miércoles, 26 de agosto de 2015

Agostando.

Como el verano escapa
como escapan los momentos,
las palabras justas
y los deseos ajusticiados,
habrá que apurar el sol
y todas las tibiezas.
Aquí seguiremos,
otoñando en prematuro,
dorando las hojas
con pinceles de llovizna.
Crecerán las lunas doradas
como despedida del estío
y se distanciarán
de nuestro devenir,
siempre inseguro.
Descansarán las playas
de las plagas bíblicas
y se darán al mar,
entregadas y entreabiertas.
Las rutinas viciadas
y la labor ingrata.
Seguiremos en mayoría
siendo rebaño atónito,
a la espera de un gesto,
un silbido,
del pastor que nos mal guíe.
Agoniza agosto,
agostándose en la raíz,
y las pizarras reclaman
polvo de tiza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

TAN FUERTE.

Soy tan fuerte, tan entero me encuentro que no me asusta la muerte que me ronda. Tan fuerte estoy que no me horroriza respirar por e...