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Mostrando entradas de septiembre, 2009

APRENDIZAJE

Es que no sé,
no sé vivir,
que ni viviendo
se aprende.
Suspenso
en experiencias,
en ejercicio
de estar.
No,
no supero pruebas,
escribo atropellado
líneas de locura
sabiéndome expulsado,
no admitido.
Mas me presento,
ajeno a las listas,
repito cursos
de demencia
diplomada.

HERIDO NECIO

Y es que no curala heridaa base de sal marinani a fuego nuevo,que la herida late,crece a ratosy se contrae,simulando cicatriz,y vuelve a la apertura,sonriendo a los doloresdel portador incauto.Y no cura lo amputadoni el implante,que tanto duele restacomo suma,cuando la suma no esmas que un pagarésin firma.Y es la estupidezdel herido neciola que repartehumores,contagiando llagas.

NADIE, NUNCA.

Nunca,
nadie,
en ningún lugar
de los tiempos
venideros,
te dará
estas mareas
a luna abierta.
Nunca,
nadie,
nadie podría
alinear tus planetas
y provocar
eclipses en cadena
para tu sueño.
Nadie,
nunca
podrá llevarte,
cobijada en la yema
de un roce de dedo,
a la cima
de las glorias.
Nunca,
nadie
te compondrá
sonatas de aliento.
Nadie,
nunca,
en ningún segundo
posible,
te entregará
los tuétanos
como ofrenda.
Nadie,
nunca,
solo yo,
a tu demanda.

VIDA RARA

Esta vida rara,
anómala en esencia,
es el envase que nos precinta,
en el que rodamos
por laderas del tiempo.
Y es que duele,
vivir duele
desde el parto
a la agonía,
todo tránsito
desgarra,
todo amor
irrita,
por el roce
o por la ausencia.
Es así,
no hay vuelta
de hoja otoñal,
que la página
mas fina
también engrosa
el tomo.
Y son recreo
las soledades,
pausas lúdicas
de encuentro propio.
Y los miedos,
el pánico a los saltos,
al vacío en vuelo,
nos ciñe los arneses
que ahogan los momentos.
Mañana,
esta tarde,
dentro de una hora,
quizá el redoble,
el estampido
o el silencio denso,
el contundente.
Vivir es raro,
es anómalo,
es caída
y remonte,
es suspensión,
ingravidez
de pompa
de jabón cáustico.

AMORES CAUTIVOS

Ay de aquel
que se enrede
en los amores cautivos,
siendo insolvente
para el rescate.
Ay de aquel,
libre,
preso,
hambriento
y desnutrido.
Ay de aquel
siempre acusado,
sin defensa,
sin fiscal,
sin tribunal
ni parte,
pues partido anda,
quebrado,
en requiebros
furtivos.

TU PENA MI AGONÍA

Ya sé que tienes pena, niña de los luceros, pena grande, insólita pena que es mi agonía. Mas no puedo quitarte el ansia que me duele en tus miradas, en tus risas que no son, en tus juegos evasores que encarcelan mi entraña. Más quisiera yo que eludirte los dolores, mas la vida falla, tropieza en el adulto y arrolla niños. Se bien que tienes pena y es tu pena mi agonía.

VERSO LIBRE

Cierto es que mi verso  se halla cautivo,  entre los muros  de mis cuitas  y mis afanes.  Que es mi verso  tan mío  que lo poseo  y me lo arrebato,  matándolo de mí.  Y bien pudiera  liberarlo,  soltarlo al aire,  a la tierra  y sus gentes  y que las sílabas  empujaran motores  en las mentes.  Palabras nuevas,  mías pero ajenas,  alejadas de mi ego  y obsesiones,  regalando sílabas  solidarias  con el hambriento  de frase.  Verso libre  del tiránico autor,  ególatra refugiado  en las lineas redactadas.  Verso en vuelo,  sin marca,  medicamento genérico  en vez de autoterapia.  Bien pudiera  desnudar el verso  de todos mis atavíos.

ESTA NOCHE

Esta noche
de persianas de gelatina
no es noche de peces,
es de arena.
Arena temporal
de tempestad de reloj.
No es noche de pluma
de ave migratoria,
es de frío látex inerte,
estática noche
colgada de una viga.

FANDANGOS

La luna,
la luna vende reflejos
hechos de puro cristal
pa que me veas de lejos,
si es que me quieres mirar
cuando enciendas los espejos.

Luceros,
luceros tienen los cielos
para alumbrar tu camino,
iluminando tu pelo
para llevarte a mi sino,
para que unamos el vuelo.

Cometas,
cometas con larga cola,
barren del pecho la pena,
siembran de luz de amapola
los ojos de mi morena,
que es quien me lleva en su ola.

Eclipses,
eclipses hay duraderos
que atemorizan las flores,
pero más tarde o primero
el sol nace entre dolores
fundiendo todo desvelo.

QUINTO ELEMENTO

Hay presencias bajo las losas del parque. En los susurros de brisa decodifico mensajes. Las palomas me hablan, sonriendo mis gestos de simulada estupefacción.  Sólo el reloj,  infame represor,  engrilleta el vuelo  del sueño que me moja  en llovizna clara. Aquí sigo, y me persigo  ausente, aquí estoy,  y no,  y soy,  y no. Que suspensa está  mi esencia en el aire,  flotando entre partículas,  mezclada con el flujo vital  que todo inunda y todo vacía, perecedera sustancia. Soy quinto elemento de cuarta dimensión.