martes, 1 de mayo de 2007

PEREZA RIMADA

Debéis apurar el día,
sin deteneos en la espera
de que aparezca en la acera,
la paz o la porfía.
Y si más apeteciera
un buen rato sestear,
os podría aconsejar
lo hagáis bajo la higuera.
Y es que place descansar
de los frutos a la sombra,
disfrutando del aroma,
que os endulza el dormitar.
El sueño desescombra
de los malos pensamientos,
recarga conocimiento
y facilita maniobras,
cuando llegado el momento
de tomar la iniciativa,
andará más efectiva
si el cuerpo vive contento.
El buen hombre no se priva
de su dósis de pereza,
ésta le da la grandeza
de una mente no cautiva.
Tambien obtiene la fuerza
para atacar los molinos
y desandar los caminos
inciertos de la cabeza.
 
 
 
 

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho, tanto, que me están dando ganas de tumbarme un ratito :-)

    ResponderEliminar

Comente si quiere que se publicará si me place.

LAS PALABRAS QUE NO EMIGRAN.

En la rendija está la huída y en la bisagra lo posible mientras el viento amarillo barre las aceras negras. En tu mirada de almíbar ...