viernes, 25 de diciembre de 2015

El lado absurdo.

A veces vuelve la hemorragia
de sangre verdosa,
rica en hiel,
de la estupidez perpetrada.
Debió plegarse el Universo
y me abdució el lado absurdo.
Atónito a cada poco,
por los transtornos transito
como quien vuela
sobre el nido del cuco.
Y la rabia está,
sublimada por lo conveniente
que no lo es tanto.
Soy yo y lo negado,
lo que se obvia de mi entraña
por caprichoso incomodo,
y el yunque gastado
de golpe seco.
Martinete de fragua
y yo escondiendo sonidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

NO DEJÉIS.

Tras la celosía de un confesionario oscuro se camufla el mal engullendo pecados. En los altares, carne y sangre en ofrenda y sermón ...