domingo, 7 de noviembre de 2010

ECO Y RESONANCIA

La estridencia de los ecos
de las voces muertas,
almacenadas en trastero
y regresadas como peste
con pretensión caduca,
ya no ensordecen
mas liberan las rabias.
Luego queda la pena,
atónita por el absurdo
extemporáneo,
y se revisitan los pozos,
las fosas sépticas,
salas de estar de la tristeza.
Pero queda el aire
que acude al rescate,
el calor cierto
de nueva voluntad,
y la sonrisa de una muñeca
que borra el renglón torcido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

BATRACIO.

Uno va a aprender  a recuperar palabra,  aunque sea más croar  de batracio en charca,  que no príncipe encantado  y no habrá beso ...