lunes, 14 de julio de 2014

CAMISA DE LLAGA

Con mi camisa
de llaga abierta,
recién planchada
a vapor de asfixia,
tomo camino
de hora siguiente.
Pesa tanto
el hábito a la herida,
que no hace monje
de mi osamenta.
Lesión crónica,
ventana hendida
de acero frío,
sin vocación de cicatriz.
Es quimera
la luz al paso,
la pretendida calma
no encuentra asiento
y soy estigma,
llaga en latido,
y veo los años,
más que restantes,
sustraídos.
Y aquí vierto
los purulentos humores,
entre renglones sucios,
paliando acaso
este genocidio
de esperanza humilde.
Seré la llaga,
la úlcera,
gangrena,
mas caminando erguido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

NO DEJÉIS.

Tras la celosía de un confesionario oscuro se camufla el mal engullendo pecados. En los altares, carne y sangre en ofrenda y sermón ...