miércoles, 12 de febrero de 2020

MANSO Y CRÉDULO

Ni la contrición por los actos
ni la enmienda de los propósitos
absolverán tu recorrido.

La absolución siempre es tramposa,
se cobra en un tiempo en que no eres
y en un lugar al que nadie llega,
otorgándose por quien nunca fue.

Los que idolatran la patraña
te niegan la buena muerte
para que purgues no sé qué culpas
en esta vida,
que es la única que es.

El misal en un bolsillo,
en el otro la chequera
y en los maletines dinero negro
que lavan los domingos en santa confesión.

Pero tienen la moral
que a ti te salva,
pues salvarte quieren
para que hagas de costalero
de sus tronos y oropeles,
con la testuz baja,
manso y crédulo.


martes, 11 de febrero de 2020

ESTE VAGÓN

Mirar tras las persianas cerradas
paisajes que no son
con figuras figuradas.

La sala de espera es vagón
de un tren lento
de mil paradas en pedanías
y los pasajeros miran
a lo perdido
con gesto de emigrante.

Suena el aviso:
Próxima parada, Esperanza,
como en el madrileño metro
que cantara Manu Chao. 

sábado, 8 de febrero de 2020

UNO Y DÚO


En lo uno se está 
y en lo dual se es. 

Se es binario 
en código abierto. 

Cuando menos son dos 
los polos de la esfera 
en la que viajas 
y de la argamasa 
que te sustancia 
en corriente alterna 
o continua sin recarga. 

Del dos te forjas, 
te haces, 
y al dos sueles tender 
hasta que la muerte te reduce 
al mínimo común múltiplo. 

No hay misterio sagrado 
o quizá sí 
y somos uno y dúo, 
juez y parte 
en este pleito perdido. 




LOS ROSTROS Y EL ANSIA


Se van sumando los rostros 
como manchas del ánimo, 
rostros vivos, 
muertos rostros 
que transpiran acíbar
viscoso de amargor perpetuo. 

Y no hallas hueco 
entre miradas de apremio 
y el murmullo 
atornilla en tu sien 
en percusión grave 
y letanía en espiral. 

Es día para el refugio, 
la burbuja y el cerrojo, 
la isla mínima 
y el árbol. 

Es día para que no te sepan, 
cuando el ansia se cuela 
por las rendijas 
el aire es hielo. 

jueves, 6 de febrero de 2020

SIN MILAGRO QUE SEÑALAR

Te vi de pie,
mayestática de advenida,
encarnada en verbo
para darme anuncio
como paloma del presagio.

Desplegaste alas
de espumas oceánicas
y la llama de tu espada
me señaló el camino
a la puerta falsa
de un paraíso extinto.

Luego desperté,
pues solo en sueño
padezco de misticicismos,
y dormías carnal y errática.

Transcurrió el día sin milagro que señalar,
día hábil,
gris de calendario. 

martes, 4 de febrero de 2020

RÚBRICA

En las esquinas rotas
pinté mi nombre,
partido en dos,
quizá plegado
al requisito
de la arquitectura,
sembrando duda
sobre el titular,
anonimato parcial
en jeroglífico.

Es mejor no firmar
contrato ni testamento
pues la rúbrica te amarra
en el trazo caprichoso,
aprieta y también ahoga.

Tiempos son de pseudónimo,
de camuflarse mimético
en la corriente torrencial
del odio enmascarado.

La identidad te delata,
te señala a la jauría
en tiempos encarnizados.

Mas yo ya soy yo
y así me saben,
siendo como soy
o como ellos de mí se percatan.

Seguiré nominándome
en transparencia,
para glorias y condenas,
con la cara lavada
en verdades propias. 

sábado, 1 de febrero de 2020

EL BESO

Déjame que pinte un beso 
que sea brochazo de ansia, 
beso de aire 
para el estertor, 
beso de rescate 
en el naufragio latente. 

Déjame que pinte un beso
dolorido y doliente
a trazo grueso, 
oléico y graso, 
lúbrico y desesperado. 

Déjame pintarlo 
y quémalo cuando me vaya, 
que en la llama pierda el rastro 
y en el ascua el sedimento.

SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...