viernes, 27 de marzo de 2015

HACIA ARRIBA.

Under the window
No suelo yo mirar mucho hacia arriba, 
el Cielo no me tiene en su inventario, 
no hay  Dios que a mi me escriba 
ni una triste misiva. 
Ni marque las hojas del calendario, 
ni premia ni castiga, 
no existe no te hostiga, 
ni firma de notario. 
Pero a veces tropiezo en el reflejo 
a un elemento de triste figura 
que fue a nacer muy lejos,
quizá una noche oscura, 
algunas veces niño y otras viejo. 
Peregrino de edenes y de infiernos, 
sólo espero a que se acabe este invierno 
que se ocupó de helar mi geografía 
y el gesto que me pongo cada día. 













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