martes, 22 de enero de 2008

TIENE QUE ESTAR

Ha de haber camino,
debe haber claro sendero
de tierra honesta de limpia,
arena blanca,
receptiva de pie descalzo.
Ha de haber vereda,
con verde música central
de brote y trébol.
Por algún lado
de esta maraña,
del reino de ortiga y zarza,
debe haber salida,
luz tras la sombra húmeda,
sol de rumbo constante.
Lo sé,
sé bien que ha de haberlo,
por eso sigo,
no cejo,
avanzo enjironado,
desgajado de piel de abrigo.
Aparecerá luminoso,
de letrero blanco,
fresco de arroyo en cuneta,
hiriendo el horizonte rojo
de atardeceres cálidos.
Es cuestión de tiempo
de segundero,
de espiral de muelle.

domingo, 20 de enero de 2008

RIMA ALOCADA

Sé que tengo días de ahogo,
de afanes en latencia
y que, con mi poca ciencia
consumo la paciencia
si con ventanas dialogo,
opacas de conciencia
de insistencia en el descuido,
en el sabor diluido
de arrobas de  hiel en grano.
Y yo qué se de lo humano,
de lo animal o lo divino,
si ni creo en el sino,
ni en las marcas de mi mano.
Sabiendo no ser bueno,
sin saber qué es más malo,
mis exabruptos regalo
sin pararme en el camino,
sin saludar al vecino,
sin secundar el consuelo
que supongo se exige,
en estos casos de duelo,
en que la norma rige
lo que haces sin quererlo.
 
 
 

sábado, 19 de enero de 2008

LEGÍTIMO

Me dieron nombre
y heredé apellidos.
Así deambulo
por la existencia,
con equipaje ajeno.
De prestado ando
pues nada tengo
mas que mi ser,
mi incómodo habitáculo
de carne experta
en dolores
y breves placeres.
Soy circunstancial,
cuarenta y dos años
de accidente errante.
Un encuentro,
carga y apoyo,
unas veces útil,
otras desechable,
prescindible,
figuración vana
para los otros.
Molécula
en el gran átomo,
sólo mi niña,
aún riendo,
como broma,
dice que soy
su legítimo Rey.
 

CANDIDATOS

Cómo gustan de la gala,
del postín y el clientelismo,
investidos de auras,
remolcados por el atril.
Repitiendo abecedarios,
catecismo de titular,
frase de mercadillo,
de saldo y retal.
Qué te crees
que me lo creo
y me inyecto tus pomadas.
Tengo vacuna contra el falsete,
inmune soy a la falacia,
pleno de anticuerpos
para tus timos.
Sé lo que buscas
de los rebaños
con pastoreo edulcorado,
llamada engolada
de pegadizo soniquete.
Buscas cetro y butaca,
bastón y llave,
bolsa y bula.
Resuelve y no estafes
con promesa de burdel,
cumple lo que firmas
y habrá crédito
para lo creíble.

jueves, 17 de enero de 2008

ERRORES ASUMIDOS

Sé bien que mis palabras,
con mi voz áspera de fauno cansado,
no resultan collares de caracola.
Tengo tosco verbo,
vinagre de hiel muchas veces,
mas no alcanzo a ver la herida
de mis saetas improvisadas.
Confieso lo brusco,
lo cierto sin sedar,
la ira que rebosa
sin causa para el exabrupto,
desproporción de lobo herido.
Excesivo eco que huye,
se expande y erupciona
sin lugar,
sin lava lenta,
pausada y visible.
Se desbocan las manadas
de frases hechas,
intencionadas e imprevistas.
Soy el estallido indómito,
rabia sin cita previa,
sin pronóstico de borrasca.
Pido perdón y digo,
y para decir escribo,
evitando el fallo,
que en ello pienso
y pienso remediar
el episodio evitable,
el remendable descosido
por donde cabe el reproche.

lunes, 14 de enero de 2008

RETAZOS DE OPTIMISMO

Hay circulos de regocijo
en cualquier esfera del estar,
pequeñas gotas de lo sublime
riegan tu árido sustrato
rociando tallos leñosos de edades
y tiernas hojas de resurrección,
de anhelos.
Minutos tasados,
pero plenos,
colmados de leves rictus
de sonrisa de luz clara.
Inadvertida humedad
que no aprecias sediento.
Es mucha la arena
mas también llovizna.
Hay que saber mojarse,
irrigarse de lo vital
sorbiendo vida sin destilar.
Es difícil para el triste,
para el encorchado adusto,
cegado de lágrima frecuente
y rabia en coágulo.
Muy difícil
por infrecuente,
pero entre líneas,
en párrafos acotados,
puede haber desenlace.
Lee a bocajarro
pues mucho es tuyo,
anónimamente escrito.

lunes, 7 de enero de 2008

ENERO

Infestado de campanillas,
de dulzor de bandeja
y escozor de cartera,
vuelvo al día.
Al día diario
de rebaja,
saldo y empeño.
Enero asciende pesado,
escarpado de arista
y se perdieron,
ladera abajo,
los propósitos
y las enmiendas.
Soy el mismo,
o aún peor,
sigo siendo yo.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...