Ir al contenido principal

MATERIA

Cierto es que nadie soy,
naturaleza prescindible,
muchas veces eludible
por las aceras que voy.
Y aunque le parezca a alguien
tantos aires no me doy,
que sé bien en dónde estoy, 
siempre presto a lo que manden.
Pero no hay correa larga
ni para el cuello collar,
que no soy perro de hogar
ni dócil bestia de carga.
Que yo entrego lo que tengo
cuando quiero a voluntad,
no voy pasos por detrás
ni a pataletas atiendo.
Y es que soy defectuoso,
un excedente de saldo,
tan villano como hidalgo,
tan patán como donoso.
Y puedo ser un regalo
que no se use a capricho
y puedo ser un mal bicho
que no atiende a varapalo.
Porque tejieron los años
una urdimbre muy compleja
de hilo grueso, soga añeja 
entretejida con seda en paño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


MADRE

Desde un extremo
del cordón que nadie corta,
sintiéndome aun gajo
de la fruta generosa,
tengo palabras
que no pagan el débito
contigo,
planeta madre
que diseñó mis órbitas.
Oigo tu voz en la distancia
cantando copla entre cacharros
para espantar la pena
que nos nublaba.
Tu cetro era fregona malpagada,
tu trono mesa camilla a media noche,
tu voz la ley,
no siempre ejecutada.
Desde las canas que me urden,
distancia y tiempo no son nada
pues te siento en mi esqueleto.
A falta de flor te mando verso
que tiene aroma y no marchita.

DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.