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Los once del Alba.

Alba by Juan Luis Nepomuceno

Hoy que cruzas
la puerta engalanada 
para entrar dispuesta
en la década segunda, 
hoy que aun no pesan
las células perdidas, 
todo es ganancia en tu trayecto 
mas tu crecer me encoge.
Retornan a mi espejo 
tus aladas risas, 
la paz envuelta
que tu calor me daba, 
durmiendo al cobijo 
de rotas nanas desentonadas. 
Tras que la vida te mostrara
que los cuentos también acaban, 
que el colorín tiene grises 
y cárdeno es el colorado, 
por capítulos emborronados, 
que huérfana es la culpa 
de las felicidades difuntas, 
sigues tu andadura leve 
por esta cuerda floja, 
sin mirar a veces
mi atenta mano 
que la tuya ansía. 
Soplarás la oncena 
de pequeñas llamas 
que te suman en el tiempo 
y celebrarás la vida 
mirando al frente, 
que no es momento 
de girar cabeza
en este tramo. 
Vive que te vivo, 
aun en tus ausencias, 
armado de linternas 
borradoras de penumbra. 


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CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.

816

Celda ochocientos dieciséis,
galería de los degollados,
mal caídos y trepanados,
gente decente, de buena ley.

Unos con habla confundida,
otros fundidos y sin habla,
los silencios nos delatan,
lo perdido nos da vida.

Desde la altura divisamos
ciudad antigua y moderna,
gente sana, gente enferma,
figuras  que apaisajamos.

Nos visita gente noble
con la que.no me hablo ahora,
es que no hablo, señora,
y se incomoda, la pobre.

En la ochocientos dieciséis,
galería de los degollados,
escalafón voy avanzando,
y pronto libre me veréis.

Y todo gracias al que estudia,
al que crea conocimiento,
ciencia y razonamiento,
sin oraciones ni curias.