencia,
dispuesto a toda despedida.

Y aquí soy al cabo
de un año nada fácil,
como fácil no será
lo que reste,
que siempre será poco.

Al menos dejé letras
que vida siempre aportan,
y que haya quien me diga
que mi verso le alcanza.

No entraré en los parnasos
del afectado,
poeta chusco soy
de difícil acomodo,
mas hay gente de pueblo
que mi verso reivindica
y emoción le atañe.
Con eso me basta
para seguir blasfemando
versos de ternilla y carne. 

domingo, 18 de febrero de 2018

Ese dios que nunca hubo.

Ese dios que nunca hubo,
que nos hizo cobardes
a la par que soberbios.
Cobardes para necesitarlo
y demasiado soberbios
como para no aceptar
más vida de la que se vive.
Ese dios que nunca hubo,
creado por el hombre turbio
a imagen y semejanza
para moldear el miedo,
la sumisión y la ignorancia
entre los sujetos del yugo.
Ese dios que nunca hubo
ni haberse podrá,
demasiada consistencia tiene
para ser algo infundado.
Tan nimios que somos,
algo creceremos en ser
al desterrar los templos,
las curias y doctrinas
que frenan que seamos
lo increíble pero real. 

sábado, 17 de febrero de 2018

SÁBADO DESTEMPLADO.

Llegan las horas rezagadas 
de un sábado destemplado 
de madrugada de máscara 
que obvié por desencanto.
 
En la taberna atruena el fútbol, 
televisado e ineludible, 
y sobre el fútbol conversaciones vacuas 
de dietas y enfermedades llevaderas. 

Socializar se vuelve hostil, 
a veces, 
complejo de espectador 
ajeno e involuntario 
a los transcursos 
de los semejantes. 

Habrá que sobrevolar la cena, 
consumir la noche 
y disponerse a sumirse 
en otro matinal domingo, 
siempre extraterrestre. 

jueves, 15 de febrero de 2018

LLUVIA DE ÁNGELES.

Todo parece ir bien pero,
de repente,
sin previa invocación,
comienzan a llover ángeles
con las alas incendiadas.

Desahuciados héroes siniestrados,
expulsados de lo anhelable,
se precipitan disturbando
toda expectativa.

Y es cuando vuelve el frío,
el peso inmenso de lo que no abriga,
cuando el grito se fragua
abortado por principio.

No digáis nada,
eludidme
y transitadme al cruce
que no es día para tratarme. 

viernes, 9 de febrero de 2018

ESO QUE PASA.

Hay días en que la vida cae,
cae para nada
porque la vida nada es.

Hay días en que te enfangas
y habrá quien diga de ti,
pero qué importa,
a ti que la muerte ronda.

Y te pierdes en un domingo,
extraviado en lo ajeno,
muriendo en la caída
y resucitando en vergüenza.

Mal está causar molestia.

Dusculparse es deber
y humillarse asunción.

Soy lo que hay
que,
hace bien poco,
bien pudo
no ser nada.

Vuelvo a la disculpa y,
quien a la mofa recurra,
bien pudiera mirarse
los pliegues de algodones.

domingo, 28 de enero de 2018

ABUELO.

Con el nieto en el regazo
construiste la tarde.

La vida te adelanta
y el niño llora.

La desazón te invade
y quieres asumir la muerte.

PARA QUÉ PREOCUPARSE.

Entended que no somos en proporción a lo que existe, a lo que sabemos que es y que vivir es pestañeo de un Dios imaginado. Para qué pr...