sábado, 28 de marzo de 2015

Redoble de patíbulo.

Por qué vetar una fruta 
de un árbol de ciencia infusa, 
pues es el Edén falacia 
y sólo ahora parir es indoloro. 
Por qué heredar delitos, 
culpa y pena por decreto, 
si basta agua conjurada 
para lavar la mancha primigenia. 
Qué sabe un cachorro humano 
del mal de desobediencia 
a una autoridad creativa, 
caprichosa y cruel donde las haya. 
Leyes de piedra, 
diluvios genocidas, 
parricidio inducido, 
plagas racistas 
y un hijo inoculado, 
en vientre virgen pero adúltero, 
que es padre de sí mismo,  
para ser torturado 
y muerto, 
reo de delitos colectivos.
Y así estamos, 
sumisos costaleros 
paseando sangrienta escena, 
alarido roto de duelo culpable 
en las ventanas. 
Boato de poderes dorados 
de mantilla y bastón, 
autolesión del pueblo programada, 
masoquista éxtasis 
de dolor etílico. 
Tambor y corneta, 
cera e incienso, 
máscara y mordaza.

viernes, 27 de marzo de 2015

HACIA ARRIBA.

Under the window
No suelo yo mirar mucho hacia arriba, 
el Cielo no me tiene en su inventario, 
no hay  Dios que a mi me escriba 
ni una triste misiva. 
Ni marque las hojas del calendario, 
ni premia ni castiga, 
no existe no te hostiga, 
ni firma de notario. 
Pero a veces tropiezo en el reflejo 
a un elemento de triste figura 
que fue a nacer muy lejos,
quizá una noche oscura, 
algunas veces niño y otras viejo. 
Peregrino de edenes y de infiernos, 
sólo espero a que se acabe este invierno 
que se ocupó de helar mi geografía 
y el gesto que me pongo cada día. 













jueves, 26 de marzo de 2015

EN LA TIERRA DEL LOBO AHORCADO.

En la tierra del lobo ahorcado, vivo, 
vivo yo, que no el lobo 
que ahorcado muerto fue. 
El lobo señaliza, 
señala, 
advierte de manadas 
de alimañas de trabuco. 
El lobo habla, 
desde la local señal, 
y advierte de frontera 
entre humanos y bestias. 
El lobo, lobo es, 
el hombre no debiera 
ni serlo para el lobo. 
Defender el pan, 
o el lucro quizá, 
el beneficio subsidiado 
o lo que sea a bala, 
quita razones. 
Señalizar con cadáveres 
poco aporta al avance. 
La imagen dice, 
grita o aúlla, 
desde una señal, 
como altar arcaico 
de salvaje sacrificio 
a dioses de la ira. 

martes, 24 de marzo de 2015

CANCIÓN DILUVIADA.

Alineación
A veces son las palabras las que andan a tientas,
tropiezan con las razones que no las sustentan,
a veces son las miradas,
algo solapadas,
las que arrojan sal sobre heridas calladas
de esta vida incierta,
sobre carne muerta.
A veces son los motivos los que no responden,
escapan de las verdades, de todo se esconden.
A veces son los silencios,
las armas del necio,
la mejor moneda para este comercio,
sin que haya desorden,
nada se desborde.
Me pierdo por laberintos
que monto en mi salón,
en el sofá me extingo,
muerte dulce finjo,
suena otra canción.
Puedo escuchar tras la lluvia las voces,
feroces.
A veces pierdo la linea de un pentagrama,
disiento de melodías que empapan mi cama,
a veces soy perro viejo,
curtido el pellejo,
y suelto el aullido que espanta al vencejo,
no rehuyo la llama
cuando me reclama.





Llueve ahí fuera.

Este invierno

Llueve ahí fuera,
como cortinas sucias,
casi opacas,
en un salón difunto.
Lluvia musicada
por un violinista loco,
pintada en el aire
por pinceles ciegos,
esculpida en reja
por el carcelero
de las primaveras.
Llueve,
nada raro,
agua hastiada de la nube,
suicidándose en goteo
sobre los ánimos frágiles.
Llueve en rebeldía
contra un sol pusilánime.
Llueve ahí fuera,
dentro,
la humedad tan solo.

lunes, 23 de marzo de 2015

La cara de imbécil.

Autorretrato

Igual dará lo huraño, 
el gesto serio, 
ese carácter tuyo 
de mil demonios. 
Igual dará que asientan, 
que obtengas beneplácito, 
si te vieron ya 
cara de imbécil. 
Quién te crees que eres 
si por títere se te tiene. 
A qué aspiras 
si tu vida se modela 
en torno ajeno. 
Y ya no hay cura, 
no hay retorno 
si te han visto 
cara de imbécil.
Cara de imbécil, sí, 
cara de imbécil, 
igual dará que rompas el espejo 
si el reflejo está grabado, 
perdurable en los añicos. 
Mírate, 
mírame, 
hasta tú te ves 
cara de imbécil.

Dies Irae.

Dies irae

Días de bala y degüello, 
fuego y plomo, 
acero, 
metales extraídos 
de versículos al gusto, 
de estandartes y etiquetas 
para clasificar manadas. 
Valdrán los dioses 
para erigirnos en ira, 
valdrá la patria 
para minar la tierra, 
valdrá la idea 
para decapitar razones. 
Mala es la sangre 
para nada forjar 
y nunca abona 
huerto alegre. 

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...