Ir al contenido principal

TORMENTA DE VERANO

Desayunando hiel

en rencor untada,

veneno solo,

sin azúcar

y zumo agrio

de rabia exprimida.

Nuevo día opaco,

reiterado almanaque

de hojas sucias,

polvorientas de hartazgo.

Atasco en el camino,

tramo en obras

sin apertura a la vista.

Embotellamiento de ahogos,

gritos colapsados

y la nube,

compañera vieja,

ofreciendo el rayo

como única luz,

feroz resplandor fugaz

de estruendo tardío.

Se anulan reservas

en hoteles futuros

y no hay billetes

en la sellada taquilla

de aquel concierto,

evento pasado,

suspendido por desastre.

Agosto de espejos ciegos,

grifos secos de ternura

y apelmazada toalla

donde retorna la mancha,

acartonado odio

de almidón negro.

Hoy no descongela

el respeto en cubitera,

y hay que beberse el día

así,

tibio y espeso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


MADRE

Desde un extremo
del cordón que nadie corta,
sintiéndome aun gajo
de la fruta generosa,
tengo palabras
que no pagan el débito
contigo,
planeta madre
que diseñó mis órbitas.
Oigo tu voz en la distancia
cantando copla entre cacharros
para espantar la pena
que nos nublaba.
Tu cetro era fregona malpagada,
tu trono mesa camilla a media noche,
tu voz la ley,
no siempre ejecutada.
Desde las canas que me urden,
distancia y tiempo no son nada
pues te siento en mi esqueleto.
A falta de flor te mando verso
que tiene aroma y no marchita.

DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.