lunes, 7 de enero de 2008

ENERO

Infestado de campanillas,
de dulzor de bandeja
y escozor de cartera,
vuelvo al día.
Al día diario
de rebaja,
saldo y empeño.
Enero asciende pesado,
escarpado de arista
y se perdieron,
ladera abajo,
los propósitos
y las enmiendas.
Soy el mismo,
o aún peor,
sigo siendo yo.

1 comentario:

  1. Por fin enero se instaló y regresa la normalidad con él, aunque ello suponga convertir el día a día en rutina, pero al menos la cartera descansa.

    Besos

    ResponderEliminar

Comente si quiere que se publicará si me place.

PARA QUÉ PREOCUPARSE.

Entended que no somos en proporción a lo que existe, a lo que sabemos que es y que vivir es pestañeo de un Dios imaginado. Para qué pr...