jueves, 12 de marzo de 2020

EN ESTO

En esto que la saliva mata,
como munición radiactiva
y mirarse es delictivo,
de alta traición la pena.

En esto que la gente huye
y se enclaustra en los bidés
atiborrados de alcohol
de limpiar corazas.

En esto que nadie se habla
por aquello de la palabra infecta
y se masturba en la red social
mirando a la cara de los perfiles.

En esto que de vivir se muere
y los microbios forman parte
de la misma masa
que se gestó en las estrellas.

En esto que la órbita continúa,
incluso prescindiendo
de las motas mínimas que pueblan
la nimia esfera
que ni cuenta en lo conocido. 

martes, 10 de marzo de 2020

ONÍRICO

No sé cómo acotar los sueños
para que no se diluyan en la mañana,
tender una red nocturna
que retenga las palomas cantoras,
los diálogos imposibles
entre extemporáneos personajes
y mi vuelo subrogado
para releer las historias
que se pierden en los despertares
de apnea.

Intentar destejer las marañas
que enlazan los tiempos recorridos,
los sucesos deformes
y los anhelos disecados.

Aquellas caídas al vacío
casi eternas
y el abandono en ropa interior
en mitad de plaza pública,
sin hallar refugio
en los soportales del pudor impuesto.

No sé cómo acotar los sueños
o si quizá debiera,
si mejor no fuera
obviar todo delirio.




lunes, 9 de marzo de 2020

LAS AUTORIDADES SANITARIAS INFORMAN

No diría yo que el aire
no trae algún mal de vez en cuando
y que morirse es un suspiro
por contagio o por sobrevenido.

No diría yo que el miedo
no ha de ser libre,
miedo
sin concertar
y por eso no menos absurdo.

No diría yo que toserse,
así, en lo promiscuo,
es sano y no marranada,
donde intercambiar bacterias
es lo menos malo que fomentas.

No diría yo que juntarse,
así, sin conocerse mucho,
es recomendable en la pandemia,
mas sí diría que,
en rozando la ochentena,
para qué andar jugando
si prisa no se tiene
por emprender viaje a ninguna parte.

Cuídense y vivan,
que será lo que nos quede,
sin forzar el gesto
ni aspavientos enmascarados.

domingo, 8 de marzo de 2020

QUÉ ES LO QUE OS MOLESTA.

Qué os molestará,
qué os amenaza tanto
que tanta inquina mostráis.

Qué os produce temor
que tanto os inquietáis.

De qué os defendéis
si nadie os ataca.
Por qué os revolvéis
ante mujeres rebeldes
que gritan libres
porque libres se pretenden.

Qué queréis perpetuar
que tanto os incomoda el cambio.

Las “ingeniosas” canciones a la contra,
el victimismo desde arriba
ostentando miembro como orgullo
y presunta condena.

Qué te molesta de que no quieran morir,
qué te importuna del no querer ser carne
disponible a las manadas,
de no asumir ser vasija
para gestar niños para la gente bien
o para quién sea,
no querer gestar si no se quiere.






martes, 3 de marzo de 2020

ANTESALAS Y ENCUENTROS

En las antesalas inciertas
se celebran encuentros
de comunes en las incertidumbres.

Y bien se quisiera
que fuera barra de bar,
banco de parque
o patio de butacas,
donde la coincidencia aflorara,
pero hay más de común en biologías
y en las antesalas de lo temido
que en salones del gozo y el asueto.

Donde habita el miedo
también habitan las posibilidades
y la ciencia que te rescata
siempre que puede.

Y así compartimos antesalas,
turnicidad,
la firma en el informe,
anecdotario amplio,
cuidados y anhelos.

No obstante,
en habiendo encuentros
es que estamos,
que poco no es.



lunes, 2 de marzo de 2020

MUERTA DE HOMBRE

Casi a cada maullido
de gato perdido
muere una mujer de hombre.

De hombre muere,
de hombre peor que virus,
como mal que no cesa
depredador y letal,
pandémico en tiempo y territorio.

Casi a cada nada
sumamos cadáver
y restamos mujer,
mujer muerta de hombre,
no de violencia anónima,
sin etiquetar,
sino violencia
de género y por género,
mujer muerta a manos de hombre,
muerta de hombre
y de hombre infecta.

Mueren mujeres de hombre
más allá de lo soportable
hasta para el hombre.

Para cuándo la palabra hombre
se librará del sinónimo.

FÁBULA NOCTURNA

Tu casa se aleja en la noche,
a la fuga de tu retorno
y el bulto de las llaves
se disuelve en el bolsillo.

Los refugios son pocos ya
en esta ciudad de paso
para el peregrinaje nocturno,
de laborable
o festivo no víspera.

Los vasos son cañones homicidas
que apuntan a la frente
de la víctima propiciatoria,
cociendo en el fondo
vapores que todo empañan

Mejor volver
antes de pisar abismos
en una noche triste
de soledades pintada.

Nadie se alarme,
no soy yo quien protagoniza
esta fábula nocturna,
que fábula es en este caso
y de no serlo no soy yo,
pero bien podría.



SIN VERSOS EN LAS YEMAS

Se marchitaron los brotes  de versos en las yemas de estos sarmientos,  gélidos de la nevada,  y el racimo es promesa por incumplir.  No abu...