Desde el cerro os veo,
mínimos y errantes.
Desde mi silencio os oigo,
estridentes y ofensivos.
Desde mi conciencia os sé,
presentes y en tránsito.
Aquí me tengo,
menoscabado,
cruentamente herido,
cabalgando la vida
hacia vuestras praderas.
mínimos y errantes.
Desde mi silencio os oigo,
estridentes y ofensivos.
Desde mi conciencia os sé,
presentes y en tránsito.
Aquí me tengo,
menoscabado,
cruentamente herido,
cabalgando la vida
hacia vuestras praderas.