Sé que no sabré
estar a la altura
cuando,
a la reunión que sea,
me ausente irrevocable.
Nadie está a la altura
a la hora de la ausencia
pues el vacío no tiene escalas.
El respaldo nítido,
sin opacidades interpuestas
de presencia conocida,
tiene voz que dice
en los silencios.
Sé que no sabré estar
cuando no esté,
mas lógico es,
si asumido se tiene
ser prescindible,
un vacío en silla
cuando proceda.
Sólo memoria,
tanto como eso
y tan poco como el olvido,
natural proceso
para la biología.
lunes, 6 de abril de 2015
A la altura.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
-
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
-
Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
-
Entre años raros te despliegas en esplendores de esperanza. Entre meses raros y terminales de nuevas eras te proclamas plena, tú, peque...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comente si quiere que se publicará si me place.