sábado, 17 de julio de 2010

DE NUBE EN CEÑO

Hay a veces nubes
atrincheradas en tu ceño,
nubes grises de silencio agudo
relampagueando mis solares
en quieta tempestad
sin consumar.
Y abro mi paraguas
de interrogante estúpido
y no llovizna,
mas el trueno susurra
desde la lejanía de los valles
en que te ubicas.
Soy lo que fui,
lo que seré a tu modo,
y al mío mejorado
pues saldré a las luces
cuando rompa la pupa
que me aprisiona,
larvado,
y desplegaré alas
para tus vuelos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

A LA DÉCIMA VA LA VENCIDA.

A esta altura del camino  pesa menos la conciencia,  se toman ciertas licencias,  se asume que no hay destino.  La leve fuerza del sino  no ...