domingo, 9 de enero de 2011

ERA DE ESPERAR

Era de esperar
que las fechas nos trajeran frío
apagando fogatas festivas,
las danzas nativas,
corrientes de río.
Era de esperar
que las lunas  luciesen azules,
regando los prados
con gotas de halo
al rocío inmunes.
Era de esperar
que hubiera carestía de risa,
subiendo precio a la ternura
y que la impostura
firmara las visas.
Era de esperar 
que tenerte fuera salvavidas
para náufragos de esta tormenta
y que no me arrepienta
de tenerte adherida.
Era de esperar.


1 comentario:

  1. Es de esperar, a veces, que un faro evite náufragos en la tormenta aunque cueste mantener un corazón adherido... demasiado tiempo.

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