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Mostrando entradas de junio, 2010

SARAMAGO (In memoriam)

Escarcha la Iberia
claveles rojos
de revoluciones perdidas.
La isla de fuego,
abandonada a los mares
fríos,
huérfana de su abrigo,
de su palabra dulce,
palabra armada
de olivo puro,
de miel de fado,
busca el faro,
luz portuguesa,
hispana,
luz de mundo
para el hombre
oscurecido.

COPLAS DEL DESAHUCIADO

Entré por las ventanas
de esta vida a contratiempo,
como un mal viento
adobado con sal
robada de algún mar.
Borré las carreteras
recorridas a carreras
contra la esfera
de este mundo lunar
que no quiere parar.
No me queda más que un fin,
tu escalera,
y tú no me dejas subir
ni me esperas.
Así que aquí me quedo
acampado en descansillo,
bajo un visillo
que no me deja ver
si quiero o no volver.
Cantaré de madrugada,
molestando a los vecinos,
versos prohibidos
que nunca publiqué
y te avergonzaré.
Porque así quiero vivir,
a la espera,
ni contigo ni sin tí,
mala fiera.
Ahora tengo la certeza
de vivir en desbandada,
titulado en estampida,
ejemplo de lo prescindible.
Mi osado pié se interna
en pozas que él perfora
buscando el tropiezo,
la errata,
y tú,
tú me miras impasible
esperando la caída.
Es así que soy,
que habito huecos
sólo por llenarlos,
siempre de paso,
pasajero,
efímero y volátil.
Candidato al abandono,
me dejo,
rompo conmigo
por mala convivencia.

CARMEN (REGALO DE BODA)

Carmen tuvo que ser
tu nombre de fuego en rama,
pues de Carmen tienes la piel,
de Carmen el pelo en llama,
de la niña bien fruncida,
golpeando los respaldos,
"si me quieres olvidar, me olvidas",
mucho ritmo en el enfado.
Y Carmen se hizo mujer,
y conquistó las Castillas,
puso a un bancario en pié
para casarse a la orilla
de un Duero de vino tinto,
con sabor de luz espesa
del sol de todo camino
que fractura las dehesas.
Que sea feliz mi niña
con su hombre despistado
que la cuida y que la mima
como un día la he mimado.

HISTORIA

Hay retenes
de dinero en las balsas
por los puertos francos.
No trabajas y no cobras
y si trabajas te roban,
te explotan siempre
y por tu bien te anulan.
Los recibos son de mármol,
losa fúnebre para entierro
sin celebrar por impago.
Insolvente para la muerte
pues arancel pusieron
para dejar la vida.
Buscas textos ilustrados,
teorías y doctrinas
para paliar alienaciones
nunca resueltas.
El sistema sigue,
renqueando borracho
por las esquinas sucias,
vomitándote encima
su inmundicia de festín
por tí pagado sin remedio.
Las potencias impotentes
ante los vuelos de paloma
de los fajos alados
de deudas en cuña.
El pan se disuelve,
pero hay fútbol,
y el futuro baila
en corro de brujas
rituales negros.
Mientras,
las cruces se fracturan,
quedan gamadas,
como aspas de molino
que es gigante,
creciente sinrazón
cuando nadie da razones
para el absurdo devenir
del tropiezo cotidiano.
Huele a pólvora
de catársis global,
tercera contienda irrefrenable,
más d…

MIRE USTED

Mire usted,
que usted puede
robar manzanas
sin pecado de orígen.
Que usted puede
matar las horas
sin que haya llantos
de relojes huérfanos.
Mire usted,
mire a ver,
que usted puede
incendiar las nubes
con antorcha azucarada.
Mire usted,
que usted puede,
si usted quiere,
vivirme a bocajarro.

SERÉ O NO SERÉ

No seré yo
quién levante las faldas
a las tardes plomizas
de un junio de llovizna.
No seré yo
quién se esconda
tras las esquinas
de las horas muertas
para sorprender tu paso
de azar en bolso.
No seré
quién suspenda
los festejos necios
de griterío aprendido,
macerado en licores
al dos por uno.
Yo seré capricho,
tropiezo,
fosa
o cresta de ola
derramando espuma
en tus arenas tostadas.

PROFECÍAS DE ÁNGEL HERIDO

Qué difícil volar con alas mojadas en plomo. Es el precio de vivir en tierra, casi arraigado, de la cordura convenida por los escribas, los guardianes de los templos y los reyezuelos sifilíticos de ejercer pernadas. Sufres ataques de palomas rabiosas, despojadas de olivo, que defecan, oxidando cuadros de paz y altares de santos espíritus de adulterios salvadores. Ahogado en laberintos hechos de cortina gruesa de mentira engrasada, buscando salida entre paneles con rostros conocidos, nítidos gestos de burla al escrutinio. Muertos los dioses, corruptos los héroes, las doctrinas licúan la tinta emborronada por el tiempo ruín, y la matanza se asume como opción a la palabra vana de buena voluntad, siempre postergada. Y en los continentes siguen naciendo muertos, a veces salpicados por grano de cereal con etiqueta, mientras la usura atesora, y en bolas de cristal vaticina los desastres a capricho. Suenan tambores, cornetas bélicas de llamada a la catarsis, a la masacre que nos retorne al pr…

ALFILERES DE SILENCIO

Puede que sea así,
arrojándome silencios
como alfileres en andanada,
como ganes posiciones
en la carrera a la que falto.
Puede que sea así,
que así reaccione ante la cera,
fría y viscosa que se seca
en miradas lejanas.
Puedes ganar batallas
en este asedio inesperado,
que yo me rindo,
entrego territorios áridos
si es tu afán.
Dispara,
desde las saeteras
de tus ojos,
afilados carámbanos,
que no hay parapeto
ni armadura.
Me doy preso
o me fugo de celdas
con reja en interrogante.
Y es que topo
con lo opaco,
la tupida arpillera
que oculta temores,
dudas arrastradas
en remolinos de tiempo.
Y no hay ternura
tras el burka,
sólo rejilla
que no trasluce ojos
que reían a mis luces.
Sin acceso al sumario
no hay defensa posible.
Convicto de nada,
acato veredictos de aire,
de aire seco,
huérfano de palabras.
Y serán los temporales,
temporadas,
tempranas tempestades
de tempura de yeso
que escayola mis labios,
los que acumulo
en legajo mórbido
de acumular…

TAUROMAQUIA ACCIDENTAL

No sé por qué insisten
los toros de hielo
en embestirme a deshora,
A qué vendrá la bravura inocua,
una vez retirado
del coso diluviado.
Si lo lidiado murió,
a espada o descabello de olvido,
tras triste aviso,
vergonzante por previsto,
cómo puedo cerrar callejón,
abandonar el circo ileso
de cornada de almohadilla
de espectador no invitado.
No cabalga el corazón
por llanuras de piel fría,
galopa en la caja mía,
se expande y busca razón
para este vivir a tientas,
en batalla poco cruenta
para un guerrero sin sol,
pues sin sol vivo la nube,
los ríos que nunca tuve,
los pasos del caracol.