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LA PENA QUE ME TIENE

La pena que me tiene
no tiene luces de alivio.
Por una parte acidez
de rancios vinagres necios.
Por la otra el hielo
de la escarcha ajena y aneja.
Me tiene mi pena,
la tengo,
pero no la salvo
en mi tristeza
por ver el negro de todo,
del blanco poco brillo.
Triste laboral,
incómodo festivo,
tolerado apenas
en lo correcto.
Pero yo sigo
en el quicio de mi pena,
abriéndole ventanas
para dar sol a lo tierno.
Y bien al que le plazca,
al que no buen viento,
que tengo yo tarea
con que la pena sea menos. 

Comentarios

  1. me encanta, de verdad que me gusta...
    gracias por ella!!!!

    ResponderEliminar
  2. Juan Luis le he copiado este escrito y le he enlazado a este blog, tanto en el face como en el pluss como en el blog...
    http://laveradeva.blogspot.com/2011/10/la-pena-que-me-tiene.html

    si la manera de enlazarlo del blog no le gustara, dígamelo que se lo cambio o quito... como usted quiera

    saludos desde Colombres
    eva

    ResponderEliminar

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CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


MADRE

Desde un extremo
del cordón que nadie corta,
sintiéndome aun gajo
de la fruta generosa,
tengo palabras
que no pagan el débito
contigo,
planeta madre
que diseñó mis órbitas.
Oigo tu voz en la distancia
cantando copla entre cacharros
para espantar la pena
que nos nublaba.
Tu cetro era fregona malpagada,
tu trono mesa camilla a media noche,
tu voz la ley,
no siempre ejecutada.
Desde las canas que me urden,
distancia y tiempo no son nada
pues te siento en mi esqueleto.
A falta de flor te mando verso
que tiene aroma y no marchita.

DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.