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Mostrando entradas de 2011

MIERES BLUES, (Reedición)

En el Hostal de La Peña
duerme el Sol prejubilado,
bebiendo de una madreña,
la Luna se da al pecado.
Por el bronce del sidrero
de una plaza de serrín,
cae la lágrima sin fin
de una pena de aguacero.
Hay folixa improvisada
entre los patos del parque
y una paloma drogada
dice que espera el embarque
para bajar a la mina
que un día hubo allá en Barredo,
en Turón o en Figaredo,
o en el chigre de la esquina.
Rebosan las vinotecas
sonrisas emboquilladas,
las terrazas de La Vega,
manteles de baballadas.
Y la Mayacina enlatada,
en fúnebre chapa marrón,
y en Santa Marina reunión
de yonquis de mala cara.
Frente al Campus se para
un minero mutilado,
lleva la entraña entibada,
late con fuego sagrado,
mientras tanto se pregunta
para qué sirve ese templo
de hormigón que tanto asusta,
con pasillos de silencio.
Y yá argaya por Bazuelo,
se inunda Vega de Arriba
de esperanza a la deriva
de fondos que caen del cielo.

MAREAS DE MEMORIA (Poema ilustrado))

Hay días  en mi playa abierta  en los que llegan olas  de muro viejo  y pasos gastados  por ciudad morisca.  Días de memoria,  de sal nostálgica  y espuma alegre  de tierras pardas  dónde me crecí.

VISIÓN RECIENTE DE MI MADRID ETERNO

Amargas son las risas
en el Madrid que visito.
Un navideño Madrid
empastado de viandantes
que consumen migajas
en multiplicados puestos
de ilusión de saldo.
Un Madrid de metro matinal,
somnoliento de miradas perdidas
entretejiendo planes
para el nuevo día posible,
ensoñando azares
que arrasen la pena,
la tranquila y lenta pena
que invade los túneles
de fluorescente parpadeo.
Madrid de caña contada
y décimo compartido.
Madrid del centro,
sumidero de patria
en remolino
que busca luces
tras las cortinas negras
de este apagón en recaída.

VIRTUD RIMADA

Moldeable es la conciencia  y a medida nunca escuece.  Hasta virtud nos parece  lo que no es más que indecencia. Efímera es la memoria  de los arrepentimientos,  si son blandos los cimientos  y reposan sobre escoria.  Y del penar irredento pasamos a nueva gloria  cuando se acaba el tormento.  Reescribimos nuestra historia  erigiendo monumentos  a la fatal trayectoria. 


PUDE SER

Yo que pude ser
mucho más que un clavo  desnudo en la pared de un salón con miedo a exponer.  Y no fue fuerza mayor  la que me hizo esclavo en galera de papel,  hasta que tu mano  encontró mi piel.  No estoy orgulloso  tampoco arrepentido,  pues de lo vivido  siempre algo saqué,  mas dime por qué  junto a tu cintura  hasta el agua pura  se me torna miel.  Ya no me huyen las aceras,  cuando me embriago de pena,  ya no se asusta el invierno  por si desato un infierno.  Ya no me hieren rumores  que los callan tus colores.  Y tengo salvación  documentado en tu nación,  que ya es la mía. 

QUIEN TE AMA

Quien te ama
no es tu dueño,
que no ama el amo
la posesión usurpada,
que no ama quien tiene
sino quien quiere querer,
quien acompaña,
sin lazos de esparto
o de seda adulterada.
Quién te peine las alas
para tus vuelos de ave,
reafirmada en tu persona.
Quién te aparte la zarza
en tu camino propio,
si lo precisas.
Quién te ama no golpea
sino roza levemente
piel amiga y amante
a tu demanda candente.
Quién te ama no es nudillo,
es yema tierna,
eléctrica carga
que activa tus sensores.
Quién te ama no amenaza,
no persigue sino acude
a tu llamada.
Quién te ama no daña
más que con amor que a veces duele
pero por la esencia.

AMARGA MIERENSINA

En los pozos vacíos,  donde dormía el carbón,  sólo habita el suspiro  de una prejubilación  que ahora no llega ya para la juventud  que estrella el coche tuneado,  contra el muro del mercado,  persiguiendo alguna luz.  Mi padre es del sindicato,  me tienes que colocar,  mi abuelo murió axfisiado  y yo no quise estudiar.  Mi padre es del sindicato,  si quieres traigo el carné,  que necesito un contrato,  de Europa vino parné.  De los fondos mineros  poco asfalto queda ya,  baldosas y autopista  y una Universidad  para formar al emigrante,  que aquí ya no hay quién aguante,  Ketamina y poco más.  Mi padre es del sindicato  y no me quiere aguantar,  que un día me tira al matu  si me ve trapichear.  Mi padre es del sindicato  pero no encuentro el carné,  sé que anda un poco alterado  y que ahora vota al PP.

PESIMISTA REFLEXIÓN DE UNA JORNADA EN BLANCO

A mano tengo papeletas  de siglas y nombre ajeno,  listados cuadriculados  en sobres sin engomar.  Para qué la ceremonia  de la democracia agotada.  Diosa moribunda  infestada de dígitos  y balances.  Pues la avaricia reina,  a espada forjada en hielo,  que es la moneda  único metal.  Y me rebelo y me callo,  mejor no decir  palabra inútil.  Vano el afán,  vana la idea,  impotente al trueque vil.  Para qué pensar  si decide el gráfico.  Subvencionar electos  obedientes a lo ineludible,  guiñol mecánico  de historia contada.  Presos de las mareas  son derroche las brazadas.  Puedo gritar,  usurpar baldosas  de plazas públicas  bajo lonas ilusas  que se apropian los mezquinos.  Dará igual el exabrupto  pues el río sigue  el cauce errático  empujado por vertidos tóxicos  a desembocar en el desastre. 

LO QUE ME QUEDA

De las alas me quedan
las plumas más lastradas
por el polvo robado
en vuelos bajos
por lo llovido.
Del aura sólo un ascua,
un tenue brillo
de corriente estática
de recarga en autopistas.
Me queda de la espada
un filo romo,
vano y contundente
que sin cortar quiebra
y una empuñadura
de cuero ajado,
viejo y duro
pero mullido al agarre.
De ángel me queda
cierto afán desencantado.

PUERTA FALSA

La puerta falsa,
ciega de no querer,
nunca es salida,
que da al callejón
dónde reinan gatos basureros.
Tras dormir en el cartón
no se simulan noches de suite,
que el cartón tatúa
la miseria en la piel amarilla,
código de barras
de fin de existencias.
Mejor vendría el arrojo,
mostrar la mugre en las uñas
y pedir jabón
para el borrado.
Contar las marcas
del resbalón obviado,
sacar cadáveres a orear
y reescribir los saldos
a cara abierta.
Dispuestos habrá
que siempre hubo
para cruzar umbrales de luz
que se ignoraron
y lavar tinieblas.
Silenciar sólo dilata,
no hay cura
con receta rasgada,
escondida.
Si se tapa el nudo
no es factible el desenlace.

DECLARACIÓN DE HOSTILIDADES

Pensar que fue
por sentir,
lo que nunca debiera
haber sentido,
que el sentimiento aquel
fermentó,
estercolándose,
tornándose ácido
y afilado desprecio.
No me quedan compasiones
ni conmiseración ínfima
por quién,
matándose,
asesina las sonrisas
que debieran ser norma
en el rostro dibujado
por mi sentir pasado.
Nada merece
el desdoblado sordo
a las voces que apelan
voluntad de erguirse.
Siga la espiral
hacia el abismo,
continúe la caída
mas que no arrastre
la carne forjada.
La hostilidad me asoma
y saco sable de defensa
porque no es justo
el terror
para quién crece.
Húndase en el lodazal
que se cultiva,
repita el estrambote
a cada paso,
muera si es menester
pero no hiera.
No hiera mis extremos
porque la sangre
que borbotea en mis adentros
se torna acero con el frío.
O intenta resucitarse
con el ápice de vergüenza
que pudiera restar en su nevera
o asaltaré los muros
y expropiaré la luz depositada
en la triste mesilla
de cualquier cuarto
que recoja su osamenta.
Ya no valen las amnesias
d…

BREVE AUTOBIOGRAFÍA DE UN PLUMAZO A MANO ALZADA

Conseguí las etiquetas
de las prendas que aposté
y perdí en mil partidas
y el recuerdo me queda
del coste de lo vivido
y la marca de la época
en que adquirí experiencias
que me hicieron jugarme
la piel que no se muda
al no arrastrarme
entre las rocas de aristas
que esculpen la conciencia
que no me queda
en el depósito repleto
de ecos de kilómetros
dejados en las cunetas
de rutas alternativas
a la autopista vital
de lo correcto en existencia.

EN LA BREVEDAD

En la brevedad de la rosa se esconden
las lluvias que no vinieron
por quiebra en la nube.
En un pliegue de labio esperan
los besos que no vendrán
porque es la hora del diente
y el mordisco feroz
a la vida fresca.
Se aplazaron los alientos
a la espera de coyunturas
favorables al jadeo.
En las sábanas habitan
sueños inocuos de letargos
pues la humedad ejerce
absentismo en baja
de larga duración.

CANCIÓN FOTOGRAMÁTICA

Me quedo en el umbral de tus pestañas
esperando que destapes la palabra
que envuelta te mandé a fondo perdido,
fue mucho lo que ha llovido,
es mucho lo que me sangra.
Pero puede que no,
que no sea tiempo de palomitas,
batallas griegas en la salita,
y algún naufragio en el comedor.
Pero puede que no,
que no haya muertos en la nevera,
ni pistoleros por las aceras
pendientes de este viejo reloj.
Cartero rellamando a dos nudillos,
la harina en la cocina y el pasillo,
tu falda se repliega a mi tropiezo,
asesinas mi beso,
a tu vientre me humillo.
Pero puede que no,
que no haya más tangos en París,
que el lobo se meriende a Denis,
que no pase tornado hasta Oz.
Pero puede que no,
que aquel halcón no sea maltés,
que cumpla su condena Dantés
y el ángel encuentre el corazón.

DÍAS DE CRISANTEMO

En los días de crisantemo,
mujeres negras peregrinan
con detergente neutro
a remozar memorias lapidadas.
Huele la ciudad a tallo cortado
en esta otoñal primavera fúnebre.
Se transitan los osarios
habitándose los barrios muertos,
el almacén último
de los vacíos.
Bailan los cipreses
en alcohólicas noches
disfrazados de anglosajón icono.
Píldoras de pena
se mezclan con terror bebido
y la muerte ríe,
acompañada de feligreses,
la comedia negra
de otro año productivo.
Nadie quiere irse
y fabula rituales
de permanencia.

CESE DE COFRADÍAS

Pueden llorar las catedrales  el abandono de las vidrieras  colapsadas de luz sucia,  proyectando en los altares  sombras de fe residual,  a clavo ardiendo.  Pueden cantar los minaretes  llamadas a media luna  que no hay profeta sobrio  que me encandile.  Pueden los líderes  embalsamarme con promesas,  inyectarme teoría económica  y de social justicia fasciculada,  televisarme ideología  o dosificarme píldoras internautas  de indignación asamblearia.  Y es que ya no,  ya sufro la anorexia  al sermón y a la soflama,  y ni creo ni me creo  pues es diáfana la infamia,  clara de manantial cotidiano.  Seguid el juego  que me aparto  de las procesiones  de palio o pancarta  y no seré cofrade  más que de la piel  de quien me ame.

DECISIÓN DE VENTANA

Se escapó por la ventana,  recién levantado,  en pijama ajado,  dejando las zapatillas  colocadas,  para no ensuciar el aire  y partir descalzo,  mas no voló  y abrazó el jardín,  como esperaba,  tal como quiso,  en ese instante  en que decidió,  resuelto sin ambages, poner fin al tránsito,  a este tratamiento  que es la vida,  una terapia fallida  que nos lleva al mismo sitio,  distinto tiempo,  casi nunca decidido.  Allí le vi,  aún caliente,  sereno,  ausente.  Fotografié la nada,  no tan aséptico como corresponde,  lo que ya no era  lo que conocí.

VOCACIÓN EVOLUTIVA

Algún componente falta
en este planeta tóxico
para que el hombre sea,
para que sea humano
en el sentido fabulado
por quién reniega
de animalidad mutada.
Mutada en bestia perversa,
degenerando la especie,
avergonzando a la biosfera,
a la que enferma
cual virus venéreo.
No habrá otra Tierra
dónde campe la versión mejorada,
pues somos ángeles exterminadores,
y la gente buena
no es más que la que lucha
por no ser lo que es.
O serlo menos.
Hasta los Dioses que inventamos
son chivos expiatorios
del apocalipsis,
que está en nosotros,
nuestra vocación evolutiva.

COMO YO AMO

Yo amo a tientas,  sin programa,  pues ardieron los registros  y los códigos articulados  y no articulo las caricias,  ni los gestos.  Yo amo como vivo,  errando cada paso,  acertando a trompicones.  No me alertan tribunales,  populares o togados,  y en el amor no combato.  No batallo a llamaradas,  prefiero el fuego lento,  y capitulo  o me exilio si ha de ser,  sin fuego de cobertura.  Pero amo,  y todo,  cuando amo.  Hasta acepto condiciones  si no son cordel de títere.  Ahora bien,  carezco de ergonomía  en lo artesanal que me forjaron  y me amoldo con aristas,  que no hay lija  para mi aspereza.

BUEN DÍA

Hoy es buen día, Modesto,
hermano mío,
dicen que se acabó la infamia,
la que te mató,
casi a mi lado,
la que me pudo matar,
amigo mío,
asumida la sangre,
la que aún tengo en mis manos,
indeleble,
parece que no habrá más.
Quién pudiera retrasar los tiempos,
en mis lágrimas presentes,
para que vieras el fin de la locura.
La que se llevó los anhelos
de niños vaciados
de normalidad irrenunciable.
Siguen diciendo mezquindades,
mas dicen que no matan,
no es poco,
no es mucho,
no es nada,
tras el dolor anclado
en puertos de viudas y madres,
de niños ausentes,
por banderas mezquinas.
Se acaba,
dicen,
así sea.

CRUJIDOS OPORTUNOS

Lo que cruje es la vida
a tu paso cual cáscara
de fruto amargo caído
como aviso de tu gravedad.
Pues a veces transitamos
con falsa conciencia de leves,
en ilusión levitada,
arrogantes y etéreos.
Pero el crujido despierta
y nos devuelve densos,
lesivos de los senderos,
siempre cortos laberintos
que no ansiamos resolver.

LA PENA QUE ME TIENE

La pena que me tiene
no tiene luces de alivio.
Por una parte acidez
de rancios vinagres necios.
Por la otra el hielo
de la escarcha ajena y aneja.
Me tiene mi pena,
la tengo,
pero no la salvo
en mi tristeza
por ver el negro de todo,
del blanco poco brillo.
Triste laboral,
incómodo festivo,
tolerado apenas
en lo correcto.
Pero yo sigo
en el quicio de mi pena,
abriéndole ventanas
para dar sol a lo tierno.
Y bien al que le plazca,
al que no buen viento,
que tengo yo tarea
con que la pena sea menos.

ZARZAS HOMICIDAS

Como ensordecen las sombras
que me cantan lacrimosas
y por eso busco luces
de silencios en combustión lenta.
Y no se despeja la incógnita
de la parábola repetida
mientras permanezca la equis
que tracé a mano alzada
prisionera de paréntesis eternos
y obcecados en curvar los límites.
Es la amnesia selectiva
la que pudre todo fruto,
obviando la savia limpia
que la flor precisa.
La vocación de tormento me atenaza
mientras los lastres se empecinen
en arrastrar a los remolinos
todo lo adyacente.
Patetismo a cada rato,
el desperdicio que no se degrada
y persiste en la pestilencia
que impregna las prendas,
las mas preciadas,
de fermento estático.
Lo peor,
el no saber,
la indecisión a la hora
de buscar fórmulas,
aleaciones efectivas,
bien templadas,
de corte limpio en la siega
de las zarzas homicidas.


VERSOS CRÍTICOS DE CRÍTICA SITUACIÓN

Sostenerse en la avaricia,  acuñando falsa moneda,  de seda hizo caricia  que se torna en arpillera.  Muchos panes se vendieron  de molinos sin harina,  ni más basta ni más fina,  pero las bolsas crecieron.  De puro aire engordaron,  de promesa siempre a plazo,  para dentro el escobazo,  y sólo polvo atesoraron.  Polvo que vuela al viento,  etéreo es el capital,  siempre el mismo acaba mal,  el titulado de hambriento.  Doctores tiene la Iglesia  que no encuentran la salida  al laberinto suicida  del mercado sin especia. 

RECORTES

Podría recortar los bordes  de este papel mojado  contorneando el monigote  que me identifica.  Podría recortar mi lengua,  osada en las humedades  y pródiga en palabras  a destiempo.  Podría recortar las luces  que proyectan ideas vanas  en el envés de mi nuca necia.  Podría recortar  mi presupuesto en vida,  limitando a la existencia mera.  Mas mi tijera es roma  y desgarra al corte,  cauterizando en muñón irreparable.

INMEDIATEZ

Será de sabios rectificar
mas yo soy lego,
y mi legado es la errata
sin tachadura.
Un borrador,
al cabo,
sin pasar a limpio
el cuaderno primario
de caligrafía escorada,
naufragando en la cuadrícula.
Da igual el algoritmo
que se adquiera para el remedio.
Ahí os va lo escrito,
sin madurar en alacena,
verde agrio,
hiriente en lo inmediato.

CULPABLE SOY

Yo me pierdo en tus miradas
que se pierden en lejanías
gritando los silencios
de los quejidos que callas.
Y perdón te pido
por amasarte
sin saberte dar mejor escena.
Y quisiera tener mano de autor
para sacarte del mal contexto
que redacté yo mismo,
torpe personaje
que improvisó vivencias
sin éxito posible.
Culpable soy de tu debacle
de la que tú podrás zafarte
cuando crezcan tus alientos.
Quizá me absuelvas
o me condenes,
mas mi amor no rompe
y espera el día de ver la risa
sin ligaduras densas.

FERIA

Aquí andamos en tiovivo,
por la  feria de ganado,
presos de azúcar hilado,
sonrientes y cautivos
en estridente verbena
los pasos vienen marcados
nos jugamos ya las penas
lanzando bolos trucados.
En el circo nos colaron,
dónde el oso ruge anciano,
el payaso está sin mano
las fieras la devoraron.
Ella danza en el alambre
con las medias magulladas,
el remiendo tiene hambre,
y el carmín no tiñe nada.
En la caravana el llanto,
bajo luces todo es gloria,
choque, tómbola, la noria,
la trastienda es el espanto.

NO QUISIERA

Es que no quisiera decir lo que pienso a cada rato, es que la lengua me muerdo, y mejor no disparato, y mejor no me enveneno porque si me muerdo sangro. Y tóxica ya es mi sangre de tanto vertido ajeno, tanto dar malo por bueno, en vez de rioja vinagre. Por favor ruego no me tienten que me dejen cuarentena, sin adhesión y sin verbena, que de mí fé no detenten.

DEPÓSITO A PLAZO ETERNO

Que no te roben la alegría,
yo te la escondo,
te la ingreso en cuenta
a plazo eterno.
Reserva un poco cada día
y la vas depositando,
no hagas caso,
no la derroches en la nada,
te la devuelvo remozada,
ampliada,
disponible a tu capricho.
Soy el albacea
de tus sueños retenidos.
En esta sucursal
siempre habrá crédito
en sonrisa sin prima de riesgo.
Juega a la vida
con acciones de mi empresa,
te haré millonaria en soles,
pues tu luz fluctúa,
revalorizada,
cuando me miras a bocajarro.

TU CORAZÓN EN REFORMA

Hubo que levantar tabique
en tu corazón de esperanzas
para evitar malas olas
que dañaran pantalanes.
Y cada año se observa
si se vulnera frontera
y rememoro temores,
anhelando veredictos.
Certifican lo efectivo
y yo me tengo aliviado,
pues tenerte es lo que cura,
lo que sana mi arena.



BAILARINA

La bailarina de las medias rotas
gira en espirales quebradas,
oxidando la maquinaria
con el orín rancio,
tornando el vals
en opera buffa.
La bailarina de las medias rotas,
patética, antiestética,
tiene el tutú urticante
y ejerce de medusa
hiriendo peces aledaños.
La bailarina ríe,
hueca desde su caja
con el espejo amarillento,
pretendiendo ser la estrella
del almacén del anticuario.

SECUELAS

Como un sembrado
tras la batalla,
queda el pecho humeante
tras el inusual estallido.
No hay cúpula
que soporte el clima
de aguacero
tras calima,
tras tornado,
tras helada fiera,
por mucho que pretendas
tornarla opaca,
metálica e inerte.
La grieta nunca mengua,
espera paciente
su minuto pletórico
para esparcer los vidrios
como metralla fundida.
Muchos son los días
en la urna protectora
sin contestar las llamadas tercas
de aldabón continuo.
Que si debes hacer,
que si haces y no debes,
que si quieres y no puedes,
que si no quieres y está hecho.
Y tanta expectativa erosiona
como arena disparada
dejando al aire las vigas
y los pilares escuálidos.
Y colapsa el edificio
como las torres de septiembre,
heridas por dardos habitados.
Dejad que brote
entre el rastrojo ardido,
tened paciencia con este erial
que hoy es humo
y sangre seca
de tropa derrotada
de afanes reclutados
durante años contados
en tomo no muy grueso.

MATRIX

Habitamos en el zoco, del trueque mera moneda,  saldo de feria, despojo,  el balance es el que impera.  Da lo mismo elegir reyes,  son del damero peones,  en manos de mercaderes  que sellan las decisiones.  Y te puedes rebelar,  coagular todas las calles,  escucharte fingirán,  esperando a que desmayes.  Aunque te creas consciente  existe otra dimensión  de cifras, gráfico urgente  que te roba otra porción.  Y no existes pues no vales,  sin tasar no tienes vida,  no cuentas ni en decimales  en la partida perdida.  Y podrás buscar culpables  pero no los hallarás,  no son materia palpable,  todo se ha vuelto virtual,  es la macroeconomía  que al humano devoró,  maquinaria dura y fría  convertida en nuevo dios.

LA CABINA

Patológica será  la soledad en multitud  que me visita a cada tiempo.  Un frío arropado,  silencio en la algarabía,  calma chicha  en la tormenta perfecta.  Seré palmatoria antigua  en atrezzo contemporáneo.  Sé que hay voces  que me aluden  mientras la sordera escucha nada,  sólo el adagio interno  de esta sinfonía en fuga.  Ni me cortan los mandobles  de quién desprecia manifiesto  ni la caricia aporta luz  a la buhardilla como celda.  En estos días,  en estos ratos,  no habito este planeta  y lo humano me es ajeno,  lo divino nunca fue.  Leve pluma de ánade  fugada de alguna almohada,  sobrevolando lo que ocurre,  o quizá,  más acertado,  José Luis en La Cabina,  clamando hermético,  mortalmente sellado. 

COLORÍN...

Oigo cantar las flores
al paso de los ilusos, .
cual sirenas latentes,
opereta de arlequines.
Reyes desnudos
vistiendo trajes estafados,
desfilan pomposos
sobre la alfombra de la mofa.
Se arrancan páginas
de los códigos al gusto,
a conveniencia temporal
cuando procede.
Resulta ahora que ya hay grises,
todo vale en relativo
y ahora el mundo se equivoca.
Maleable es la conciencia,
dúctil,
sensible a los contextos en molde.
Se traspasan los espejos
y se crece a dosis de hongo,
mientras el gato ríe,
ríe en agria sonrisa
dibujada con mano torpe.

LEVE

Qué extraña carga  portaré en la osamenta  para atraer el rayo,  hasta huérfano de nube.  Qué errático prisma  incrustado en la frente  refracta luz breve  interpolando a gris.  Si fuera leve,  inapreciable,  espectro sutil,  mero contexto,  mejor me iría.

Ya estoy

Ya estoy,
disculpen  la ausencia  o la presencia,  según querencias,  pero vuelvo,  ineludible,  tangible y mensurable  tras la pausa incompleta.  Ocupo mi escaño  en el vano parlamento  de la etérea malla,  enredado,  torpe de inactivo,  odiado y amado,  sentido al cabo,  y desgrano espigas  de palabras harinosas.  Padézcame quien guste  que todo cabe,  ignóreme el común  que también procede. 

VACACIÓN

Sumergido en el paréntesis que este julio me regala emigraré a por los soles que el paraíso me niega. Mas me falta un planeta para completar la órbita, un cometa encastrado en calendario ajeno, pues las fechas frías no entienden de zodiaco. Me quedan luces, no obstante, para pasar el puerto carcelero de las nubes.

PEDÍ QUE BUSCARAS

Cuando pedí que buscaras
dónde aparcaba la Luna
no anhelaba más fortuna
que cuatro rayos de plata
de esos que pierde a diario
en las noches de rocío,
rayos blancos, rayos fríos,
para iluminar tu armario.
Para vestirte de aura,
compensando la luz pura
que pierdes por las costuras,
que se evade de la jaula
que forjé para tenerte
como un cálido candil,
para ver como escribir
el libro de nuestra suerte.






SABOR DE LUZ

A veces degusto luces,
las cato en su pleno aroma
emborrachándome de colores
refractados en los prismas
de mi mente,
no siempre opaca.
Pero no siempre atina
el rayo luminoso con la idea, 
deformando la razón,
multiplicando fantasmas,
espectros de reflejo
de imagen volteada.
Y me expongo
y me saturo
de los afanes en ráfaga 
de claridad de mediodía.
Busco tardes cítricas,
albas de cereza verde,
para bañar las formas
que transitan mis espejos.

MADRID EN DOSIS

Regresé,  brevemente,  a tus venas tortuosas  coaguladas de gentío.  Volví a tu luz anaranjada,  Madrid colorido,  evocando trozos de piel  que perdí por tus aceras.  Pequeño pueblo grande,  casa de todos,  grandeza y miseria  emulsionadas en gazpacho.  Te ví de nuevo,  te degusté,  departí en charla larga  y,  sin despedirme,  pues tal no quiero,  te dejé a la espalda  de un tren norteño. Tengo mi dosis  de Madrid,  al menos para un tiempo,  síndrome apaciguado.

COMO SUENA

Mira tú que yo
siempre amé violines en sonata
o en allegro triunfal,
incluso el pizzicatto.
Mas la claridad de ave
de la cuerda poseída por arco suave,
siempre tornó en quejido ronco
de violoncello en adagio,
en fuga fúnebre.
A veces en acorde seco
de contrabajo en blues,
gemido de saxo
a luz de barra.
No temáis que no vuelvo
a los ecos de los vasos,
que aun me quiero desquerido
y aparto nubes que me tumbaban,
prefiero confusión clara
que claridad confusa
refrigerada en hielo.
Más de motu propio
que ajeno,
que ajeno es todo
lo que se aleja
a la caza del fantasma
que engendran en los corrillos.
Ya fui,
a mayor porcentaje,
lo que se quiso,
también fui lo que no quiero,
no seré un subíndice
de los pronósticos.

NO ES QUE LO DIGA YO

Que no es que lo diga yo,
que lo dice más gente.
¿Qué gente?-
La gente que dice .
¿Qué dice la gente?.
Lo que digo yo,
que no es que lo vea yo,
es que lo ve mucha gente.
¿Que gente?.
La gente que dice,
que dice que ve,
que ve lo que sabe,
que sabe lo que dice,
que dice que sabe que ve,
lo que digo yo. 
Del dicho al hecho
no hay trecho,
si lo dice la gente
es lo cierto,
es cierto el dicho
que dice la gente
y lo digo yo.

MULTIVERSO

Qué importa la ecuación
que nos porta en la parábola,
ajenos viajeros
de un cálculo imposible.
Qué importa el tú
o el yó,
qué importan ellos,
nimios restos
de error decimal.
Ni mota de tiza
en la pizarra negra.



CICLO CORTO

Un gesto basta
para abrir las puertas
de los infiernos.
Recojo las siembras
y me intoxico de error.
Para qué transcurrir
si soy viento que barre 
lo amable que se me acerca.
Cuelgo de la incógnita
y asumo que lo peor asoma.
Procuro idear muros
que me empareden
tapiando lo perpetrado.
Soy suceso,
fauna cadavérica
de ciclo corto.

VERSOS INDIGNADOS

Rubalcaba
quiere ser Alfredo,
que suena mas nuevo
menos imposición,
no se acaba
el viejo sistema,
por mucho que quieran
campistas de Sol.
Ya se asoman
negras tempestades
de hostias a millares
si no hay evacuación,
que ya cansa
plaza de asamblea
que ya no se menea
y no da solución.
Comerciantes,
antes tolerantes,
de fiambre donantes
por la novedad,
ya se indignan
y exigen limpieza,
duro a la cabeza
si hay que despejar.
Y es que todo,
si se eterniza el modo,
torna el agua en lodo
y comienza el hedor,
queda en nada
la joven acampada,
ahora ya trasnochada,
y el grito es ya rumor.
No se enteran
que no es la protesta
lo que más molesta
si va un alemán,
y dice que lo enferma un pepino,
y afirma que vino
de aquí y no de allá.
Mientras tanto
sigue el mercadeo
de escaños a pelo,
que hay que repartir,
que no importa
la gente ni torta
que el voto se aporta
y otro es decicir. 

FLOR DE OCASO

Poco más que flor de ocaso,
apocalipsis en formol,
marchitando todo al paso
en la huída del clamor
que le advierte la deriva
del barco desarbolado,
con camarote ocupado
por destello de luz viva,
que las negruras esquiva
en su mundo fabulado.
No ocurrió esto que pasa,
que son cosas de los vientos,
mentirosos irredentos
que se cuelan en la casa.


DÍAS DE RUIDO, NOCHES DE SONATA

Días de ruído,
de altavoz armado
que ensordece los buzones
preñados de los pasquines.
Días de ruído,
ruído vano que me espanta
y me escondo en el silencio
de tus muslos de paz morena.
Y me escondo fugitivo
de la contienda,
la algarada,
ajeno al mundo
en la noche blanca
me entierro
en tu carne ceremonial.
Y es jadeo el que solapa
las proclamas variopintas,
es jadeo cierto,
sin programa,
reflexiono en sangre
y encuentro urna
donde expreso
voluntad y deseo
para el día después
a hoy.
Pues hoy te elijo,
también mañana,
seguro sufragio
de piel líquida.

DEMOS

Sepultadas las ideas
bajo atril televisado,
congraciados con la arenga,
la mentira y el mercado,
nos venden programa vano,
de tinta urgente, desleída,
red social, becario ufano,
tecleando la consigna.
Viva el breve sermón
desde púlpitos lacados,
sintonía sin canción
niño y beso programado.
Es la urna vertedero
de frustraciones sin techo,
trámite perecedero,
prórroga para el cohecho.

EN EL AHORA

Me encontraréis en el ahora
que en el después nunca se sabe,
y en el antes yá es deshora
y el retroceso aquí no cabe.
Y es que soy caduca hoja 
que pende a razón del viento,
dorada o verde según tiempo,
vegetal de savia roja.
De átomos soy conjunto,
mas microbio del planeta,
a más escala menos sumo,
menos que grano de arena.
Yá ralea la melena
que otro día fue espesura,
onda negra, trama dura,
ahora clara, tenue apenas.
Lo fugaz es asumido
que no me llama lo eterno,
solo tengo lo vivido,
sea gloria, sea infierno.


CANTO DE ARCILLA

Arrasamos rastrojos
con fuego de conciencia,
inundamos los ojos
con lágrimas de alivio,
mantenemos los cirios
con ceras de paciencia,
mechas de sueños rotos,
rescoldos del delirio.
Y con luz de esa llama
cocinamos los días,
al borde de la cama
refundimos las noches,
con fuego o con reproche
forjamos la luz fría
de la azul letanía
que alumbra y nos apaga.
No se puede coser
arpillera con seda,
no se pueden tejer
visillos con alambre,
no se puede tener
el mundo en la vasija
sin soldar la rendija
por la que pierde sangre.
Quién pudiera amasar
la arcilla que nos forma,
para así modelar
figuras a medida,
quién pudiera enterrar
cadáver de momento,
quemar los testamentos
que nos legan la herida.

ASTENIA EN VALS

Primavera,
florece la pena,
sin santo y sin seña
se cuela al hogar.
Ni las flores
desprenden olores
y cantan canciones
de triste final.
Los violines,
coro de delfines,
escoltan ruínes
a un cello ritual,
el que llora
con grave demora
las notas que ahora
son olas de mar.
No te sientes,
levanta la frente,
asalta las fuentes
que bailan un vals.
Es la danza
del verde esperanza
que risas te lanza
desde algún lugar.


ENTRE COLORES

Resuelto el enigma
de la palabra mirada,
hay que explorar las luces
que ocultan los chaflanes
con prismas de gelatina
a base de lágrima ahorrada.
Refractar el rayo
que emana de los iris,
nunca silenciosos,
y leer entre colores
la instrucción de vida.
La garantía caduca
al emerger del vientre
y no hay devolución
para lo adquirido
en el mercado vital,
sin regateo.
No hay abrigo
si no eres lumbre,
que el témpano sólo funde
al calor externo.

LIZ

Los ojos de Liz cantaban
arias épicas desde el blanco y negro
y en color saturaban
los paraísos de toda diosa posible.
Reina y villana,
inocente y mezquina,
sus hogueras violeta quemaban
el alma de los mortales
en confesionario apantallado.
Nadie teme a Virginia Wolf
y Marco Antonio bebe bourbon
por los clubs,
huérfano de César,
matando gigantes camuflados
en petrolíferos pozos
al este del Edén.
Lloran las esfinges
el fin de la reina
envenenada de vida.



ÉRASE QUE SE ERA

La niña calla los miedos
que cuelgan del calendario,
con sueños hace un diario
de páginas azul cielo,
a la verdad pone velo
suavizando las aristas,
con pincelada de artista
se pinta alas en vuelo
que la separen del suelo
con voluntad escapista.
Unicornios desbocados
galopan el dormitorio,
espantados por demonios
se suben a los tejados.
La niña tiende a su lado
peluches en barricada
que detengan esa lava
que erupta un volcán cansado,
recita un verso robado
a un príncipe que era rana.
Mi lágrima cae en el foso
que rodea tu castillo,
envenena cocodrilos
y aclara el agua en reposo,
con mi bastón poderoso
bajo el puente levadizo
y escalo todos los pisos
de la torre del coloso,
rescato lo más hermoso
que ningún dios nunca hizo.


ANIVERSARIO EN LAS VÍAS

Siete años de andén,
de viaje y parada
en retorcido metal
teñido en rojo limpio
y metralla sucia.
Metralla sucia de ira,
demencia contra cordura
de gente somnolienta
transitando cotidianeidad
hacia labor honrada.
Metralla multiplicada
por el papel mezquino
que trama el odio
ajeno a los dolores.
Regueros de falacia
anegando recuerdos
de muertos estupefactos.
País ingrato de faca
que hasta en el duelo
escupe la saña.
Vuelve a ser once
y las vías se estremecen,
tierno acero
que recuerda
que portó la vida
hacia la injusta muerte.
Que callen los dioses
y sus profetas,
que hable la razón
y la emoción templada,
Que ardan los versículos
de sagradas escrituras
y que la llama alumbre
al hombre de mañana.
Que marzo sea recuerdo,
lágrima honesta
sin aspavientos de bandera,
que marcee marzo
pariendo flores
que invadan los parterres
de las siglas
para que callen en respeto,
al menos el once,
buscando la carroña
en otros vertederos.
Vuelen los pájaros
sobre todos los monumentos
y recuerde el hombre
lo…

MOLESTO

Voy por ahí
como escollo,
como vello extemporáneo,
erupción o sarpullido,
bien lo sé
y así me sufro.
Carente de ergonomía,
incómoda arquitectura
la de este mueble en mudanza.
La sal en el café,
tabasco en confitura,
uña sobre pizarra,
afilado canto
para el codo ingenuo
o la débil rabadilla.
Si me activan
soy migraña,
dolor menstrual,
vejiga fría,
pinzamiento lumbar,
de la araña picadura.
Patología al cabo.

LLANTO DE ÁNGEL

No puedo cazar las notas
que manan de los violines
mientras los ecos rebotan
al grito de los delfines
que se encayan indolentes,
ajenos a las piedades,
inmolándose a ola urgente
señalando las ciudades
que albergan posos de rabia
como grava de cemento,
árbol de asfalto sin savia,
monolito y monumento.
Contenedores de pecado
que no esperan recogida
pues el mal es reciclado
y ya apenas contamina.
Un ángel llora borracho
las sales de la impotencia,
encerrado en su despacho
donde archva las conciencias.

UN CATORCE DE UN FEBRERO Y TÚ

Tú,
que disuelves mi sombras,
que rellenas mi silencio
con melazas de amor crudo.
Que iluminas la cloaca
en que me sumo a ciegas.
La mano que templa
mis noches convulsas.
Alivias la carga
de mis herencias de óxido
y sacas el billete
para viajes nuevos.
Tú,
eres tú la savia
que cura el dolor
de esquejes desprendidos.
Mi jardín,
mi edén,
mi oasis generoso
de verdor en las arenas.
Hoy es catorce,
pero no importa,
tú,
eres tú la fecha,
la hoja imprescindible
en este calendario ajado.

No se ve luz
en el centro del torbellino
que arrastra al sumidero
la necedad en negativa
de la patética evidencia.
La estridencia de los silencios
que desvían las miradas
por ajena vergüenza.
No se borran los sucesos
cuando se superponen
los pasquines,
las esquelas por dignidad difunta.
Pobre montañero
el que rechaza soga
negando desniveles.

AMOR AL CORTE

Por qué afilar los afectos
para la herida hurgada.
Estrategia de daga escondida
tras empático gesto,
esperando claro de nuca
para vuelta de callejón.
Porque hay quién dice querer,
apreciar,
respetar acaso,
mas no se sirve
el amor al corte,
a litro de hemorragia,
secuestrando con seda blanca
lo que más ama el adulto,
para asignar título de abandono
por los foros agotados
de tanto latiguillo
canalizando hieles.
No se usa la carne
en usufructo
como peón al jaque.


EGIPTO

Una revolución cantera,
de canto,
de pedrada fiera,
de rabia lapidada
por tiranías patrocinadas.
Tiranos de cobarta,
occidentalizados duques,
y el medievo
como alternativa.
Vuela la piedra,
y la bala vuela,
y el saqueo al pobre
o el infierno
en versículo.
Grito hastiado
de gentes de arena,
heridos de infamia.

ÁNGELES CIEGOS

Es triste ver la barrena en que incurren los ángeles ciegos, desplegando sus alas de cera al Sol que incinera esperanza y virtud. De rescate no tengo aptitud, mi linterna agotó ya su luz. De lejos veo el ocaso, la caída que casi me arrastra de ese astro que se desastra, con saña te lastra a un pozo de hiel, que confunde con la dulce miel,  el veneno dónde busca el bien. No sé leer los futuros, los humanos ni zodiacales, sólo veo la pena a raudales que inunda los mares teñidos de gris, por borrascas que no sometí, pues de brujo no soy aprendiz. Mas pelearé por mi estrella, esquivando gritos de gaviota, barreré hasta las lágrimas rotas que vierte en derrota y se tornan cristal, ya está bien de ver lo que está mal, que vivir puede ser muy normal.

CAJA DE MÚSICA

La cuerda lasa,
se abre la tapa
y desafina el carrillón,
torpes notas a destiempo.
La bailarina baila,
tropezando en giro
a media rota,
sucio el tutú
de polvo añejo,
descolgando el cuello
pretendiendo dignidad
perdida en los cajones.
Danza en círculo imperfecto,
espiral trágica
con melodía vieja
a muelle forzado.
Reclamando atención
a convulsiones
de chirriante maquinaria.
Nadie mira
el monólogo aprendido
de espasmo musicado.
Sólo una joya escolta
con su bailar a tientas,
pequeña alhaja
que saltará a un descuido,
prófuga de la estridencia.

AQUÍ ESTAMOS

Aquí estamos,
impertérritos,
viendo el ritmo
de la descomposición.
Nos mienten
como nos medican,
nos roban
como nos recrean,
a balón parado.
Degustando
tapas de diseño
de hieles empanadas.
Ahí están,
al otro lado
de la ancha calle,
a terno azul,
sonriendo resoluciones
que explicarán
a una frase fácil.
Los miramos,
no los vemos,
son reflejos vanos,
espejismo mentiroso,
virus en descarga
en segundo plano.
Aquí estamos,
sumando índices,
potencializados
por el pronóstico,
el sondeo tortuoso.
Aquí estamos,
o no,
no estamos,
hace tiempo que nos fuimos.


TUVIERA

Si yo tuviera las llaves de los cuartos de la Luna te tapiaría el menguante para encerrar noches oscuras. Que el plenilunio impere en las noches de tus dudas iluminando quereres, 
abrasando la amargura. 
Si yo tuviera las fuentes 
que riegan el mar de espuma, 
ltejería con corrientes 
lienzo blanco de pintura 
donde plasmar tu  retrato, 
donde tus ojos grabar, 
para sellar el contrato 
que me ata a tu mirar. 
Si yo tuviera la fuerza, 
si yo tuviera los tiempos, 
fundaría en mi cabeza 
la sede de todo templo 
dónde se adore tu imagen, 
se comulgue con tu cuerpo, 
con tu voz se sanen males, 
con tus manos sufrimiento.
Chirría el gozne
delatando la apertura
al aire gélido
que limpia las tibias
manchas de pasados indelebles.
Gobierna el cerrojo opaco
la gris morada
de maletas con candados
soldados a herrumbre.
Equipaje sin facturar,
lastre  perpetuo
de entorpecer viajes
a cualquier parte
dónde respirar hierba
a pulmón vertido.
La melodía de fondo,
sin formateo posible,
constante murmullo
a pesar de la suspensión
anunciada de todo concierto.
Mirar adelante
con retrovisor preventivo,
ineludible reojo
esporádico,
evitar embestidas
por alcance.

CONCEPTOS

El mal no es más
que un error en el concepto,
una atrofia,
una dioptría,
fallida perspectiva
forzada a veces
por voluntad mezquina.
El bien es lo deseable,
no lo común
ni convenido.
Bien está
lo que no daña.

APOCALIPSIS TAL VEZ

No se habrá enterado el hombre
de la huelga de planetas
convocada para abril
en asamblea de amapolas.
Absentismo de mareas
que no abrigarán los cascos
de voraces pesqueros
inermes ante olas sentadas
tras barricadas de corales.
Los relojes parados,
huérfanos de rotación terrestre,
no acatarán alarmas.
El colibrí caminará,
apático y silencioso,
abstemio de todo néctar.
No hay acuerdo posible
que aborte la protesta
de los vientos dormidos
y los árboles,
saturados de hoja y fruto,
doblarán madera
en soberbia reverencia.
No se habrá enterado el hombre
cuando no esté,
excluído de futuros,
abonará los pastos
de renovadas faunas.


ESCENA

Interpretando papeles,
forjando personajes
que deambulan por rieles
de inestables engranajes,
escribiendo los capítulos,
diálogos yá cerrados, 
para mantener el vínculo 
que nos une a lo acordado.
Pero falla la memoria,
no se espera apuntador
y se desvía la historia
que pretendía el autor.
Vivir es improvisado,
no hay subrayado un renglón,
para un público iletrado
en la errata está el guión.
Dan igual las ovaciones
o pataleo en gallnero,
el éxito no da razones
y vivir no da dinero.

MATERIA

Cierto es que nadie soy,
naturaleza prescindible,
muchas veces eludible
por las aceras que voy.
Y aunque le parezca a alguien
tantos aires no me doy,
que sé bien en dónde estoy, 
siempre presto a lo que manden.
Pero no hay correa larga
ni para el cuello collar,
que no soy perro de hogar
ni dócil bestia de carga.
Que yo entrego lo que tengo
cuando quiero a voluntad,
no voy pasos por detrás
ni a pataletas atiendo.
Y es que soy defectuoso,
un excedente de saldo,
tan villano como hidalgo,
tan patán como donoso.
Y puedo ser un regalo
que no se use a capricho
y puedo ser un mal bicho
que no atiende a varapalo.
Porque tejieron los años
una urdimbre muy compleja
de hilo grueso, soga añeja 
entretejida con seda en paño.

QUEDAS TÚ

Muertos los héroes,
los ángeles deambulan
por los burdeles,
perdidos sin la norma
que los sostiene.
Y queda ley,
mas sólo es octavilla
para hacer grey,
buenos ciudadanos
que se adormecen
en circo insano
que se recuece
con cuernos y jodienda
en silicona,
porteras coronadas,
infantas y bodas.
Quedan parlamentos,
mediocres y canallas
sin argumentos,
vendiéndonos quincalla
a cada momento.
Y quedas tú,
un libro,
una palabra,
quizá una luz,
que alumbre la cloaca,
una actitud.

ERA DE ESPERAR

Era de esperar
que las fechas nos trajeran frío
apagando fogatas festivas,
las danzas nativas,
corrientes de río.
Era de esperar
que las lunas  luciesen azules,
regando los prados
con gotas de halo
al rocío inmunes.
Era de esperar
que hubiera carestía de risa,
subiendo precio a la ternura
y que la impostura
firmara las visas.
Era de esperar 
que tenerte fuera salvavidas
para náufragos de esta tormenta
y que no me arrepienta
de tenerte adherida.
Era de esperar.


POSTDATA OCULTA A CARTA DE REYES

Y dicen que vienen magos
de cierta parte de Oriente,
yo les sigo la corriente
no vayan a tener amagos
de infarto o mala corriente
que esos son malos regalos
aunque hayan sido malos
o mediocres o indecentes.
Pero son nuestros adultos,
los que en suerte nos tocaron,
nuestros pañales pagaron
y cargaron con el bulto,
el bulto que ellos quisieron
porque no nos preguntaron,
y en nosotros reflejaron
frustraciones que tuvieron.
Así que recibiremos
sus presentes ostentosos,
los veremos orgullosos
y sorpresa fingiremos
ante presentes inocuos.
más valieran los afectos,
con virtudes y defectos,
que perderse en circunloquios
de pagar con el derroche
el mantener propiedad
que se pierde con la edad, 
todo día tiene noche.
Mas hagámoslos felices
creyéndonos inocentes,
miremos hacia el Oriente
que no crecen las narices
por mentir de forma sana
por su buen envejecer,
que este es nuestro padecer
desde lo de la manzana.

OCHO AÑOS

Ocho años colorean
estos lienzos de mis días,
ocho años que menean
mis ramas de savia viva.
Viva savia por mirarte
creciendo como la hiedra,
adherida a mis contrastes
que no son muros de piedra,
que son de la encarnadura
que te forja en porcentaje,
sosteniendo tu andadura,
ocho años de viaje
por esta vida compleja,
difícil de comprender
por quién mis luces refleja
para mis sombras disolver.
Canto yo felicidades
para mi rosa de luna,
que transita mis edades
y mis glorias una a una.

INICIO

Qué día primero
de noche última
de frontera de uva
atragantada.
Qué igual ando,
qué mismo,
sin tránsito
ni más disgusto
ni sorpresa
que las sabidas.
Cotillón estéril
que no pare enmienda
para el pecador irredento
que me posee.
Apantallado
en cristal líquiido
que me canta recuerdos.
Gratos e ingratos
recuerdos de tiempos
que fueron agua de fuente,
irretenible agua
para el sediento
de arroyo a cara mojada.