viernes, 19 de octubre de 2007

RETRATO DE MUJER

Desterrada la arista,

esferas y elipses en equilibrio

conforman tu cuerpo

de marea antigua.

Gelatina contenida,

embalada en piel de tallo,

te reclaman las frutas

al canto del arroyo.

Dueña de la humedad

y la sal en prisma,

la tierra te pare

y te venera.

Fin y origen,

partida y meta,

vestida de nube

te sacias de la grana

mostrando voluntad de huerto,

de surco al riego torpe

del bracero necio.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

Ese dios que nunca hubo.

Ese dios que nunca hubo, que nos hizo cobardes a la par que soberbios. Cobardes para necesitarlo y demasiado soberbios como para no ac...