lunes, 6 de agosto de 2007

CAUDALES

Debo remar más fuerte,

desviarme de corrientes

escapando del natural flujo,

rehuir la orilla

y el pedregal donde varo.

Debo llegar,

llegarte y llegarla.

Llegarnos bajo el puente

donde guardar la barca,

antes de desembocar

perdidos en la resaca

de un horizonte plano.

Mis hombros descolgados,

desanclados por tercos,

se duelen por el lastre

mas avanzan rotando,

mechando la carne agarrotada.

Debo rasgar el río,

dividirlo haciéndolo sendero

para seguir camino,

oreando al sol tardío

las ropas y los huesos.

 

 

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