jueves, 15 de enero de 2009

LUZ

Invitado fui
a un matrimonio de farolas.
Inminente apagón
o plaga de luciérnagas.

PRO NOBIS

No salen las cuentas
engarzadas al rosario
de las oraciones que adeudo.
Déficit de misterios,
más que nada
gloriosos.

ÉRASE

El cuento se alarga.
Yá no hay colorín,
ni colorado,
todo blanco o negro,
sin escala de grises.
No se esperan
perdices
por estos reinos
y se escabechan
ruiseñores.

TIEMPOS MODERNOS

Envasan en serie el mar
y lo venden a docena de olas,
bandos de gaviota aparte,
para el ocio coleccionista
del emulador de dioses.
Hay oferta de terrarios,
con hábitats en conflicto,
a precio variable,
bombardeo opcional
a dos por uno.
Tenga en casa un presidente,
debidamente acristalado,
con atril o escaño,
que defienda presupuestos,
y medidas anticrisis
a demanda del usuario.
Sienta el poder,
decida los silencios
o el fragor del debate
a botón de mando,
empotrado en su sofá.
Plena conectividad,
totalmente actualizable,
disfrute su universo,
manipule actualidad
y engáñese a sabiendas.

martes, 13 de enero de 2009

CURVAS SIN COMPÁS

Cuán nefasta es
la luna en mitad,
sesgada,
ocultando sombras,
negando luces.
Qué tajante el cruce
en los caminos,
en colisión de trayectoria,
o el aspa de molino
titánico,
descalabrando caballeros.
O la estrella real,
de reyes viejos,
encajando triángulos
y encerrando niños
en un pentágono alambrado.
Busquemos el plenilunio,
circular y denso,
y la rotonda
como oferta
de camino cierto.
La esfera de la razón
frente al corte,
a cruz o alfanje,
de lunas
o firmamentos.
Desterremos las aristas,
la tajante recta,
y rodemos,
en tiovivo ovillado,
centrífugo,
para hallar la curva,
la parábola exacta,
que el olivo crece
en tierra combada
y no existe el llano,
la planicie absoluta,
en una tierra esférica.
Dibujemos,
sin cartabón
ni escuadra,
a mano alzada,
las elipses
que entrelacen lo común,
ajenos a diseños
de vil delineante,
cartógrafo sectario
del mapa de la infamia.
 

sábado, 10 de enero de 2009

ROSAS DE PIEDRA


Si yá lo sé,
me consta,
mi jardin solo tiene
rosas de piedra,
sin aroma,
esculpidas a cincel
de vivencias desmedidas.
Pero rosas,
rosas son,
sin espina
y con pétalos de a kilo.
Cuánto pesa
la belleza sólida,
aristas al viento,
inamovible,
sólo herida de tiempo
y de climas
inclementes,
despiadados,
musgo invasor
y lujuriosa hiedra,
abusando de mi muro.
Mi pared
no admite lamentaciones,
ni oraciones
junto al pórtico.
Defensa amurallada
mas nunca paredón.
Apóyate,
descansa,
deja tu nombre
adosado a color,
pero no vomites
que desbocas los sillares
en lapidación.
Sí,
lo sé,
no queda néctar en mi cáliz,
otros enjambres vinieron,
y emigraron desolados.
El granito no alimenta,
no hay botín para el saqueo.

domingo, 4 de enero de 2009

MEDIA DOCENA


Yá son media docena
los años en los que gozo
de tu trino y tu aleteo
en mi ventana,
en cabecera,
gorrión silvestre,
mía toda
mas sin dueño.
Hoy casi arbusto
y ayer brote,
mínima yema
en mi tallo
yá leñoso,
nudoso,
marcado de hacha
y corazones a navaja.
Cómo me lates
cuando pasas,
cuando adornas
mi espalda
de interrogantes en percha.
Cómo siento
tus venas,
en inalámbrica conexión
con mi sangre en solera,
cuando abres las ventanas
de tus mellas en risa.
Arden tus fiebres
y tus lágrimas arrasan
con escozor de lava
el cuero de mi rostro.
El tiempo te levanta,
sigue erguida,
aun temerosa,
y mira los ojos,
no los rostros,
refléjate a cara limpia
y camina.
La existencia
es tu barca,
el timón es tuyo
y yo no puedo,
mas que quiera,
regir los rumbos,
gobernar vientos.
Puedo ser malecón,
refugio de temporal,
pero no soy planeta
que gravite las mareas.
Tan solo seis
son los años,
tantos tal vez,
los que me alumbras.
Tu pequeñez me salva,
espanta espectros
lastrados en cuarentena.
Mi niña,
mi paz,
mi amuleto.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...