El lado absurdo.

A veces vuelve la hemorragia
de sangre verdosa,
rica en hiel,
de la estupidez perpetrada.
Debió plegarse el Universo
y me abdució el lado absurdo.
Atónito a cada poco,
por los transtornos transito
como quien vuela
sobre el nido del cuco.
Y la rabia está,
sublimada por lo conveniente
que no lo es tanto.
Soy yo y lo negado,
lo que se obvia de mi entraña
por caprichoso incomodo,
y el yunque gastado
de golpe seco.
Martinete de fragua
y yo escondiendo sonidos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

DESEOS 2017.

816