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Mostrando entradas de noviembre, 2013

No quisiera

De verdad que no quisiera
desenterrar la rabia sucia,
la que habita en las trincheras
de las tripas contraídas.
En verdad os digo que no es bueno
llamar a los tornados
que encarcelo en mi frente
entre las cejas.
Infiernos atesoro
en cofre no bendito
y siete plagas sin dioses
a los que rogar clemencia.
Dejadlo estar así,
tenedme en falso,
que mi verdad no tiene
retorno sin la herida.

DE GÉNERO

Mujer te lloro,
bendita seas en la amargura,  en este primate mundo que te inmola.  Que las paredes yermas  se abran a las justas luces  y la bestia sea la presa.  Vergüenza de género te entrego,  así,  sin poder lavar la sangre  que nos agria las conciencias.  Mujer, avanza,  rompe las vitrinas carceleras con alas de paloma pálida,  serena y libre  de los vientos sumisos.  Desnúdate de dioses  que te pretenden carne,  vasija frágil de arcilla   y empuña la daga de Judith,  decapita los reptiles  que te atenazan. 

Nada pasa

Huyendo por los sueños
de una realidad ingrata
cabalgo pasillos blancos
pintados de luz amnistiada.
Por los recovecos romos,
donde se esconden los muertos,
intercambio estampas
de paisajes usados.
Un piano cojo
desdibuja nocturnos
al paso de vagones grises
de trenes siempre perdidos.
En las barandas de mármol,
una gaviota ciega
devora peces rojos.
Bajo sábana de insectos
despierto suspensivo.
Vivo aun,
nada pasa.

Ofertas de empleo

Urgentemente se precisan
manos expertas
en volar cometas
de sonoros colores.
Multinacional ofrece
puesto fijo de gerente
de sueños aleatorios.
Formamos restaurador
de memorias prescritas
e iluminador de mentes
para sedes políticas.
Empleo estable
de ser humano,
progresivamente evolutivo,
demoledor de templos
a base de luz fría.

Renacimiento

Podremos llegar al lucero
si cabalgamos palabras blancas,
limpias de la ira que nos inyectan,
y devoramos páginas sabias
sazonadas de belleza.
Incendiar vertederos
de la zafiedad agria
con la que nos alimentan
pues muñón nos quieren,
nunca miembro.
Fusilar pantallas líquidas,
balcón del afeminado charlatán
que nos gasea con vísceras
de ojerosas despechadas,
y soltar palomas de luz
que proyecten fotogramas
revelando la conciencia.
Renacer buscando
el hombre que no fuimos,
el de las cúpulas sonoras
y los pinceles de fuego.
Saber hasta del vacío
y aniquilar los dioses
y las magias de color alguno.
Explorar afuera
y explorar adentro,
bajo el cráneo expandido.
Así seremos
no sólo estar.

Sentir sensato

Del sol viene la ceguera
y se modela el espejismo,
pues ciega más
la luz en bruto
que la penumbra suave.
Que la llama abrasa
y el ascua templa.
Que en la cadena
habita la grieta
y la celda invoca
afán de fuga.
Trae la avaricia
la quiebra
y son de barro
las alcancías.
Sentido requiere
lo sentido,
sentir sensato.

Vértice

En el vértice del sueño
tiene la vida los brillos
que se constelan amables,
lloviznando cometas
sobre los llanos
de tus graves hombros
para aliviar el oscuro
dolor de sombra
que portas como traviesa
de cruz de calvario.
La raída capa
de anónimas batallas
no tendrá lustre
sino en la aurora,
o en el ocaso,
quizá,
en linotipia funeraria
de fin de fiesta.
La esperanza
no se pierde,
se extravía ebria
de ignorancia
por las callejas turbias
del mal recuerdo.

MUERTE Y RESURRECCIÓN

Cuando la luz se instaura entre tus senos
y mi sien reclama abrigo
de muslo tibio,
latente,
resucitan los canales
y la tormenta es dueña
de tus centros espirales.
Canta mi lengua
las sales más arcanas
y mi rostro es presa
de la ola ansiada.
Saciada la sed
de mieles aladas,
es tu boca la que ora
comunión y ofrenda.
Detrás vienen los vértigos
de invasiones acompasadas
y las fricciones acusan
erosión de piel expuesta.
Cruenta batalla
entre sangres retenidas,
bandera de mano,
himnos boca a boca,
hasta que el Universo colapsa
expandiendo galaxias
por los vacíos conocidos.
Breve muerte,
resurrección pausada.


Que me dicen

Que me cuentan,
niña,
de tus azares de aire
y me dicen del rumbo
en que deriva tu chalana.
Que me dicen
que no crea,
que las palomas mienten
en cada arrullo.
Y paloma me eres,
niña,
de mis cornisas
y no hallo las rutas
para tus vuelos.
Y es que hablan,
niña,
sólo si duele,
y como dueles,
niña,
como el desgarro,
escucho aleteos
de polillas disecadas.

Luz fría

La luz fría
que tus palabras mancha
cae de nubes falsas,
de cielos pintados
con púrpuras fundidas.
La verdad no fluye
por laberintos dorados,
ni el altar es la sede
donde fundar certeza.
La sangre no certifica
las cartas marcadas
ni el enemigo
es lodo de maldad rotunda.
Calles nombradas
de cadáver célebre
abundan en toda ciudad
que por tal se tenga.

Viajar lo humano

Viajando gente encuentras
acogedoras estancias
de amable trato.
También tendrás tugurio
en personas leves
o purgatorio denso
de ciudad podrida.
Visitar ánimos instruye
y de las áltas cúpulas
se llega a la arqueología
de fustes colapsados
y capiteles vergonzantes.
Turismo humano
de bajo coste.
Navega conversaciones
de probable naufragio,
degusta emociones
fuera de carta
y vive lo ajeno
en temporada baja.
Sin garantía
en el embarque,
equipaje de extravío,
transita gente.

Noviembre

Se instala la inclemencia
en este mes que nace
celebrando difuntos,
entre dorados árboles
que alfombran los senderos
de hoja muerta
y fruto recio.
Entre cortinajes
de lluvia viscosa
batallan los paraguas,
disputando fronteras
de acera brillante.
Es noviembre pasajero,
polizón amargo,
intruso viejo
de piel de papel
a doble espacio.
La esquela es la misiva
y los amores lacrimosos
colapsan a pie de barro.

HALLOWEEN

Que si santos,
si difuntos,
los vivos vagamos
con el ánima a rastras
asesinando posibilidades.
Las noches prescindibles
de invocar los demonios
que guardamos en bolsillo
son las que nos dan abismo.
Lo breve no se dilata,
se contrae si cabe,
y tras la puerta
no hay prórrogas,
sólo ilusión de soberbia.
Errar es el sino,
errar errante,
errático de errores
siempre previsibles.
La calabaza sonriente
en su vacío de luz
vigila encrucijadas.